That World. Matt Mullican. Ese mundo

Arte, Arte contemporáneo
Recomendado
  • 5 de 5 estrellas
0 Me encanta
Guárdalo
Color en la primera sala (Foto: Alejandra Carbajal)
1/7
Foto: Alejandra Carbajal
Símbolos de teatro (Foto: Alejandra Carbajal)
2/7
Foto: Alejandra Carbajal
Sistemas de signos (Foto: Alejandra Carbajal)
3/7
Foto: Alejandra Carbajal
Sala a gran escala (Foto: Alejandra Carbajal)
4/7
Foto: Alejandra Carbajal
Sistema de fotografías (Foto: Alejandra Carbajal)
5/7
Foto: Alejandra Carbajal
Última sala (Foto: Alejandra Carbajal)
6/7
Foto: Alejandra Carbajal
Última sala (Foto: Alejandra Carbajal)
7/7
Foto: Alejandra Carbajal

Invitamos a Amanda de la Garza, curadora del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) a elegir la muestra mejor curada del DF. Seleccionó y recorrió Matt Mullican.

“No es el mundo que tú ves, es el mundo que yo veo representando el mundo que tú ves”, dijo el artista norteamericano Matt Mullican. Este epígrafe, que sirve como bienvenida a su exposición en el Museo Tamayo sintetiza su pasión por analizar los sistemas en los que estamos inmersos. Amanda de la Garza, curadora del MUAC, eligió esta primera revisión del artista en México, curada por Willy Kautz, para explicar estos detalles a considerar a la hora de visitarla.

La primera sala
Es la primera etapa de la obra del artista, de los años setenta. No es una muestra cronológica pero sí se pueden observar las facetas del artista, la de dibujos a pequeña escala. Verás en el recorrido cómo aumentando el tamaño de sus piezas. La iluminación tiene un tono neutro para asemejar el tono del papel y generar una homogeneidad visual que te introduce a un espacio imaginario. Mullican juega con los sistemas complejos de significados que tiene que ver con el mundo interior. Este sistema de signos en la pared parece un mundo infantil. No son grandes dibujos ni algo realista, sino algo misterioso que en conjunto genera relación. El despliegue en los muros genera un golpe de vista de cómo funcionan las piezas, para ser entendidas. Las piezas de color en esta sala son para generar tensión visual para que el recorrido no sea plano. Normalmente eso hacen las revisiones de obras, no se escogen las piezas más representativas sino las que den más elementos clave del artista”.

El hombre imaginario
“Aquí Mullican hacen un personaje imaginario de trazos simples. Juega con la idea de que las líneas nos hacen pensar en sentimientos. Reflexiona sobre cómo nosotros construimos las emociones. Su obra es eso: a partir de sistemas visuales, generamos percepciones sobre el mundo exterior que tenemos bien incorporadas, él excava en esta subjetividad”.

La segunda sala
“Es mi sala favorita porque aprovecha la altura de los muros (el doble del primer espacio) y la escala expansiva del espacio para hablar del carácter espacial en la obra de Mullican. Los dibujos de esta sala son representaciones: cuadros de Degas, una cámara del siglo XIX, el Partenón y el teatro, porque justamente el teatro es otro sistema de representación (el espectador ve en la escena que encarnan una historia). Esta sala te subsume en la obra del artista, en un sistema de signos con iconos de la vida cotidiana y que son entendidos internacionalmente (correo, signo de pesos, escaleras). Son abstracciones que permiten comunicar a todo el mundo, una vez más, son sistemas de representación. En esta sala los aglutinan como un calendario, otro sistema de organización. ¡Todo está conectado! En este espacio hay dos niveles de lectura: el detalle y el conjunto”.

La sala de la realidad virtual
Lo más placentero de esta muestra es que tiene diferentes niveles. Aquí puedes ver imágenes generadas a partir de la realidad virtual mediante computadora. Nuevamente aquí llega la idea de representar algo pero ahora de manera virtual, hay texturas realistas. El punto de reflexión de esta sala: indagar sobre los mismos temas de la representación pero con otro medio”.

Animales disecados
“La muestra genera conjuntos, por ejemplo aquí condesa diferentes objetos, como los animales disecados. Son objetos que podrían estar en un museo de historia natural, pero aquí se usan para hablar del sistema de clasificación biológica. Tienen un orden, no es azarosa su colocación (piedra-ave-reptil. Piedra-hueso-humano). Es una especie de instalación. Aunque rompe con lo que venía haciendo, hay continuidad. ¿Cómo conectas la sala de las banderas con esta si hay un muro que las separa? Las banderas tienen colores y en esta sala hay pequeños muros coloridos. Estos recuadros establecen un vínculo visual, pero al mismo tiempo segmentan la muestra porque hay un muro. La composición está pensada”.

Parte final
“En esta parte hay colecciones de bolsitas de té, cerillos, fotocopias, recortes de periódicos. Lo interesante es verlos acomodados no como un montaje teatral (como sucedería en un museo de objetos) sino como una relación entre ellos, como una serie. Uno podría pensarse que estos  objetos son banales y anodinos, no tienen una relevancia histórica ni son piezas históricas. Pero juntos cobran sentido. Finalmente, aquí hay recorte de la bolsa de valores. Son los últimos sistemas de representación, los numéricos. Todo establece una relación entre los objetos. Hay sistemas que operan en el mundo que tienen una significación para nuestro sistema de representación en un mundo subjetivo”.

Por Karina Eridhe Macias

Publicado

LiveReviews|0
1 person listening