Yo, Tonya

Cine, Drama
5 de 5 estrellas
Yo, Tonya

Time Out dice

5 de 5 estrellas

No es la película que probablemente merece Tonya Harding, la famosa patinadora de hielo–pero alegremente (para nosotros) es la unica que consiguió– Yo, Tonya es un tratamiento grandiosamente complejo y exuberante de una figura desacreditada. Es rápida como Goodfellas: el realizador Craig Gillespie nunca deja pasar la oportunidad dirigirse instantemente a una canción pop de los ochenta (desde Supertramp hasta ZZ Top) o romper la cuarta pared con una confesión directa. Sin embargo, como con el épico “quería ser gángster” de Martin Scorsese (o más acertadamente, Boogie Nights de Paul Thomas Anderson), la combinación de un estilo sobrecargado con una historia tan cursi crea una tensión inconmovible, es como el tipo que te hace reír y que te da escalofríos a la vez. Yo, Tonya parece una gran reclamación, no de la reputación de Harding, sino de la película biográfica deportiva sí misma, caída en los clichés desde Toro Salvaje.

Estableciendo el tono con una áspera y polémica,y con su cigarrillo humeante, Margot Robbie –que se aprovecha de este papel– deja la película en un universo delicado de paranoia y la envidia de las clases. Ella rechaza ser juzgada en une serie de entrevistas falsas durante la película, e incluso cuando el guion de Steven Rogers nos retrocede en el tiempo para ver a una Tonya como una joven angélica (Mckenna Grace de Un don excepcional), deslizándose por el hielo, no estamos lejos de una escena en la que el dinero es el tema obvio. Su madre, la virulenta LaVona (una reveladora Allison Janney que no para de jurar) atemoriza constantemente a su hija sobre el costo de sus clases de patinaje. Lo suficientemente que se vonvierte en acoso. El padre huye para siempre, y este abandono permanece con ella, junto con los desaires y los moretones que definirán el resentimiento y la competitividad de la Tonya más vieja.

Margot Robbie es magnífica durante sus momentos sobre el hielo, lanzando miradas asesinas a los jueces que no soportan a esta extraña malhablada que vuelca sus concepciones de una princesa perfecta. Pero ella es incluso mejor durante las representaciones de su vida hogareña, agotada por su matrimonio con una persona aún más dependiente, Jeff Gillooly (Sebastian Stan que emerge de debajo del bigote patético al momento perfecto): los dos repiten las mismas pautas de abuso. Yo, Tonya embute tanta psicología fracturada en su marco, es casi un milagro que la trama puede enfatizar su capacidad atlética innegable, perdida en la oscuridad de un “incidente” ineludible.

¿Y qué hay de Nancy? Apenas se ve a Kerrigan, en ese momento inmortal después del ataque, y es un golpe maestro que se mueve a la fuerza nuestras lealtades a un antihéroe improbable. Yo, Tonya es resbaladiza en cuanto a la culpabilidad de Harding, pero este no es el núcleo de la película. A medida que los equipos de cámara se acumulan afuera de la casa de Harding, se nos da una mirada interna al albor de un nuevo tipo de reportaje de noticias, antes de la era O.J. Simpson, ubicado en el nexo de la fama y la ambición. Destruida pero desafiante, Robbie camina por la cuerda floja de la película americana más fabulosa y trágica del año. 

Detalles

Detalles del estreno

Fecha de estreno
viernes 23 febrero 2018
Duración
121 min.

Reparto y equipo

Director
Craig Gillespie
Guionista
Steven Rogers
Reparto
Margot Robbie
Allison Janney
Sebastian Stan

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