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Niño pianista

Te contamos la historia de Luka Salas Guerrero, un pianista de siete años que representó a México en el Junior Original Concert de Yamaha en Singapur

 (Foto: Alejandra Carbajal)
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Luka posa sus pequeñas manos en el teclado. "¿Conoces a Chopin? Esta es de él, me gusta mucho", dice con una sonrisa de oreja a oreja. El niño no sólo toca el piano extremadamente bien, sino que el año pasado representó a México en el certamen Junior Original Concert en Singapur.

La música es algo fundamental para la familia Salas Guerrero. Alberto, mejor conocido como "Cabeza" es profesor de bajo en la Academia Yamaha y forma parte de la banda Gallina Negra, él junto con Insonny G. Contán han inculcado el amor por la música en su hijo. "Le poníamos siempre audífonos en su panza cuando Sonny estaba embarazada", comenta "Cabeza".

Alentado por sus compañeras de trabajo, "Cabeza" metió al pequeño a clases de piano: "Deben iniciar de cuatro años, pero lo metimos a los tres y medio. Fue difícil al principio, pensamos que no iba a funcionar porque le costaba trabajo poner atención; pero cuando le agarró la onda mejoró mucho, se aprendió todas las canciones del libro y luego se aburría en clase", platica Insonny.

Por recomendación de su profesora, cuando cumplió seis años, lo llevaron a una prueba para entrar al programa Junior Original Concert, en el que, además de perfeccionar la técnica y aprender a leer notas, se impulsa a los niños a que compongan sus propias melodías. Mediante ejercicios de creatividad e improvisación, alumno y maestro trabajan de la mano para crear canciones. Luka comenzó a trabajar con Héctor Islas en la composición La rana saltarina, pieza que fue seleccionada para que viajaran a Singapur al concierto de gala, con niños de todo el mundo. "Él improvisaba, daba ideas y el maestro escribía las melodías. El niño aporta un 5% de la composición y el 95% restante lo desarrolla el maestro", explica la mamá.

Después de un año de mucho trabajo, el 29 de noviembre del año pasado Luka subió al escenario para interpretar su canción. "Era el más pequeño de todos los participantes, llamaba mucho la atención por su personalidad, brincaba por todos lados y se dejaba tomar fotos, no le daba vergüenza nada", recuerda Sonny, quien acompañó a su hijo en esta aventura musical.

El rock es el género preferido del pequeño. Disfruta tocar "Seven Nation Army" de los White Stripes en su electono. Jack White es uno de sus rockeros favoritos y en sus cuadernos tiene dibujos de los personajes de Gorillaz. Apenas comienza a coquetear con la guitarra, pero a pesar de su corta edad ya está acostumbrado a dar conciertos. "Antes del viaje le organizamos una tocada para recaudar fondos, elegimos algunas canciones de sus clases para armarle un repertorio", comenta su papá.

"Si involucras a los niños desde chicos en el aprendizaje musical, con un trabajo en conjunto de los papás y maestros, aprenderán a tocar cualquier instrumento. Sólo se requiere tiempo y paciencia. Luka tiene talento pero no es ningún genio, su mamá y él han trabajado y practicado para obtener estos resultados. Va a clases grupales todos los miércoles, los viernes tiene lecciones individuales, media hora de piano y una hora de composición y además tratamos de que ensaye una hora todos los días", explica "Cabeza".

"Quiero seguir tocando el piano, pero de grande quiero ser futbolista", nos dice el pequeño inquieto que juega con un Totoro de peluche. Le queda un luminoso camino por recorrer y muchas notas por hacer sonar.

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