20 años de Editorial Moho

Hablamos con Guillermo Fadanelli a propósito del vigésimo aniversario de la editorial, tiempo durante el cual ha dado voz a diversos autores en poco más de 30 libros

Foto: Yolanda Martínez. Cortesía de Editorial Moho.


Editorial Moho, pionera en la literatura independiente, empezó como una revista creada por el escritor Guillermo Fadanelli, la coreógrafa Yolanda Martínez y el diseñador René Velázquez de León.

Hablamos con Fadanelli a propósito de los 20 de años de la editorial, durante los cuales ha dado voz a diversos autores en poco más de 30 libros.

¿Cuál sería la principal diferencia entre Moho y otras editoriales independientes?
Somos una editorial pequeña y nuestro objetivo no es crecer, sino sobrevivir y mantener la editorial a una altura humana. No me imagino a Editorial Moho teniendo oficinas y escritorios. Vamos a nuestro paso y los escritores que han publicado saben que aquí nunca se volverán famosos.

Cuéntanos de los inicios de Editorial Moho.
Fue Terlenka (1995), mi primer libro que ninguna editorial quería publicar. Se trata de narraciones un tanto sórdidas y en apariencia maleantes. De alguna manera estos textos sugirieron el horizonte de los libros que siguieron en Moho. Al principio Yolanda y yo íbamos a la búsqueda de librerías dispuestas a abrirnos las puertas. Después, Mario Jiménez fue nuestro distribuidor. Ahora ese trabajo lo hace Almadía, que es un grupo de buenos amigos.      

¿Existe un manifiesto Moho?
Sí, se llama "Fuera de nosotros todo es marginal". No pretende otra cosa que la burla y el suicidio de la pretensión estética.

¿Es difícil sostener económicamente una editorial?
No ganamos ni un peso de esta editorial. Si vendemos libros, el dinero se invierte en el siguiente título.

¿Qué necesita un autor para ser parte de su catálogo?
Nos inclinamos por voces cínicas, bien articuladas y con una manera sui géneris de vivir y comprender la realidad urbana.

¿Cómo ven el futuro de las editoriales independientes?
La independencia es el único futuro que existe, sin la mano negra de la publicidad ostentosa. Las editoriales corporativas son como los bancos o los supermercados. Es una lástima que la crítica literaria haya dejado la voz a los publicistas.  

Recomiéndanos algunos libros para acercarnos a Moho.
Cada escritor tiene su propia historia. Generation Mex, de Guadamur; Tu lagunero no vuelve más, de Wenceslao Bruciaga; Ascópolis, de José Ángel Balmori; Aburrida en Bouveret, de Alejandra Maldonado o Jaikús Maniacos, de Rubén Bonet pueden servir de hilo conductor a quien se quiera acercar por primera vez a Editorial Moho.