12 princesas en pugna

Teatro, Comedia
  • 3 de 5 estrellas
0 Me encanta
Guárdalo
 (Foto: Marianela Trueba)
1/5
Foto: Marianela Trueba
 (Foto: Marianela Trueba)
2/5
Foto: Marianela Trueba
 (Foto: Marianela Trueba)
3/5
Foto: Marianela Trueba
 (Foto: Marianela Trueba)
4/5
Foto: Marianela Trueba
 (Foto: Marianela Trueba)
5/5
Foto: Marianela Trueba

“Y vivieron felices para siempre” es el statement de todas las películas producidas por la casa Walt Disney (que nos hicieron ver a más de uno cuando éramos niños). Alguien debería atreverse a contarnos lo que sucede después de esa “mágica” boda: desde la maraña de problemas maritales hasta los kilos de más que trauman a la novia.

En la obra 12 princesas en pugna, Quecho Muñoz –su productor, director y escritor– monta un jocoso libreto en el que critica los cuentos de hadas, cuestiona la realización de los sueños y las falsas expectativas que hacemos de la vida, por ejemplo, el concepto de belleza.

No verás desfilar a la princesa estándar de cuerpo esbelto y piel de terciopelo, pues Ceni, quien ha organizado una reunión en su castillo con motivo de una importante revelación, tiene sobrepeso. Las amigas de la protagonista tampoco son el cliché de la fantasía: una es adicta a las cirugías, otra es esquizofrénica, una más es terrorista y la última, gracias a su contorno de sirena, siempre huele a pescado. (Ah, cómo olvidar la que tiene delirios de chango).

En estas historias la dieta no importa. Las señoritas ordenan una pizza que entrega un repartidor que levanta sus más bajas pasiones y con quien quieren realizar las fantasías más sucias que sus respectivos príncipes no han cumplido. Lenny de la Rosa es el encargado de interpretar a este caballero –el único hombre en escena–, quien viene a darle un giro dramático a la historia.

“Actualmente hay mucha apertura a la libertad de las mujeres, pero todavía existen problemas. Les han vendido históricamente la idea de que vendrá un príncipe azul a rescatarlas, pero no es real. Lo que el director quiere con mi participación es que se sepa que estamos jodidos en ese tema”, asegura Lenny.

Quecho Muñoz logra plantear en dos horas de comedia que los sueños se pueden hacer realidad únicamente si trabajas en ellos y que la única magia real es la que se encuentra en tu personalidad. Pero, principalmente, deja claro que las princesas y los cuentos de hadas no existen.

No hay duda de que el jolgorio de las historias provoca carcajadas imprevistas y auténticas, sin embargo, no escapa al cien por ciento del cliché de cómo resuelven las princesas estos malestares femeninos.

Por Eme Ele

Publicado

LiveReviews|0
1 person listening