Literatura erótica

La cámara sangrienta, de Angela Carter, y Mira lo que tengo, de José María Valtueña, frente a frente. Aquí te decimos cuál es nuestro ganador

Foto: Time Out México

La cámara sangrienta, de Angela Carter. Sexto Piso 2014.

Edición

Portada preciosista. Tapa dura, papel grueso. Cosido. Un libro pesado; bien cuidado. Al hojearlo desprende un olor a tinta. Ideal para leer cómodamente sentado.

Estilo

Exige mayor concentración, con frases del tipo “camina dentro del pentáculo invisible de su propia virginidad”. La trama lo permite y logra envolverte en su fantasioso ambiente. Las ilustraciones de Alejandra Acosta enrarecen esa atmósfera un poco más.

Historia

Una decena de relatos cortos en los que se tergiversan maliciosamente historias clásicas. Versiones góticas, seductoras y crueles con el gato con botas, vampiresas, abuelas lobo, bestias y bellas. Por momentos sexualmente cínicas; otras veces, sutilmente eróticas.


Mira lo que tengo, de José María Valtueña. Tusquets 2014

Edición

Edición de bolsillo, ligera y práctica. Con aroma a papel. Para llevar y leer en el camino o mientras se espera. Flexible, échala en el backpack o la bolsa.

Estilo

Es evidente la nacionalidad del autor por términos andaluces, como miajilla, pero no requiere traductor. Redacción directa. Sin eufemismos, llama a las cosas por su nombre. Capítulos cortos que asemejan un diario que sólo contiene confesiones íntimas.

Historia

Lo que comienza como un juego con su mascota y chocolates, culmina en el despertar sexual de la joven protagonista. Ingenua pero no tonta, se habla a sí misma sin engaños. Logra describirnos como algo realmente puro lo que para algunos sería una vulgar aberración sexual.


Nuestro ganador

La cámara sangrienta se impone por poco. Para lectores ocasionales podría ser pesada, porque busca sumergirte en la narrativa; lo logra. Mira lo que tengo es más inmediata y se puede leer en periodos cortos sin perder el hilo. Lo cierto es que aquí tiene dos títulos para entrarle a la literatura erótica en los que puedes confiar, luego defines tu línea.