Jacinto y Nicolasa

Teatro
Recomendado
  • 4 de 5 estrellas
0 Me encanta
Guárdalo
Jacinto y Nicolasa
Foto: Ricardo Trejo
Jacinto y Nicolasa

El hijo de 13 años de Nicolasa desapareció. Está segura que lo secuestraron unos encapuchados en una troca. No sabe nada de él, pero lo sueña. Eso le da la certeza de que está vivo. Por eso fue al ministerio público, porque quiere que las autoridades lo busquen.

Después de tres días de viaje, Jacinto está listo para confesar su crimen. Mató a un hombre de su comunidad y se entregará ante las autoridades municipales. “No está el señor Juez, regrese la próxima semana”, recibe como respuesta.

Dos monólogos que se entrecruzan y dialogan en escena para hablar sobre una misma problemática: la búsqueda de justicia. Jacinto y Nicolasa, interpretados por Bernardo Velasco y Olivia Lagunas, son miembros de la comunidad rarámuri, en Chihuahua.

La obra, dirigida por Alberto Lomnitz, destaca el trabajo escénico de ambos actores. El espacio casi vacío –apenas dos sillas ocupan el espacio– se amalgama a la perfección con el ambiente sonoro que recrea sonidos de esta región, para resaltar el pesar de los personajes.

Jacinto y Nicolasa atraviesan situaciones que parecen inverosímiles y absurdas. A pesar de confesar su crimen en varias ocasiones, Jacinto no es arrestado; y a Nicolasa, las autoridades municipales le sugieren que ella misma busque a su hijo.

Las transiciones temporales y espaciales acompañan con elegancia al espectador por el tránsito de esta búsqueda irreparable y lo envuelven en una historia sobre marginación e injusticia en las comunidades indígenas.

Por Mariana Guillén

Publicado