Ciudad Pet Friendly

Mucho se ha hablado sobre la Ley de Protección Animal. ¿Sabes cómo te afecta? Pablo Mata Olay te cuenta los detalles

Foto: Time Out México


Mi novia y yo tenemos una perra vieja llamada Bellota. Es una cocker gruñona que sólo vive para comer, dormir y darnos todo su cariño. Ella es parte del 1.1 millones de perros que, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud del DF, existen en la ciudad. La Ley de Protección a los Animales del DF, publicada en 2002 durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, fue un primer intento para proteger a los animales de compañía y fomentar la cultura del trato digno y respetuoso a perros, gatos, caballos, periquitos y más.

Esta ley se ha quedado corta y ha sufrido modificaciones en 2006, 2008, 2009 y en los meses pasados. Lo más sonado ha sido el asunto del "chip", pero la ley también se enfoca en el registro obligatorio de nuestras mascotas y toca temas tan importantes como la venta clandestina, los dueños irresponsables y la esterilización masiva. Si aún no sabes cómo afecta (o beneficia) a tus mascotas, sigue leyendo.

Cinco puntos básicos sobre la ley de mascotas

No hay una versión definitiva

Las nuevas modificaciones a la ley se aprobaron durante la madrugada del 30 de abril de 2014 en la Asamblea Legislativa. Desde entonces, el proyecto ha sufrido cambios y la propuesta va y viene entre la Asamblea y el GDF. Pueden pasar muchas cosas antes de que entre en vigor en enero de 2015. 

No al impuesto; sí a la tenencia responsable

Hasta el momento, será obligatorio el empadronamiento de todo animal de compañía. Los dueños sólo tendríamos que pagar por el chip para nuestras mascotas y, en caso de cometer alguna infracción, la multa correspondiente. 

No será racista

Esta ley puede sonar severa para muchos, sobre todo por sus lineamientos de esterilización para los negocios autorizados que quieran vender perros y gatos. Hubo una propuesta del PRD para distinguir razas peligrosas de perros, pero no procedió. ¿La razón? Los “peligrosos” son los dueños irresponsables. 

 

Fin a la venta clandestina

El lineamiento prohíbe la venta de animales en la vía pública. Además, los lugares autorizados para comercializar mascotas deberán registrar y esterilizar a cada animal. Si después de tres meses no se vende, el animal debe pasar a un albergue o ser dado gratuitamente en adopción. 

Contra los malos dueños

La ley busca endurecer las multas contra  los propietarios que abandonan o maltratan a sus mascotas. Con la finalidad de que no puedan volver a adoptar un animal –por lo menos en el DF–, se propone elaborar un padrón para identificarlos. 


Por una ciudad sin jaulas


Una de las instituciones menos conocidas es la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial del Distrito Federal (PAOT). Creada en 2001, tiene por objeto la defensa de nuestros derechos como habitantes de la Ciudad de México. Últimamente, la PAOT se ha puesto más estricta respecto a la venta de mascotas en tiendas. Sus hallazgos demuestran que algo anda mal con la ley, pues en sólo cuatro años ha recibido mil 430 denuncias de maltrato a perros y a gatos que se venden en dichos establecimientos comerciales.

En junio pasado, la procuraduría realizó una investigación en 54 tiendas e incluyó marcas muy conocidas. ¿Los resultados? En casi ningún establecimiento había un médico veterinario de manera constante. Además, el alojamiento de los animales no era el adecuado: hasta ocho cachorros estaban encerrados en la misma jaula que no medía más allá de un metro por 150 centímetros en lapsos continuos de hasta 22 horas. Aunque los funcionarios de la PAOT tienen las mejores intenciones, no pueden hacer mucho. Su función no es castigar, sino advertir a quien infringe la ley.

Hasta hoy, los perros continúan sufriendo dentro de las pequeñísimas jaulas sin que las tiendas se preocupen por saber si están cometiendo una o varias infracciones. Tal vez, esto podría terminar en 2015, pues las modificaciones contemplan multas de 500 días de salario mínimo hasta cuatro años y medio de prisión por maltrato y tortura.

Los expertos opinan

Foto: Cortesía Huesitos DF

Qué dicen las tiendas

La ley tiene un apartado sobre la colocación de chips y la venta de mascotas en las tiendas. Al respecto, le preguntamos su opinión a Yunis Arcos, encargada de Huesitos DF, un establecimiento dedicado a la comercialización de productos para mascotas.

Yunis asegura que esta nueva ley tiene cambios favorables, aunque observa algunos detalles que podrían arruinarla, por ejemplo, el chip. “La intención es llevar un registro de todos los animales para terminar con la venta ilegal y fomentar la adopción, eso está bien. Sin embargo, como mexicanos no podemos evitar ser suspicaces sobre qué tan efectivo será. Si en tantos años no han podido registrar todos los autos, ¿cómo esperan que les creamos sobre este registro? Además, nadie ha dicho cuánto costarán o dónde se venderán”, explica.

“Me parece bien que las tiendas deban dar en adopción a un cachorrito si a los tres meses no se vende y que dejen de mover de sucursal a los caninos. También, que se prohíba la venta de camadas en la vía pública. Según las nuevas propuestas de ley, al adoptar o comprar un perro o gato tenemos 30 días hábiles para registrarlo, pero si uno recoge a un animal abandonado en la calle, ¿cómo comprobamos que lo acabamos de encontrar? ¿Por querer ayudar a un animalito nos castigarán con una multa?”, cuestiona Yunis. 

Foto: Cortesía Granjita TyH

Qué dicen los albergues

Pibody Nicolai y Fernanda García son parte del equipo de Granjita TyH, un albergue enfocado al cuidado de animales abandonados, desde gatos hasta toros y vacas. Ellos nos explican por qué consideran incongruente la ley.

El defecto que encuentran es lo referido a la fiesta brava. Para ellos es inconsistente que, por un lado, se defienda a todo animal que viva en territorio defeño y “que no constituya plaga” (artículo 2 de la Ley de Protección a los Animlaes del DF) y, por otro, se permitan las corridas de toros y las peleas de gallos. “Hasta han declarado a las novilladas patrimonio cultural”, asegura Pibody, quien afirma que estos espectáculos responden a intereses poderosos.

Muchas personas creen que la adopción –e incluso el sacrificio– se considera como una solución a la sobrepoblación de caninos. Sin embargo, lo que reduciría considerablemente este problema es la esterilización. “Hay que analizar el escenario en México. En otros países hay cultura animal y la gente entiende que son seres vivos. En todo caso, la solución es la educación”, dice. 

Pibody cree que podemos aprender de una táctica de Estados Unidos, la Trap-Neuter-Release (TNR), es decir, atrapar-esterilizar-liberar, pues, al no estar esterilizada, la fauna callejera pueden presentar conductas agresivas.