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Entrevista con Máximo González

Platicamos con el artista argentino sobre la instalación que exhibirá en el Museo Antiguo Colegio de San Ildefonso en el marco del FILUX 2015

Foto: Cortesía Máximo González

Aunque nació en Entre Ríos, Argentina, desde hace 12 años Máximo González adoptó a México como su segundo hogar. En la Ciudad de México ha desarrollado la mayor parte de su carrera artística, y desde 1994 crea piezas e instalaciones lumínicas que integran elementos estéticos con multimedia.
En el marco del Festival Internacional de las Luces, expone una de las piezas más importantes de su catálogo, Magnificent Warning o Monumento al peligro se exhibirá en el Museo del Antiguo Colegio de San Ildefonso.

¿En qué consiste la instalación Monumento al peligro?
Está compuesta por utensilios de cocina, charolas, cubetas y tenedores, todos ensamblados e intervenidos con luz roja. Es una pieza muy grande que expuse por primera vez en el Visual Art Center de la Universidad de El Paso, Texas. Después en el Museo del Hospicio Cabañas, en Guadalajara, ahí creció en un 50% de tamaño, quería que llegara a una dimensión interesante para que las personas pudieran disfrutar de la real magnificencia.

La sala de San Ildefonso en la que se exhibe es muy bonita, me agrada porque se trata de una instalación muy contemporánea en un lugar muy tradicional, lo que hace un contraste muy interesante.

¿Por qué decidiste usar utensilios de cocina para la instalación?

Porque son cosas que usamos todos los días, como la cubeta para juntar agua, la charola para servir comida o una taza. Cambié su función, las convertí en esculturas abstractas, se llaman ensamblados y se inutiliza su objetivo primordial para crear una estética con la luz roja y los cientos de cables negros. Pero tiene una función doble, porque no solamente lo hice por la belleza, sino que habla sobre el peligro, es el primer monumento al peligro que existe.

¿Por qué hacerle un Monumento al peligro?
Es una idea que surgió de una residencia que hice en Estados Unidos, ahí prevalece la cultura del warning, todo el tiempo están hablando de la precaución, se inculca un poco de miedo a la sociedad. Esto fue evolucionando con los años y se convirtió en la industria de la seguridad, alimentada por el miedo.

Es una pieza clave dentro de cierto grupo de trabajos que yo tengo, porque habla sobre ese ejercicio que hace la industria del peligro, que Estados Unidos vende al mundo como el proyecto de seguridad.

El que cosas tan comunes o inocentes como luces o utensilios de cocina hagan un homenaje al peligro es una interpretación bastante peculiar.

La lectura de que son cosas cotidianas que nos encontramos en todos lados, en esa gran instalación crea una oposición en el Monumento al peligro. Esa es la idea general, pero los curadores y los visitantes podrán seguir ahondando en el significado del proyecto.

No quiero dar resuelta la lectura, en mis obras busco dar un puntapié con la estética, el nombre y contenido para que se acomode socialmente. La persona que lo ve, según su conocimiento, su espíritu y su mente, podrá interpretarlo de otras maneras.

Monumento al peligro
. Museo Antiguo Colegio de San Ildefonso. Justo Sierra 16, Centro. 5702 2991. Metro Zócalo. A partir de las 7pm. Del 7 al 10 de mayo.

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