Los Grumildos

Arte, Arte popular Gratis
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Imagina a Betty Mae Page, la pin-up estadounidense, en un cabaret de la República de Weimar donde se presenta Jimi Hendrix cada noche. Tal mezcla exótica en el tiempo y el espacio es posible con el cabaret que presenta la artista peruana Ety Fefer, radicada en Barcelona.

A la manera de los autómatas (nichos mecánicos de feria de finales del siglo XIX, en los que se reproducían circos con marionetas), con Los Grumildos, Fefer recrea los cabarets, sus personajes y el ambiente que rodea a estos lugares.

La propia artista se encargó de modelar y amasar las criaturas para las dos salas pequeñas que albergan su proyecto itinerante. Monstruos, humanos híbridos con cola de escorpión o brazos de cangrejo forman la banda que musicaliza la primera sala.

Una esfera disco ilumina cinco vitrinas en las que estos seres extraños y encantadores tocan para quien se anima a mirarlos de cerca. En la caja central, una cantante con tres pares de tetas es acompañada en la batería por una mezcla entre Alf y un jabalí. Bizarre!

La intención del proyecto, claramente voyerista, queda manifiesta en la segunda sala. Un edificio miniatura –inspirado en los barrios bajos de Lima– recrea una noche cabaret a expensas del imaginario Bar Cairo.

El detalle de los ambientes es sorprendente y tan sórdido como lo que puede constatarse en un cabaret del centro de la Ciudad de México. Con ayuda de un banco exprofeso, los visitantes podemos acercarnos a espiar lo que sucede. Las paredes del bar están decoradas con imágenes de músicos como Hendrix, mientras que en el segundo nivel una pareja de amantes cogen con las ventanas abiertas. En otra habitación con fines presumiblemente masturbatorios, un músico ensaya rodeado de afiches de Betty Page.

La ambientación y la luz de la instalación son perfectas para tomar fotografías. Incluso, una asistente del Centro me ofrece una pequeña lámpara para poder espiar con más detalle y deja escapar humo seco para agregarle gotas de sordidez al escenario.

Canciones de Nick Cave, blues y un mambo infernal amenizan este tugurio del alma que permite al espectador mirar sin riesgo de heridas, pero no de contagio.

Por Alfredo Quintana Garay

Publicado

Teléfono del evento 5521 1925
Sitio web del evento http://ccemx.org/
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