Rubén Ortiz-Torres: Retrospectiva en un minuto

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Rubén Ortiz-Torres: Retrospectiva en un minuto

Tocar: uno de los 5 sentidos, uno de los cuales no puedes usar muchas veces cuando entras a una joyería, galería, museo o a un espacio donde las cosas son delicadas o de mucho valor.  El trabajo de Rubén Ortiz Torres (Ciudad de México, 1964) invita a hacer todo lo contrario, aunque como hemos crecido con este modus operandi, la culpa de tocar viene instantánea y lo hacemos con un poco de temor de que esté mal. En Retrospectiva en un minuto, Ortiz Torres  muestra cuadrados y rectángulos similares a la carrocería de un coche: tienen un acabado brilloso, y al contacto con alguna parte del cuerpo, guardan la marca de éste como un registro; también hay otras que son termodinámicas, es decir, cambian con la temperatura del ambiente. A la vez, la exploración de dichos fenómenos no es algo novedoso; incluso, hace veinte años, y una vez más a principios de este siglo, abundaban las camisetas Hypercolor, las cuales tenían un pigmento termocrómico, lo que hacía que cambiara el color de la playera dependiendo de tu temperatura corporal (lo mismo pasaba con los "mood rings"). Más interesantes, en cambio, resultan los retratos, una serie de dibujos a tinta y acuarela, que muestran a diversos y curiosos personajes de la vida de Ortiz-Torres con un impresionante nivel de detalle en su cuerpo, ropa, y gestos y que, por la manera en la que están montados aleatoriamente en los muros, parece como si se tratase de una conversación profunda con cada uno de ellos. Sin embargo, la mejor pieza de la exposición es un video proyectado en una esquina blanca, en la que Ortiz Torres muestra imágenes de Siqueiros convirtiéndose en un perro feroz, reproducciones del muralista que se tornan en niños de verdad, la fotografía del homenaje a la clase trabajadora burguesa, y luego a un Siqueiros jugando al beisbol. Esta videograbación, titulada “Los sueños de la razón todavía producen monstruos” hace una referencia a la obra de Goya, “El sueño de la razón produce monstruos” y demuestra de lo que la mente es capaz cuando se deja sola en un cuarto obscuro.

Por Begoña Irazábal

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Sitio web del evento http://www.galeriaomr.com
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