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Guía de restaurantes para el Festival Cervantino

Recomendaciones gastronómicas en Guanajuato

Santo Café

Santo Café

Si te gusta el ambiente bohemio y con un toque relax, este lugar te espera con sus mejores platillos.

Cuando sientas que es momento de hacer una pausa, de comer tranquilo y rico, debes dirigir tus pasos hacia este lugar donde te sentirás inspirado por sus rincones llenos de colores y a la espera de que captures las imágenes del recuerdo, aprovechando que la imaginación tomó forma y se estampó en las paredes.

Con un concepto joven, alberga universitarios y catedráticos desde hace ocho años; los reúne para beber cerveza, comer y departir.

Sabrás que llegaste al café cuando veas mesas sobre el pequeño puente del Campanero, adelante del Museo Iconográfico del Quijote; esa estampa que quizá has visto en muchas imágenes es de aquí.

Es un sitio para pasarla bien, para refrescarte o para comer algo ligero, como un baguette o una crepa. Si lo tuyo es un hambre feroz, puedes probar la santiburguer (50 pesos) o la mencionada pasta goa (58 pesos).

Señor Spaguetti

Señor Spaguetti

Rico, barato y práctico, así es este local que se define como un rincón de comida italiana “express”.

Es definitivamente un rincón, pues, como muchos lugares en Guanajuato, el espacio es reducido, aunque eso no tiene nada que ver con el sabor ni la calidad.

Como el nombre lo indica, lo suyo es la pasta, así que encontrarás fusilli, spaguetti o cualquier otro tipo con la característica carne molida, salsa de jitomate y champiñones. La comida vuela, pues su costo es muy accesible. Por ejemplo, ofrecen paquetes de pasta y ensalada desde 30 pesos, lasagna y ensalada por 50, o pasta, pizza y ensalada también por 50 pesos.

Las porciones son vastas, así que con hambre no te vas a quedar. Si el precio te hizo dudar de la calidad, te podemos asegurar que el sabor es inigualable, la salsa de la pasta está condimentada en su punto y aderezada con queso parmesano. La pizza es delgada, crujiente y con ingredientes hasta la orilla, así que tendrás alimentos de calidad y a un precio justo.

 Una opción es que pidas tus alimentos para llevar. El local es tan pequeño que sólo caben quienes levantan su pedido y quizá cuatro comensales más.

Otra recomendación es que llegues lo más temprano posible; entre las 4 y las 5 de la tarde se termina la comida, ya que es la primera opción de muchos estudiantes.

La Taula

La Taula

Si no resistes más alimento chatarra, sufres ese síntoma que provoca vivir el Cervantino al máximo. El remedio es buscar un lugar típico, auténtico y con precios justos. Aquí encontrarás cortes, camarones preparados, pulpos y lechón segoviano (los domingos). Si prefieres darle la vuelta a la carne, los ofegats (rollos de acelga rellenos de queso de cabra) te harán sonreír.

El restaurante es relativamente nuevo –apenas cumplirá un año–, pero vale la pena que lo visites, pues el chef José Antonio Castañón Trejo Luna te sorprenderá con las novedades del día.

Además de contar con una carta basada en cocina de autor, cuentan con una pequeña pero bien surtida cava (tintos, blancos, espumosos y rosados) para que selecciones el vino más indicado para maridar el platillo de tu elección. Si tu presupuesto te preocupa y todavía quieres conocer este lugar, te será muy útil saber que la cuenta por una comida ascenderá a unos 200 pesos (por persona) si compartes una botella de vino.

En cuanto a su decoración, domina la madera que le otorga un ambiente acogedor. Está muy cerca del Museo Iconográfico del Quijote.

Truco 7

Truco 7

Si bien el platillo típico de esta ciudad son las enchiladas mineras (con papa y zanahoria frita sobre tortillas enchiladas, rellenas de pollo y cubiertas con queso fresco), las icónicas están en este restaurante.

Desde hace 22 años, Juan Daniel y Hugo Rangel atienden desde la barra a sus clientes, ya sea muy temprano para los desayunos, por la tarde para ver caer el sol acompañados de una cerveza o una bebida más fuerte, o hasta casi la medianoche, cuando necesitas recargar energías para seguir la fiesta.

Es un espacio donde la decoración y el ambiente se sienten como si hubieras viajado a los setenta; nostálgico, lleno de historias y recuerdos.

La comida mexicana es su fuerte, pues la mayoría de sus platillos tienen como ingrediente principal las tortillas: chilaquiles verdes, enmoladas y enchiladas, puros clásicos de la comida del bajío. Los precios son accesibles, pues las celebradísimas enchiladas mineras con pollo cuestan tan sólo 53 pesos y las enmoladas con queso, 53.

Algunos señalan que el servicio es “lento”, pero, señores, no estamos en un local de comida rápida. La paciencia tiene sus recompensas y este lugar es prueba de ello. Además, es tan agradable que la espera se lleva sin contratiempos ni corajes. Para llegar a este sitio la mejor referencia es la presidencia municipal, está justo enfrente.

Casa Valadez

Casa Valadez

Sin duda, es el restaurante más céntrico y conocido. Sí, es ese edificio que te estorba para tomarle la foto completa al Teatro Juárez.

El inmueble data de 1947 y, años atrás, albergaba una heladería. Después una cafetería y ahora sirve platillos a aquellos enamorados del teatro icónico de la capital, para que disfruten de sus alimentos admirando el recinto cultural.

La comida no era tan llamativa, hasta hace dos años, cuando la chef Karla Elizabeth Chápero tomó las riendas de la cocina y sirve a diario dos opciones de menú, además de la carta.

El menú diario es una opción de comida fusión; podrás degustar un pollo al chop suey o un solomillo a la barbecue. Siempre habrá entrada, sopa, plato fuerte y postre. Esta opción de comida corrida internacional cuesta 130 pesos.

Otro de los plus del lugar es la terraza, cómodamente sentado podrás degustar unas deliciosas enchiladas suizas con el fondo musical de los troqueros del Jardín Unión, mirar a los boleros dando grasa o, simplemente, dejar que tu vista se pierda siguiendo a quienes pasan deprisa por el lugar.

Terrazas en esta ciudad hay varias, pero que sirvan comida con sazón y excelente presentación, pocas.

Los domingos se sirve paella o chamorro adobado, así que si eres fan de estos platillos tendrás que hacer espacio en tu agenda.

Esta es la opción más onerosa de todas las que te presentamos. La cuenta podría ascender a 600 pesos.

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