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Niñosapiens

Un programa de Radio Educación hecho por niños

Foto: Alejandra Carbajal

¿Cómo se entretienen y relajan tus pequeños? Aquí no hay resbaladillas y columpios, como en las áreas de juegos de los parques, ni videojuegos. Éstos son sustituidos por micrófonos y tripiés en el estudio de Niñosapiens. Aunque el espacio está equipado para hacer entrevistas y grabar secciones del programa como la adivinanza, charlasapiens y la noticia inventada, los locutores más pequeños de Radio Educación lo ocupan para divertirse y olvidarse de su rutina.

“A veces me dejan muchísima
 tarea en la escuela por lo que debo apresurarme para estar a tiempo y grabar el programa. No me importa que llegue a mi casa hasta las 10 de la noche, porque me gusta mucho y le encuentro un buen sentido. Cuando me duermo, hasta sueño con cosas que hice en la grabación”, dice uno de los conductores, Mauricio, de 11 años.

En esto coinciden sus compañeros Afra, Emiliano, Hilda, Regis y Emilio, quienes ven su participación en Niñosapiens como una manera de olvidarse del ajetreo y mejorar algunos aspectos de su día a día, desde leer hasta expresarse mejor al hablar. ¡Ahora, juntos, son dinamita!

“Recuerdo que antes de entrar 
a radio mis tíos me decían la niña monosílaba porque sólo contestaba con ‘sí’, ‘no’ o ‘no sé’. Me daba mucha pena hablar y más cuando me pusieron un micrófono enfrente, pero poco a poco me solté. Además, te da la oportunidad de conocer a mucha gente con opiniones muy interesantes”, comenta Hilda, la más veterana del equipo con 17 años de edad.

Aunque conducen como todos unos expertos, su ingreso al programa fue muy fortuito. Afra, Emiliano, Hilda
 y Emilio, por ejemplo, entraron por invitación de los productores o de antiguos miembros de Niñosapiens, todo a manera de juego. Regis y Mauricio fueron intrépidos y buscaron la manera de presentarse con los realizadores y pedir su oportunidad en el programa.

Es por eso que su formación ha sido más de oficio. Con la práctica, perdieron el miedo al micrófono y aprendieron 
a tener las antenas alerta en todo momento: al escuchar otros programas de radio, participar en las ceremonias cívicas de sus respectivas escuelas e, incluso, asistir a conciertos infantiles, de rock y banda. ¡Son muy versátiles!

Por su participación en Niñosapiens, tienen noción de la compleja labor
 de los locutores y distinguen rasgos indispensables para esta carrera, como la buena dicción, la lectura, la concentración, la imaginación y un gran vocabulario.

“Debes tener un buen acervo cultural y hablar de todo, porque un locutor de radio es una especie de intermediario entre los acontecimientos del mundo y los radioescuchas”, finaliza Emiliano.

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