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Supper Friends & Co.

Te confíamos el secreto de un supper club vegetariano

 (Foto: Alejandra Carbajal)
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Foto: Alejandra Carbajal

Un mail me reveló la locación secreta de la cena de esa noche. Un par de horas después, llegué a una casona en la Escandón. Las velas iluminaban una mesa para 20 personas, al centro de una gran sala. "¿Quieren vino?", preguntó la desconocida de al lado mientras ya servía un vaso. Ella, como la mayoría de los del festín, era una artista de otro país. Alemania, India, Brasil, Estados Unidos, Argentina y República Checa pasan lista en esta comilona de Babel, donde la tasa de uso de ropa indígena subía al 500%. También los vestidos de florecitas, la ropa noventera y la mezclilla deslavada. Suena Darkside y Jungle mientras se proyecta videoarte de artistas emergentes. Las otras paredes visten grabados y platos intervenidos por Martín Ferreira, creador argentino y anfitrión. Unos cacerolazos irrumpen la conversación.

Tras repicar con la cuchara varias veces, Rodrigo Curiel, chef/artista/mesero/encargado- del-montaje/creador-del-proyecto explica su concepto. Habla de enriquecerse gastronómica y socialmente. Luego, él y Martín sirven la sopa.

La crema de frijol siembra exclamaciones por su toque picante y especiado de mole almendrado. La textura granulosa de la crema contrasta con la firmeza de los cuadritos de pimiento y las tiras crujientes de tortilla azul. Es un plato de contrastes de sabor, textura y color.

Una berenjena empanizada en salvado de trigo releva a la entrada. Se sirve sobre una cama de queso panela asado, cubierta de nopales y en salsa de axiote. En realidad, lo que brilla en el plato es la guarnición: un fideo seco frío con crema de aguacate, un toque cítrico de limón y trocitos de nuez crujiente que elevan la textura.

Para cerrar, un smoothie hecho con té verde, plátano y chía. La consistencia quedó demasiado líquida pero, en general, el carisma de la atmósfera impuesta por el chef deja un buen sabor de boca en esta sobremesa.

Todo empezó cuando Rodrigo vivía en Londres. En ese entonces, la ciudad inglesa tuvo un boom de supper clubs (cenas en las que el menú y la locación secreta cambian en cada ocasión) e invitaban a Rodrigo para aportar un toque latino a la cocina. Esto -sumado a su experiencia de 12 años como vegetariano, en la que vertió su creatividad para ir más allá de las ensaladas y las quesadillas- lo llevó a fundar Supper Friends & Co. Las cenas se celebran cada dos semanas y todas son vegetarianas y orgánicas. Además de ser un proyecto incluyente, su menú es, seguramente el más barato de este tipo de proyectos.

¿Cómo llegar ahí? El lugar se aparta con un mail y un anticipo. Un día antes de la cena te confían la ubicación. Cada cena es de tres tiempos y puedes llevar las bebidas que quieras. La experiencia se da por sí misma.

Al final, sales con amigos nuevos, pruebas combinaciones inesperadas y te diviertes. ¿Qué no de eso se trata la comida?

Supper Friends & Co. supperfriendsco@gmail.com. Facebook: Supper Friends Co. $250.

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