Nueve. Ocho

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Nueve. Ocho (Foto: Gregorio Cortés. Cortesía Secretaría de Cultura)
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Sobre el escenario, dos cuerpos sujetos del techo con arneses experimentan con el peso, la dirección y la velocidad del movimiento. Retan la posición vertical que los fuerza a tener los pies sobre la tierra.

El proyecto coreográfico Nueve. Ocho, de Bárbara Foulkes y Nuria Fragoso, remite al espectador a las clases de física, pero con un toque estético. Su danza cuestiona la ley de la gravedad y además explora otras categorías como la aparente fugacidad de la acción durante la experiencia escénica.

La pieza da inicio cuando Bárbara y Nuria entran al escenario. El espacio está delimitado por un gran cuadrado de papel blanco que cubre el piso. De lo alto cuelgan dos cuerdas que anuncian al público lo que vendrá después del “reconocimiento” y la “preparación” del lugar por parte de las intérpretes.

Con un guiño hacia la danza aérea y los espectáculos circenses, el proyecto Nueve. Ocho se aleja totalmente de esas hazañas para trabajar de forma profunda con la dislocación del eje vertical del cuerpo. En la coreografía interviene una variable, la cuerda, que modifica la relación del intérprete con el espacio. Al funcionar como un vector, distribuye la fuerza de atracción de la tierra, hacia otros sentidos y direcciones.

Los trazos coreográficos de la obra se sustentan en la sencillez, aunque la complejidad es evidente por las posiciones que adoptan los cuerpos suspendidos. Como registro de sus acciones, Bárbara y Nuria imprimen con grafito la huella de sus trayectorias sobre el papel blanco que recubre el piso. Al pasar el tiempo de la obra, el papel se transforma en documento, capturando las acciones que se creen efímeras por el hecho de no dejar un residuo material más que el cuerpo y la experiencia.

El resultado gráfico de Nueve. Ocho remite al método pictórico de Jackson Pollock y otros artistas de mediados del siglo XX que experimentaron con la action painting, también recuerda al pintor francés Yves Klein y sus pinceles vivientes. Sin embargo, Bárbara y Nuria idearon su proyecto desde el cuerpo; su propuesta está ligada a la composición coreográfica y a la reflexión contemporánea sobre la danza.

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