Alejandro González Iñárritu

Hablamos sobre ego, Michael Keaton y un sujeto llamado Birdman

Foto: Cortesía 20th Century Fox


Cuando me encuentro frente a frente con Alejandro González Iñárritu, es claro que sufre una terrible resaca. Tiene cara de sueño, pero luce una sonrisa de oreja a oreja. Estamos en Venecia, un día después del estreno mundial de Birdman, su nueva producción.

Esta es tu primera comedia. ¿Por qué el cambio tan radical?
Creo que ya fue suficiente drama. Soy una persona muy intensa. Mi visión acerca de la vida siempre ha sido pesada. Quise aligerar mi carga y degustar un buen postre después de tanto chile picoso. Realmente me sorprendió que pudiera reírme en el set durante la grabación. Fue increíble divertirme en mi trabajo.

Michael Keaton audicionó para el papel de Riggan. ¿Qué tan importante fue tener a un actor que ya había interpretado a un superhéroe?
Me gustó esa suerte de metadiálogo y la autoridad que Keaton le imprimió al personaje. También me gustó mucho porque él puede hacer comedia y drama sin problemas. Interpreta a un personaje egoísta, vendido e insoportable, pero de alguna forma mantiene su carisma. Michael logró proyectar todo.

Te acercaste a Michael para ofrecerle el papel de un actor olvidado. ¿Cuál fue su primera respuesta? ¿Se sintió insultado?
Me dijo: "¿Te estás burlando de mí?". Le dije que no y le expliqué las razones por las que lo quería. "Eres una de las pocas personas que vistieron la capa [de Batman]. Tienes autoridad." Fuimos a cenar, nos tomamos una botella de vino. Me regresó en su auto a mi casa, me bajé y me dijo: "Estoy dentro".

La cinta trata sobre un actor que lucha contra su ego. ¿Hay algo de ti en ello?
Definitivamente. Fue una exploración de mi propio ego, como una especie de terapia. Es muy sano estar consciente de tu ego. De lo contrario, estás jodido.

¿Crees que todos tenemos un poco de Riggan? ¿Todos tenemos que enfrentar el hecho de que no somos tan importantes como pensamos?
Es la historia de todos los humanos. Siempre pensé que Riggan se parecía a Don Quijote en ese sentido. Todos somos así. Tenemos ambiciones difíciles de lograr porque la vida nos pone en nuestro verdadero lugar. Estamos en constante lucha contra la mediocridad. Todos queremos ser especiales.

Técnicamente, ¿cómo te sientes al dirigir escenas tan largas que no puedes editar los errores?
Llené toda una bodega de masking tape y conté los pasos que harían los actores en cada diálogo. Calculé hasta el último detalle para que no hubiera lugar a equivocaciones. Cada movimiento, cada línea, cada puerta abierta, todo estaba ensayado. Fue una especie de ballet. Resultó divertido y terrorífico a la vez.

Fue un movimiento arriesgado. La cinta pudo ser un desastre. ¿Alguna vez lo pensaste?
Por supuesto. Honestamente esa fue una de las razones por las que decidí hacerlo. Me di cuenta de lo perezoso que me volví. Cuando filmas en la forma tradicional, es muy difícil fallar. Siempre puedes manipular las escenas para que no fracasen. Si la secuencia es mala, siempre la puedes editar para mejorarla. Puedes esconder tus errores. Aquí no hubo forma de esconderlos. Al hacerlo me pregunté: ¿Me escudé demasiado en la edición? ¿Fui muy cobarde?

¿El hecho de cumplir 50 años tuvo algo que ver con esto?
Sí, eso creo. Los 40 no me afectaron en absoluto, pero los 50 son una edad que realmente te afecta. No de forma negativa, al contrario, me sentí muy aburrido por lo que hacía.

Así que es tu "filme de la crisis de la mediana edad". ¿Has pensado en hacer Birdman, la cinta sobre el superhéroe real?
¡Sí! Le dije a mi esposa: "Hagámoslo. Hágamos Birdman, la precuela. ¡Hagamos mucho dinero!"

¿Alguna vez te sentiste tentado a hacer películas de grandes franquicias?
No. Sería malísimo. Me gusta hacer cintas que sólo pueden existir si yo las dirijo. Sean buenas o malas, nadie las puede hacer. Es como tener un hijo, ese bebé sólo podría ser mío.

Lee nuestra reseña de "Birdman"

Birdman

  • Valoración: 5/5

Alguna vez Marlon Brando dijo que la mayoría de la gente exitosa de Hollywood fracasa en su papel de seres humanos, pero ¿qué pasa cuando estas personas viven sus 15 minutos de fama?