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Entrevista con Eugenio Larrinaga de Tomás Casa Editora de Té

Platicamos con el experto y fundador de una de las casas de té más importantes de la CDMX para conocer su filosofía y recomendaciones

Foto: Alejandra Carbajal

Todo empezó con un viaje a china en el 2011 a los mercados de té de Shanghai, justo donde la gente local compra su consumo personal. Ahí, Eugenio Larrinaga logró pedir, a manera de señas, un té llamado Oolong. Al regresar a México no pudo encontrar estos productos o un lugar en donde le explicaran cómo beberlo; de acuerdo a él sólo estaban ciertos lugares que se iban a los extremos: o eran muy rígidos o demasiado descuidados. Fue ahí cuando decidió aprender más del té para poder compartirlo. De la mano de Denisse Díaz, tea master en tés chinos, se decidió qué tipos de tés querrían ofrecer. Así nace en el 2013 Tomás Casa Editora de Té en la Condesa, un espacio selecto que quiere promover las mejores prácticas de consumo en el mundo mexicano del té. Platicamos con Eugenio sobre su filosofía, sus recomendaciones e infusiones favoritas.  

¿Qué tipo de gente se acerca a tu concepto?
Son personas que se interesan en su bienestar, que quieren ser saludables y que buscan un balance físico y emocional. Queremos llegar a las personas que quieren aprender, que leen, que se interesan en la ecología, que viajan y que no son conformistas con lo que ya conocen. Una persona que es creativa e innovadora es una persona inquieta que se va arriesgar a tener una experiencia diferente, por ello vienen con nosotros.

¿Quién debe tomar té?
Tomar té no es un tema de edad, preferencia sexual o religión, esto es un estilo de vida. Tomar té es una experiencia multisensorial. Todo el tiempo analizamos cómo se ve, a qué huele, a qué sabe. Cualquier persona puede tener un primer acercamiento, tenemos tés para ellos y también las infusiones para quienes llevan mucho tiempo en este estilo de vida y ya conocen a profundidad el tema.

Si es la primera vez que voy a tomar té con ustedes, ¿qué hago?
EN TCET no tenemos una carta física, todo se hace de manera platicada. Así nosotros podemos entender qué es lo que quieres y te podremos explicar tanto como tú te dejes y quieras conocer; desde cómo se enrolla cierto tipo de hojas de té hasta sus propiedades aromáticas. También te podemos dar algo rápido si lo que quieres es una pronta elección. Queremos crear comunidades de aprendizaje para que cada vez que alguien nos de la oportunidad de ofrecerle un producto, podamos enseñarle un poco más.

¿Cuáles son las herramientas de las que se valen para saber qué tipo de té quiere uno de sus clientes?
Tenemos más de 100 tipos de productos a los cuales les asignamos un código. Preguntamos si busca algo fresco, por ejemplo, y a partir de ahí vamos interpretando las reacciones ante lo que empezamos a ofrecer, pero siempre tratamos de que sean dos o tres opciones para evitar que la experiencia se vuelva abrumadora. Aquí se puede pedir por tipo de té, por sabor –frutal, cítrico, amargo–, por el país de origen –China, India, Sri Lanka, Taiwán–, beneficios para el cuerpo o para la mente –desintoxicar, quemar grasa, dolor de cabeza, reducir estrés, concentración– o por la preparación –frappé, combinado con leche de almendra o de coco–. Queremos que sea lo más fácil del mundo y que se acerquen a preguntar todo lo que quieran.

¿Cuál es la diferencia entre un té y una tisana?
Un té es la infusión que viene exclusivamente de la planta camellia sinensis, dependiendo de su proceso después de cosechar las hojas es que se convierte en un té blanco, verde, amarillo, oolong (azul), negro y pu-erh (rojo), de los suaves a los fuertes. A todo lo demás se la llaman infusiones o tisanas, que no llevan hojas de la planta de té. En México tenemos la mala costumbre de llamarle té a la infusión de menta, hierbabuena o manzanilla; el mate argentino, el rooibos sudafricano o las tisanas de frutas o hierbas, no son tés. Los tés puros, que sólo llevan la hoja del té, únicamente los servimos calientes, sin azúcar y sin leche; hay muchas manos detrás de estos tés que han buscado la perfección de sus propiedades y sería un falta de respeto para ellos.

¿Qué tés nos recomiendas?
El primero es un silver needle (código 101), es blanco de puros brotes de la planta, es decir, de la parte externa del árbol. Es suave, con poca teína y notas a flores blancas y dulces. Otro que a mi me gusta es el milk oolong (código 402), aquel que probé en China y que me metió a este mundo. Es un té que sólo en occidente se conoce como té azul. Por su proceso, sabe cremoso, tiene notas lácteas, se va más a lo fresco, dulce y es ligeramente cítrico.

¿Qué tisanas nos recomiendas?
La tarde en Bangkok (código 911), tiene menta hierbabuena, cascara de naranja, lemon grass y es orgánico. Lo podemos tomar frío, caliente o con leche, es muy fresco e ideal para relajarse. Luego el tesoro de Alibaba (código 590), se los recomiendo frappé con leche de almendras; lleva té negro, higos, pasas, dátiles y vainilla. Sabe a Medio Oriente. También los podemos endulzar con miel de abeja o miel de agave. 

Conoce las Casas de té en la Ciudad de México.

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