Aimée, Sidewalk Cafe & Tartinery

Restaurantes, Cafés Condesa
  • 3 de 5 estrellas
  • 5 de 5 estrellas
(1Crítica)
6 Me encanta
Guárdalo
 (Foto: Alejandra Carbajal)
1/7
Foto: Alejandra Carbajal
 (Foto: Alejandra Carbajal)
2/7
Foto: Alejandra Carbajal
 (Foto: Alejandra Carbajal)
3/7
Foto: Alejandra Carbajal
 (Foto: Alejandra Carbajal)
4/7
Foto: Alejandra Carbajal
 (Foto: Alejandra Carbajal)
5/7
Foto: Alejandra Carbajal
 (Foto: Alejandra Carbajal)
6/7
Foto: Alejandra Carbajal
 (Foto: Alejandra Carbajal)
7/7
Foto: Alejandra Carbajal

En lugar de reinterpretar un café clásico, llega uno original: Aimée, Sidewalk Cafe & Tartinery, un local en la Condesa donde se mezclan las gastronomías de Francia, Alemania, Bélgica y, por supuesto, México. 

La sofisticación queda reservada para los platillos, pues el sitio es sencillo con una decoración que se inclina a lo vintage, como si visitaras la casa de campo de una abuela: antigua, pero alegre y llena de color. 

El corazón de Aimée es mexicano, ya que el café viene desde Guerrero. El tueste se realiza en casa, con una técnica vienesa (tostado medio) que evita los sabores ácidos y amargos, y que se traduce en tazas de diferentes caras y sabores. Si te gustan las bebidas frías de sabor intenso, el cold brew no falla, pues al ser una extracción fría, el cambio de temperatura no sacrifica el sabor. Si prefieres los aromas intensos y especiados, pide el turco preparado en la tradicional jarra cezve de cobre.

Ahora, si te inclinas por lo tradicional, el café americano no es un soso espresso con agua, al contrario, es una taza con sabor intenso y una gran carta de presentación del tueste de la casa. Además, ofrecen diferentes opciones de cervezas alemanas artesanales.

En la carta de alimentos predominan los tartines, un platillo cuyo nombre viene del verbo francés tartiner, que significa untar. Son grandes rebanadas de pan rústico con diferentes toppings. Si tu visita es durante el desayuno pide el dutch, el cual lleva dos huevos estrellados, salsa holandesa, jitomate y queso crema. De postre prueba el de nutella con plátano o el pastel de chocolate belga acompañado de rebanadas de fresa, muy frescas.

La mezcla de repostería belga, cervezas alemanas, platillos franceses y café mexicano es sorprendente.

Además, Aimée tiene un secreto: puedes pedir todo para llevar en una de las canastas de picnic que prestan para trasladar la experiencia a donde quieras. No olvides devolverla.

Por Natalia Silva

Publicado

Nombre del lugar Aimée, Sidewalk Cafe & Tartinery
Contacto
Dirección Chilpancingo 7
Condesa
México, DF
06100
Horas de apertura Lun-dom 8am-10pm
Transporte Metrobús Campeche
Precio Consumo promedio por persona $150

Average User Rating

5 / 5

Rating Breakdown

  • 5 star:1
  • 4 star:0
  • 3 star:0
  • 2 star:0
  • 1 star:0
LiveReviews|1
2 people listening
Han S

La decoración es muy agradable y emula a los cafecitos de estilo francés que uno puede encontrar en cualquier ciudad europea o estadounidense. Desde los detalles de madera en color "verde pistache", hasta el piso de mosaico estilo antiguo, y los cuadros en la pared con marcos dorados y fotografías en blanco y negro, hacen que el espacio sea invitante pero no pretencioso. 


Por otra parte, el ambiente es cálido e invitante, y me encantó su repertorio de música, el cual va del Bossa Nova, al Jazz Contemporáneo, a diferentes estilos de música francesa. 


El servicio fue excelente; los encargados son bastante atentos y rápidos, además de que le explican a uno con mucho detalle la preparación e ingredientes de los platillos. 


No tuve oportunidad de probar la comida, aunque "de ojo" se veía muy buena y olía rico. Lo que sí probé fue su pastel de zanahoria con nueces, el cual estuvo muy sabroso, y un cappucinno, también muy bueno. 


Finalmente, para los que quieran ir a trabajar un rato y necesiten cargar sus computadoras, teléfonos o tablets, Aimeé tiene enchufes en cada mesa, en el piso, ya que a veces uno va a un café o restaurante y batalla mucho con eso de poder cargar sus aparatos. También tienen Wi-Fi bastante rápido y confiable, algo que también no es fácil de encontrar. 


Como dato adicional, también debería de mencionar que el lugar es "dog friendly", tanto en la parte de adentro como en las mesas que tienen afuera. Y su ubicación es excelente, a unos pasos del Parque México de un lado, y del otro a unos metros de la avenida Ámsterdam.


Por todo esto, Aimeé se ha convertido en uno de mis cafés favoritos en la ciudad.