Baby: El aprendiz del crimen

Cine, Acción y aventura
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Baby: El aprendiz del crimen

La música suena mejor en la autopista —incluso nosotros pobres almas sin ruedas, sabemos que es cierto. Hay algo que causa euforia cuando estás rodeado de bocinas, inmerso en tu propio La La Land, avanzando al ritmo de la música (incluso cuando el tránsito diga lo contrario). Como si descubriera algo obvio pero esencial sobre el proceso de hacer películas, el guionista y director británico Edgar Wright retoma la venerable tradición de las películas de acción con persecuciones en auto —llenas de llantas rechinando sobre el pavimento y volantazos en cada esquina— y la combina con una playlist seleccionada cuidadosamente. El resultado es una pieza cargada de diversión, como ninguna otra coreografía motorizada filmada desde que John Landis destruyó una flota entera de patrullas en Los hermanos caradura.

Wright, como sabrán aquellos que han visto El desesperar de los muertos y Una noche en el fin del mundo, ama una canción de Queen o The Stone Roses bien elegida. En esta ocasión se trata de la veloz "Radar Love", de Golden Earring. Pero nunca antes había desatado su don para sincronizar lo visual con lo musical con tanta elegancia como lo hace aquí. Y como el equipo de acrobacias de Baby: El aprendiz del crimen demuestra claramente, el sujeto tiene un Steve McQueen interior que necesita ser liberado.

El personaje principal, Baby (Ansel Elgort, Bajo la misma estrella), hace justicia a la inocencia juvenil del papel: aún tiene un toque infantil en las mejillas, pero es un genio con la palanca de velocidades. Protegido por sus lentes de sol y sumergido constantemente en un par de audífonos, Baby necesita música para ahogar el zumbido en sus oídos (causado por tinnitus) y para poder trabajar. Es el piloto de fuga con sueños de enderezar el camino después del proverbial "último atraco". Con cada volantazo calibrado exquisitamente y cada persecución en la carretera, da gusto que Baby aún no se retire.  

Baby: El aprendiz del crimen es una dulce fantasía, a diferencia de versiones más violentas o existencialistas como Drive o Bullit. Esto significa que los ladrones y las mentes criminales (Jamie Foxx, Jon Hamm, Kevin Spacey) son caricaturescos y disfrutables. Lo mismo aplica para el interés romántico de Baby: una dulce mesera de nombre Deborah (Lily James), quien es el tipo de chica linda y sonriente con quien aparentemente todos los directores fantasean. La primera producción americana de Wright, ambientada en Atlanta, es la menos cínica. El romance central se alimenta de coquetas miradas y un oasis de sueños orquestado por los Beach Boys; pero la película no sabe qué más hacer con él, más allá de idear un plan para: “manejar hacia el oeste y nunca parar”.

Aunque sea probablemente un detalle que no te vaya a molestar mucho: las secuencias de acción, empapadas de humor y con un ritmo preciso, son las más espectaculares de la carrera de Wright. Las repetirás en tu mente por días —especialmente si, como Baby, vives enchufado a un iPod que contiene la canción perfecta para cada ocasión. Sólo ten cuidado con las señales de tránsito.

Por Joshua Rothkopf

Publicado

Detalles del estreno

Fecha de estreno jueves 10 agosto 2017
Duración 113 min.

Reparto y equipo

Director Edgar Wright
Reparto Lily James
Kevin Spacey
Jon Bernthal
Ansel Elgort
Jamie Foxx
Eiza González