Café de chinos

Teatro, Drama
4 de 5 estrellas
 (Foto: Cortesia ZombieFilms)
1/4
Foto: Cortesia ZombieFilms
 (Foto: Cortesia ZombieFilms)
2/4
Foto: Cortesia ZombieFilms
 (Foto: Cortesia ZombieFilms)
3/4
Foto: Cortesia ZombieFilms
 (Foto: Cortesia ZombieFilms)
4/4
Foto: Cortesia ZombieFilms

Más de 12 años de amistad unen a Jake (Odiseo Bichir), un novelista fracasado y a Harry (Bruno Bichir), un fotógrafo teatral con el mismo destino. Ellos han pasado los momentos más decisivos de sus vidas juntos: sólo se tienen el uno al otro. Los días se van entre charlas nocturnas, deudas, pobreza, cigarrillos y discusiones; hasta que Jake decide hacer un retrato de ambos en su tercera novela. ¿Podrá la amistad soportar las mentiras, la envidia y el dolor?

Café de chinos basada en la novela del dramaturgo estadounidense Ira Lewis y traducida por la actriz Tato Alexander reúne nuevamente a Alejandro, Odiseo y Bruno Bichir, después de dos años de su última puesta en escena juntos (El último preso).

La historia adaptada y dirigida por Alejandro Bichir demuestra que los lazos de este trío actoral van más allá de la sangre, lo que permite una mayor conexión expresada en una sincronía escénica compleja. Odiseo y Bruno interpretando a un par de psicóticos amigos, te llevan constantemente hacia una catártica sesión de risas y reflexiones sobre la ira, los celos y la amargura. Pero especialmente destaca la actuación del hermano menor con sus incesantes temblores, paranoias y palabras acongojadas que irradian el nerviosismo y la angustia que embargan su ser.

Se trata de una puesta en escena sencilla en su estética; sin música ni efecto sonoro, sin más melodía que los gritos y lamentos con que Jake y Harry demuestran de forma casi poética su perspicacia y decepción ante una vida en apariencia mal planteada.

Gracias a la ausencia de color en el diseño escenográfico (la mesa, el sillón, la cafetera y todo lo que hay sobre el escenario es blanco); así como el vestuario grisáceo y desgarrado realizado por la vestuarista Brisa Alonso, palpamos el vacío que invade no sólo a los protagonistas, sino a aquel que se atreva a sumergirse con ellos en este viaje.

Alejandro, Odiseo y Bruno hacen una mezcolanza de ideas y diálogos que hace reír a carcajadas sin hacerse responsables de cualquier golpe de realidad que ahueque el alma después de ver Café de chinos.

También te recomendamos estas obras con nueva temporada y las 5 puestas en escena de esta temporada.

Por Time Out México colaboradores

Publicado

LiveReviews|0
1 person listening