James Hetfield: entrevista

Como si fueran Luismi o Juanga, Metallica tendrá una corta temporada en el Palacio de los Deportes, tocando ocho fechas, las cuales se encuentran completamente agotadas. Antes de sus presentaciones, charlamos con James Hetfield sobre cómo ha cambiado el conjunto en los últimos 20 años, qué opina de Lulu y si censura lo que escuchan sus hijos.


De cierta manera, Metallica ha hecho una transición fuera del mundo del metal en los últimos 20 años. ¿Te sigues sintiendo en casa en ese mundo?
¡No me siento en casa en ningún lado! [Ríe] Siempre siento que no pertenezco, sin importar en dónde esté. Entonces sólo estoy buscando sin parar a una familia, y a veces la encuentro en el mosh pit, a veces la encuentro cuando estoy haciendo un programa de tele francés con la esposa del presidente. Metallica es una llave maravillosa para tener en mi llavero. Puedo ir a donde sea, es genial. Si no, estaría sentado en mi casa metiéndome en problemas.

En esta gira han estado tocando el Álbum Negro de principio a fin (o de fin a principio, depende de la fecha). ¿Hay alguna parte de ti que se canse de tocar "Enter Sandman" por millonésima vez?
Estamos bastante orgullosos de esa canción. Al final del día, si "Enter Sandman" es nuestro "Paranoid" [de Black Sabbath], eso está increíble. A mí me empezaron a gustar algunas bandas así. Escuchaba y escuchaba sobre la tal "Purple Haze" -"'Purple Haze', ¿qué es eso?" Mi hermano me la puso, y fue como "Órale, ¡Jimi Hendrix es increíble!" Así que hay canciones que son una especie de droga introductoria para que la gente se entere de tu pasión y lo que estás haciendo.

¿Qué opinas de Lulu, el disco que Metallica hizo en colaboración con Lou Reed el año pasado?
No lo he escuchado en un rato. Hay un par de canciones, obviamente, que son mis favoritas en ese disco, y otras que no. Fue una gran aventura para nosotros. Aprendimos mucho de él, y esos son los momentos en los que no sabes qué tanto van a influir [estas experiencias] en tu vida o tu perspectiva sobre el próximo disco. Aprendimos un poco sobre cómo grabar rápidamente y a la vez obtener un buen sonido, y simplemente estar cerca de Lou y ver cómo trabaja fue bastante interesante. Así que tomas un pedazo de eso, lo digieres y sale algo de Metallica. ¿Quién sabe qué, o cómo, o dónde? O sea, St. Anger tuvo que pasar para que Death Magnetic pasara. Todo está conectado.

Cuando estaban grabando Lulu, también hicieron los shows del Big 4, con Slayer, Megadeth y Anthrax. Seguro eso fue una experiencia totalmente diferente.
Los conciertos del 30 aniversario que dimos el año pasado nos pusieron bastante nostálgicos y [nos hicieron sentir] muy agradecidos. Esas cuatro bandas siguen vivas, y nosotros seguimos haciendo discos - ¡es increíble! No puedes decir eso de muchos otros géneros musicales- bandas que todavía no se convierten en grupos a los que van a ver por nostalgia a los Holiday Inns, sino que siguen tocando conciertos y están escribiendo algunas de las mejores canciones que jamás han escrito.

¿Compartes algunas de las pasiones musicales con tus hijos?
Escucho lo que ellos escuchan, sólo porque me encanta ver iluminarse sus caras, ojos y corazones cuando escuchan música. Lo más chistoso es que, cuando están cantando alguna canción a la hora de la cena, de la nada resulta que la canción es [sobre] un booty call. Es como '¿Sabes de qué estás hablando?'

¿Hay veces que tengas que censurar algo?
No, ellos me censuran a mí. Se me sale algo, y ellos se aseguran de que no lo siga diciendo.