Piedra, papel o tijera. El juego de los artistas

Arte, Instalación
  • 3 de 5 estrellas
0 Me encanta
Guárdalo
 (Foto: Cortesía Conaculta)
1/4
Foto: Cortesía Conaculta
 (Foto: Cortesía Conaculta)
2/4
Foto: Cortesía Conaculta
 (Foto: Cortesía Conaculta)
3/4
Foto: Cortesía Conaculta
 (Foto: Cortesía Conaculta)
4/4
Foto: Cortesía Conaculta

Ajedrez, rompecabezas, cuadernos para iluminar… diversas piezas en variados materiales que evocan una acción: jugar. ¿Qué tan lejano es el acto de crear al de juguetear?

Francisco Toledo, Vicente Rojo, Abraham Cruzvillegas, Rogelio Cuéllar, Gabriel Figueroa Flores, Yvonne Domenge y Betsabeé Romero son algunos de los 48 artistas que presentan una revisión de la concepción de los juguetes en Piedra, papel o tijera. El juego de los artistas.

Después de recorrer diversos estados de la República Mexicana, la exposición curada por el maestro Juan Coronel Rivera se presenta en el Museo Mural Diego Rivera, donde los visitantes podrán apreciar diferentes facetas de la infancia y el juego, recreadas en objetos variados.

La muestra reúne un total de 69 piezas hechas con diferentes técnicas, como pintura, escultura, fotografía, serigrafía, cartonería, instalación y hasta video. Hay réplicas de juegos típicos como Serpientes y escaleras que invitan al público a reflexionar sobre el aspecto filosófico del juego. También exhiben un futbolito que nos ubica como uno de los jugadores atados al tubo de metal, donde queda expuesta una notoria crítica a la enajenación y manipulación.

Algunas piezas conservan cierta fidelidad frente a los juguetes mexicanos tradicionales; otras son una reinterpretación moderna de éstos. Destacan las piezas creadas por Francisco Toledo, entre las cuales se encuentra un mobiliario hecho con lápices gigantes y que, de cierta forma, escapa al estilo de pieza que generalmente ofrece al público.

También se observan diversas fotografías de autores como Rogelio Cuéllar, Gabriel Figueroa y Graciela Iturbide, que ofrecen una mirada clara de lo que es el juego como parte de la vida cotidiana.

Pero la exposición no sólo se queda en un nivel contemplativo, sino que también incluye un programa de actividades paralelas que integra talleres de cartonería, trompos y rompecabezas.

Por Magdalena Carreño

Publicado

LiveReviews|0
1 person listening