Viene de noche

Cine, Thriller
5 de 5 estrellas
Viene de noche

El thriller doméstico del guionista y director Trey Edward Shults reúne la extraña compañía de la novela La carretera, de Cormac McCarthy, con los escenarios post-apocalípticos que enmarcan nuestros miedos más profundos, en un ingenioso análisis sobre la civilización en decadencia. Shults, cuyo debut Krisha (2015) convierte un fin de semana de Día de Acción de Gracias en un drama psicológico que pone los pelos de punta, vuelve a explorar el tema de las familias en situaciones extremas. Esta vez hay dos clanes, pero no son amigables vecinos: salpicados de lodo y vestidos con trajes protectores contra riesgos biológicos, son ciudadanos de un mundo en ruinas que se han olvidado de la confianza.

Sin vacilar, la película te avienta al ruedo sin tiempo para procesar: en medio de un bosque, un anciano cubierto en ampollas negras es llevado en una carreta hasta una tumba sin nombre y es asesinado a tiros por un grupo de familiares que lloran desconsoladamente y finalmente incineran el cuerpo. Los sobrevivientes son su hija Sarah (Carmen Ejogo) y su barbudo e intenso esposo Paul (Joel Edgerton, quien se muestra incómodo con su rifle pero es conmovedoramente compasivo) y su hijo adolescente Travis (Kelvin Harrison Jr.). Viviendo a la luz de las linternas en un mundo sin electricidad —el director de fotografía Drew Daniel utiliza una paleta de colores cenizos espléndida— la familia hace de la supervivencia toda una ciencia. Su casa fortificada, cubierta de tablas de madera y envuelta en plástico, tiene sólo una entrada con doble seguro: una puerta roja que sirve como advertencia para todos los que se acerquen.  

Sin embargo, alguien llega al portal llamando a golpes (los efectos de sonido en esta película, cuidadosamente detonados, te provocarán un ataque cardíaco). Después de que el extraño es sometido y atado a un árbol por una noche, descubrimos que su nombre es Will (el magnético Christopher Abott) y que no está “enfermo”. No esperen enterarse de qué es la plaga. Eso es parte de lo que vuelve a la fábula de Shults más transcendente que cualquier episodio de The Walking Dead: trafica con lo desconocido entre la cautela parental y el ambiente claustrofóbico de la casa. La adición de la joven esposa de Will, Kim (Riley Keough), y su hijo de tres años al grupo sólo causa más aprensión.

Viene de noche es una película de matices tensos, una pieza de cámara ambientada en el crepúsculo de la humanidad. Incluso cuando vemos más detalles sobre la vida en esta desolada sociedad —una preciada botella de whisky, un encuentro entre extraños— Shults desarrolla cuidadosamente también el aspecto psicológico. Travis, un adolescente hormonal, hereda un mundo en el que el sexo es la última de las preocupaciones de la gente, y aun así platicar con Kim en la mesa de la cocina después de medianoche lo pone nervioso.

¿Y qué es exactamente lo que viene de noche? ¿El miedo? ¿El deseo? ¿La codicia? ¿La muerte? Una pintura de Bruegel del siglo XVI que retrata el fin del mundo cuelga en la pared (disculpen esta descarada pieza del diseño de producción) señalando los pecados capitales, pero la película, llena de secuencias de sueños y discusiones intensas, es mucho más compleja que una simple historia sobre moralidad. Te dejará pensando sobre el incierto momento histórico en el que nos encontramos, en el que todo podría terminar con un descuidado tuit. “¿Quieres saber todo sobre el imperio romano?” bromea Paul, un exprofesor de historia. Para entonces, es demasiado tarde.   

Por Joshua Rothkopf

Publicado

Detalles del estreno

Fecha de estreno
jueves 29 junio 2017
Duración
91 min.

Reparto y equipo

Director
Trey Edward Shults
Reparto
Joel Edgerton
Christopher Abbott
Carmen Ejogo