Cornelia

Restaurantes, Cenar Polanco
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 (Foto: Alejandra Carbajal)
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El chef Arturo Fernández, de Raíz, inicia un segundo proyecto en la zona trendy de Polanco. Confieso que me entusiasmó la visita, pero salí con sentimientos encontrados.

Las papilas gustativas comenzaron a alborotarse desde que revisé la carta, con platillos sesgados hacia lo internacional. Eso sí, hay destellos de sabores nacionales y técnicas contemporáneas, como la sopa de cebolla con un toque de chipotle o la carne arrebatada al carbón, con costra de ceniza de cebolla y fettuccini de nopal. Me hicieron ojitos el sashimi de atún, el pulpo marinado en adobo y el pecho de ternera.

El pulpo cumplió. Lo sirven tibio con un puré terso de aguacate, jitomates cherry y finas julianas de habanero. Se instagramea con gusto. El pecho de ternera es un buen plato fuerte. La carne es suave y cada porción se humecta con un jugo ligero de frijol. Contrasta bien con los toques dulces del puré de plátano que lo acompaña y la acidez de los ejotes y chícharos con vinagre. Regreso a Cornelia por otro bocado.

Hasta ahí, todo muy lindo. Ahora, la digresión del sashimi de atún…

La carta dice: “tataki de atún sellado con ceniza de ajo y jengibre, y aderezo de wasabi”. Se conoce como sashimi al corte de pescado crudo, de aproximadamente un centímetro que, en definitiva, es más grueso que el carpaccio. Por su lado, el tataki es una preparación donde al lomo de pescado se le hace una costra de [inserte aquí ingrediente] y sólo se marca en el sartén para que el centro quede crudo; también puede ir previamente marinado.

Pues bueno, esta larga explicación es para decir que, lo que caminó (o nadó) hasta mi mesa ni era atún ni tataki ni sashimi y, en una especie de transubstanciación, el aderezo de wasabi sabía a aguacate, #SufroComoPrecious.

Un montículo de carpaccio de trucha salmonada se ocultaba debajo de rebanadas de pan coronadas de perejil y germen de soya. Eso sí, venía con un poco de aderezo de jengibre. Debieron disculparse por la falta de disponibilidad del platillo en lugar de dar gato por liebre, o mejor dicho, trucha por atún.

Otros detalles: la coctelería es coqueta y la decoración acogedora. Tiene sillones amplios y su techo alto crea un ambiente muy fresco por las tardes. En fin. ¿Regresar o no regresar? Ahí el dilema. Los platos de Cornelia están ricos, incluso los que se sacan de la manga, pero ojo: hay que respetar al comensal.

Cornelia se encuentra en el hotel Busué, un íntimo hotel boutique. 

Por Natalia de la Rosa

Publicado

Nombre del lugar Cornelia
Contacto
Dirección Eugenio Sue 45
Polanco
México, DF
11550
Horas de apertura Lun-dom 2pm-10pm
Transporte Metro Polanco
Precio Consumo promedio por persona $600