Boyhood

Cine, Drama
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Boyhood

Boyhood es la película del año. Este proyecto, ambicioso, épico y realista, define al cine como partícipe del paso del tiempo y no como vehículo para atestiguar pequeños momentos.

Durante 12 años, el director Richard Linklater confeccionó esta cinta trabajando con los mismos actores, y nosotros –desde nuestras butacas– los vemos crecer frente a nuestros ojos.

Este experimento no es único (François Truffaut retrató la vida de un hombre durante dos décadas en su serial de Antoine Doinel), también existe el documental Up que trata sobre la vida de un grupo de personas británicas filmadas cada siete años.

El resultado que presenta Linklater es mágico. Por fin vemos una película que nos coloca en el ahora. Cada escena es única en cierto espacio y tiempo. Cada momento parece ser una epifanía.

Boyhood, en primera instancia, trata sobre la vida de Mason, desde que es un niño de seis años, hasta que ingresa a la universidad. Sin embargo, la cinta va más allá de un solo protagonista.

El legado de Boyhood es la historia de la evolución de una familia y de la cultura pop del siglo XXI. Durante estos doce años Linklater creó un arco de madurez en los integrantes de una familia y la forma en que afrontan su día a día.

En este mundo alejado de la ficción, los héroes no poseen superpoderes, pero sí el coraje necesario para salvaguardar a sus seres queridos. Allí vemos padres que dejan atrás sus sueños para darles un mejor futuro a sus hijos; adolescentes que piden consejos para curar un corazón roto; la humildad de un padre divorciado al agradecer a su expareja que haya criado una familia ejemplar.

Esta honestidad refleja una de las subtramas más relevantes del filme: el estudio sobre el amor en su faceta filial y carnal.

Al hablar sobre la evolución de la cultura pop, lo hace de manera sublime cuando realiza cortes para cambiar de año en la historia. El soundtrack está compuesto por la música representativa de distintas épocas (Britney Spears, Arcade Fire y Lady Gaga).

Los fenómenos culturales aparecen con sutileza – hace alusiones a Harry Potter, Twilight y la campaña de Obama- y vemos cómo el internet modificó el comportamiento de la clase media. Una escena de 2004, presenta a Mason y sus amigos viendo un catálogo de lencería, dos años después realizan la misma acción, pero desde una computadora.

Linklater cuida a la perfección estos detalles ambientales que nos envuelven en referencias a la Generacion Y y Millennial, pero también es meticuloso en la parte técnica de su obra.

Más allá de la depurada agenda de producción (que consistió en reunir al elenco durante algunos días de filmación años tras año), la cámara nos introduce en la intimidad de Mason, a sus sentimientos y la reacción que tiene frente al mundo según avanza su edad. Su mirada es la ventana a un universo subjetivo en el cual todos nos podemos identificar.

Linklater filma pasajes de la vida de Mason sin preocuparse sobre su trascendencia y así nos otorga libertad para que, según nuestras experiencias, ordenemos aquellos que sean más importantes.

A diferencia de los estatutos impuestos por Hollywood, Boyhood no trata sobre los momentos relevantes de una vida ordinaria, sino de los momentos comunes y corrientes dentro de una vida extraordinaria. Eso implica ver crecer y conocer a una persona. Eso es la vida misma.

Por Josue Corro

Publicado

Detalles del estreno

Fecha de estreno jueves 1 enero 2015
Duración 156 min.

Reparto y equipo

Director Richard Linklater
Guionista Richard Linklater
Reparto Ethan Hawke
Patricia Arquette
Lorelei Linklater
Ellar Coltrane
Marco Perella
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