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De Hombres México, yoga al desnudo

Dejamos que los pensamientos, y la ropa, fluyeran en una clase de yoga masculina. Este ejercicio es ideal para quienes desean conectarse con su cuerpo sin estereotipos

Foto: Istock

Desde hace 10 años, De Hombres México ofrece sesiones masculinas de yoga en las que los asistentes se despojan de prejuicios para ejercitarse al desnudo. Esto lo hacen para generar una consciencia corporal más profunda y demostrar que las manifestaciones de la sexualidad no sólo se limitan al coito.

Para ver si esto era cierto me lancé a comprobar lo que José Moreno, fundador y director del proyecto, define como "una práctica que promueve la salud sexual masculina no hegemónica, la cual está dirigida para hombres sin importar su orientación sexual". Sin embargo, la mayoría del público asiduo pertenece a la comunidad LGBTTTI. 

Desnudarme ante otras personas era una experiencia que planeaba conservar para la alcoba, así que no fue fácil asistir a este departamento en la Condesa, que no es clandestino pero carece de señalización. Cuando entré lo primero que llamó mi atención fueron los acabados en madera y la iluminación cálida, sin los blancos naturales comunes de un salón de yoga. Pareciera que se trata de un hogar familiar más que de un centro de salud espiritual.

Me tranquilizó un poco el hecho de que sólo seríamos tres personas con sus partes íntimas descubiertas. Pedí conocer las demás estancias del espacio (para retrasar el hecho de quitarme la ropa). Así que encontré el cuarto donde se realizan masajes de relajación. No hay vestidor, sólo un baño. No podía procrastinar más. Me atreví.

Quedamos en calzoncillos para iniciar la sesión. La consigna era concentrarnos a través de respiraciones pero no dejaba de pensar en el momento en que debía hacer a un lado el bóxer que llevaba, ¿tendría una erección?

Pasados los ejercicios de calentamiento de rigor para la clase de iyengar yoga, José pronunció la frase clave “pongámonos en uniforme”. Los siguientes 90 minutos estarían destinados a probar mi elasticidad y resistencia, sobre todo a poner la mente y el cuerpo en un mismo canal. Y claro, disfrutar del encuentro con mi corporalidad. Por suerte, las clases son multinivel pues soy principiante con un poco de experiencia.

Era imposible no desviar la mirada, ya fuera al tapete de la deidad hindú colgada al fondo o hacia la cintura de mi compañero yogui. Sin embargo, la libertad que experimenté al fortalecer mi cuerpo sin ataduras y la convicción por concentrarme en mi respiración hicieron que me sintiera cómodo.

Al final de la clase, después de repetidos ejercicios y de indicaciones para alinear el plexo sexual, nos encontrábamos con las rodillas recargadas en el suelo cuando fue inevitable lo que temía: tuve una erección. Entendí, gracias a la sesión, que esta reacción no se trataba de morbo o falta de concentración, sino de una respuesta natural a la relajación y fluidez de la sangre que estaba experimentando.

“¿Disfrutaron la clase?”, mencionó el instructor para reafirmar el final de esta travesía. Concluyo lo siguiente: en estas clases, el cuerpo libre de ropa y de prejuicios no es más que un medio diferente para ver el interior de uno mismo. El desnudo no siempre es algo reservado para la intimidad de una habitación, también hay complicidad e intimismo entre dos cuerpos que respiran y meditan al unísono. Y sí, hay erotismo entre hombres que se desnudan para retar su cuerpo físicamente en una habitación.

Seas cliente frecuente o no, la riqueza de De Hombres México reside en lo inverosímil de la primera experiencia de liberar el cuerpo y la mente.

De Hombres México Lun-jue 8-9:30pm, sáb 10am. $160 por clase. Previa cita a dehomex@gmail.com.

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