El coleccionista, de John Fowles

La primera novela de Fowles es un clásico vigente. Descubre este thriller psicológico y sorpréndete


Frederick, el protagonista, trabaja en el anexo del Ayuntamiento. Vive con su tía y su prima bajo un constante mensaje moralista afianzado en la culpa desde que tenía dos años, tras la muerte de su padre y el abandono de la madre en brazos de la hermana del finado.

Su único contacto con la humanidad, su tío Dick, murió recientemente y sólo entrevé la felicidad en su colección de mariposas, afición infantil compartida que ahora es pura nostalgia.

Pocas oportunidades y nulas ganas, una vida gris que se desgasta persiguiendo con la mirada a Miranda, una estudiante de arte que de vez en vez se cruza en su camino y tiene a mal ganarse una beca con noticia en el diario local incluida... hasta que eso que llaman destino sopla y él recibe una enorme e inesperada cantidad de dinero que, en sus acomplejadas manos, sólo sirve para secuestrar a una mujer simplemente porque puede.

El libro tiene una muy clara referencia a La tempestad, de William Shakespeare, pero logra ir más allá de la historia de Calibán, esbozando la forma en la que las relaciones humanas se construyen y la lucha de clases. Frederick es más que humilde, sobre todo de espíritu, y Miranda si bien no es adinerada sí tiene lo suficiente como para destinar tiempo y dinero en estudiar, abriendo otra brecha entre ellos, la cultural.

Dato: la novela, publicada en 1964, es la primera de una docena de libros de este autor, lanzó a la fama a Fowles y fue adaptada al cine en 1965, con la versión veinteañera de Samantha Eggar. Buscó el Oscar pero se quedó en el camino.

Hombre contra mujer, fuerte contra débil, cultura contra ignorancia, poder contra vulnerabilidad, El coleccionista nos cuenta ambas perspectivas, la del loco que secuestra y luego se cree engañado, y la de la víctima que hace todo lo posible por sobrevivir, incapaz de controlar una situación sin pies ni cabeza.

Este tipo de novelas es lo que se conoce como thiller psicológico. Lo cierto es que se trata de algo magistral y que pese a sus 50 añotes, sigue vigente y es atractiva como lo fue ante los ojos de su primer lector.

El coleccionista
John Fowles
Sexto Piso