Chimalistac en tres vistazos

El huerto del antiguo Convento de los Carmelitas se fraccionó entre el siglo XIX y el XX. Por fortuna no perdió su encanto. De hecho se convirtió en una de las colonias más bellas del país, del mundo, de la memoria. Sin embargo, no es tan famosa como su papá San Ángel o su tía Coyoacán. Enseguida tres motivos para no olvidarse del rumbo de atrás de la librería amarilla de Quevedo.

Ermita del Secreto


Esta cámara del secreto fue construida en 1626 por los carmelitas, cuando estos terrenos funcionaban como un huerto. Alrededor de la ermita hay casas bonitas, amplias, silenciosas. Es un buen lugar para los que disfrutan tomando fotos.

Del Secreto esq Fresno.

Parroquia de San Sebastián Mártir


La construcción más antigua de Chimalistac, palabra que significa "escudo blanco", data del siglo XVI y ahí sigue tan fresca. Se trata de un templo particularmente encantador, como de pueblito. También en la plaza está el Centro de Estudios de Historia de México Carso.

Plaza Federico Gamboa.

Puentes


Estos puentes de piedra del siglo XVII -excelentes para alejarse del
caos urbano- constituyen el único testigo de que por aquí pasaba el
Río Magdalena. Quien esté familiarizado con Santa, ya sea la novela
de 1903 o la película de 1932, se acordará de estas edificaciones particularmente idílicas.

Paseo del Río esq Del Secreto.