Salón Malafama vs. Lucille

Elegir un lugar que combine a la perfección el combo de jugar, comer y beber es tan delicado como un tiro a la buchaca derecha

Foto: Erika Miranda


El chiste en Salón Malafama y Lucille es ir a jugar billar pero ambos ofrecen dinámicas distintas. El primero con un concepto moderno en el corazón de la Condesa, mientras que el segundo se apega a la esencia antigua de la Roma.

COMIDA

Salón Malafama (****)
La carta ha sido renovada y ofrece más opciones para comer que los acostumbrados snacks típicos. La lasaña a la boloñesa es su apuesta principal, preparada con la receta especial de la casa. Para picar: las papas a la francesa tienen un horneado que les deja un crujiente único en el DF.

Lucille (***)
En el baño hay un letrero que lee: "Guarda la calma y ordena una pizza", y tiene razón. Aquí no hay platillos elaborados. Hamburguesas, hot dogs y baguettes es lo que hay, pero la reina del lugar es la pizza. La consentida por los comensales es la de queso de cabra, pero también hay que darle oportunidad a la Pizza Lucille.

BEBIDA

Salón Malafama (****)
La carta tiene todas las bebidas que puedes encontrar en un bar típico: Cocteles a base de tequila, ron, whiskey y mezcal. Para no desentonar con el aire de pool moderno, lo mejor es pedir un Mojito Malafama que cuesta la módica cantidad de 60 pesitos. 

Lucille (***)
Chela y pizza son una combinación ganadora y en Lucille la cerveza es la bebida de la casa. Claras, oscuras y de barril. Aquí lo que se hace es beber cerveza directamente de su botella. También tienen ron, whiskey y tequila para los que buscan tomar algo más fuerte. No hay cocteles de ningún tipo. 

AMBIENTE

Salón Malafama (**)
La cosa al llegar al Malafama es olvidar el trabajo y relajarte jugando billar. La música corre a cargo de temas de bandas de rock; nunca algo que sea muy comercial. Ya por la noche hay más gente pero se mantiene el lugar tranquilo. A lo mejor uno que otro grito de emoción por un tiro de fantasía en las mesas le dará un toque más "prendido".

Lucille (****)
Las mesas de billar no son el fuerte del Lucille, sino su ambientación. Su poca luz, tonos rojos y negros combinados con mucha madera, lo hacen un lugar cálido. La música tiene inclinación por algunos nuevos clásicos: BB King (el nombre del lugar tiene una deuda con este guitarrista de blues), Muddy Waters, The Yardbirds y Pink Floyd suenan como fondo a pláticas en voz alta.

DECORACIÓN

Salón Malafama (***)
La modernidad y la perfección son sinónimos en el Malafama. El aspecto de bodega en la parte de las mesas de billar (que también busca ser una mini galería) le otorga una estética peculiar que te hace sentirte como un profesional del juego.

Lucille (****)
La arquitectura de la colonia tiene mucho que ver con su estética. Muebles fuera de temporada y pisos desgastados le dan un aire retro colonial que se mezcla con referencias al rock clásico en sus paredes. Una amable combinación de estilos, fuera de formalidad alguna. 

PRECIO

Salón Malafama (***)
Malafama es una lugar agradable con tu cartera si estás acostumbrado a divertirte por la Condesa y olvidarte de cuánto te vas a gastar, teniendo en cuenta que aquí no sólo será comer y beber sino también jugar billar (la hora está en $100). Para tu comodidad cuentan con un cajero adentro ya que solamente aceptan efectivo.

Lucille (*****)
Con $250 te alcanza para comer pizza, beber unas cuatro cervezas y hacer reta en la mesa de pool (la hora está en $60). No hay una gran diferencia en cuanto a precios en otros lugares de la Roma (la cerveza está en $35), nada más que aquí el billar le da ese plus por si te aburres de sólo platicar.

Erika Miranda

Salón Malafama

  • Valoración: 3/5
  • Precio: 2/4
  1. Michoacán 78, Condesa
Información

Foto: Erika Miranda

Lucille

  • Valoración: 3/5
  • Precio: 1/4
  1. Orizaba 99, Roma
Información

Ganador: Lucille

Lo auténtico siempre gana ante lo moderno y muy elaborado. Por eso, Lucille y su ambiente cálido, transgresor y desfachatado ofrece una experiencia más interesante y no tan clásica como en el Salón Malafama.