El teatro del mundo

Arte, Arte contemporáneo
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El teatro del mundo
Foto: Cortesía Museo Tamayo
Bend City (Red), 2007. Carlos Garacoia

En 1787 el militar Grigory Potemkin literalmente montó una escenografía en las tierras de Crimea. Para recibir a la reina Catalina II en los territorios recién conquistados por Rusia, preparó fachadas falsas que fueron montadas para la procesión real.

A partir de este gran teatro político, la fotógrafa Yto Barrada concibió su obra Guía de árboles para gobernadores y jardineros (2014). Este suceso de las villas Potemkin también es tomado como referencia por la curadora Andrea Torreblanca para la exposición El teatro del mundo, de la que forma parte esta pieza.

Bajo la premisa de que las formas arquitectónicas son un reflejo del contexto social, cultural y político de una ciudad, aunque a veces es sólo una apariencia o una construcción discursiva, esta muestra presenta obras de 21 artistas de 17 países.

Ciudades construidas a partir de conceptos o hechas de papel, edificios vistos desde el mismo ángulo pero en diferente tiempo, postales de monumentos erigidos en Perú y fotografías de edificios abandonados en Venezuela, son parte de las piezas que integran esta exposición.

A pesar de la diversidad de propuestas (fotografía, instalación, escultura), los artistas dialogan sobre la teatralidad de arquitectura a partir de sus propios contextos y visiones.

En la primera sala, precisamente, se encuentra una serie de pelucas formadas por trenzas que evocan rascacielos en diferentes ciudades. Con Trenzas (pelucas arquitectónicas), el artista Meschac Gaba confronta la tradición vernácula con el simbolismo de estos edificios.

¿Qué representan las construcciones y cuál es el valor que les asignamos? Entre las 25 piezas que integran El teatro del mundo, hay una obra de la artista Ángela Ferreira titulada Cape Sonnets. En esta pieza recuerda las torres de radio construidas en Mozambique, su ciudad natal, alrededor de las que se reunía la gente, y la acompaña con los sonetos de Peter Bloom sobre la arquitectura de una ciudad en Sudáfrica.

Esta reflexión sobre el discurso arquitectónico y sus repercusiones en la realidad social, nos acercan a esta teatralidad de nuestra vida cotidiana.

Por Mariana Guillén

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