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Entrevista con Deborah La Grande

Platicamos con la drag que no falta a ningún evento de Bearmex

 (Foto: Alejandra Carbajal)
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Después de ser invitada a dar un show con nulos conocimientos del drag, Deborah La Grande decidió que se dedicaría a crear espacios para fomentar el transformismo. “Mi inspiración viene del cine, de mujeres como Silvia Pinal y Sara Montiel que eran presentadas como las grandes. Soy excéntrica y divertida, utilizo mi cuerpo para tener cerca a los hombres”, señala.

La CDMX vive un boom interesante en ese contexto, por un lado nos invaden las reinas del reality show RuPaul’s Drag Race, y por el otro hay chicas que buscan una oportunidad para mostrar su espectáculo. “Este boom me ha llevado a ser jurado de La Carrera Drag del Marrakech, así como de Quiero ser tu Coach Drag en el Diamond Club. Ambos casos los vi como una oportunidad para las participantes, no importa en qué lugar queden, el hecho de tener que actuar en un escenario da mucho poder”, comenta Deborah. 

Cada vez son más las fiestas y espectáculos que involucran drags y se está creando una cultura con raíces muy sólidas, Deborah opina que todo se lo deben a Las Hermanas Vampiro, precursoras del movimiento, “se está forjando una escena, pero aún vemos mucha influencia estadounidense, también creo que una fiesta drag no se llena si no vienen las chicas de RuPaul, necesitamos que la gente crea en nuestro trabajo”.

“Para la próxima marcha del orgullo LGBT voy a tener un proyecto especial acerca de la pérdida de la mariposa monarca, iré vestida gracias a Héctor Terrones, Adrián Garfias y todo el equipo Bearmex”, finaliza.

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En el argot gay se conoce a un sector masculino de la comunidad como los osos: aquellos que optan por las barbas, las pancitas macizas y el look de leñador canadiense como una forma de asumir la homosexualidad, sin que esto sea una condición para abandonar rasgos del macho más cliché y fortachón.

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