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Está escrita en sus campos de Lagartijas Tiradas al Sol

Hip hop, narco y una mirada extraña. Lagartijas Tiradas al Sol presenta su nuevo ensayo escénico. Platicamos con Francisco Barreiro, quien lo dirige y actúa

 (Foto: Alejandra Carbajal)
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Francisco Barreiro se para en el área intermedia del Museo Universitario del Chopo. Entre la estructura original, de arquitectura alemana, del antiguo Museo de Historia Natural y la intervención contemporánea de Enrique Norten, se hace un espacio de luz donde el actor y director de Está escrita en sus campos se yergue tenso. Le cuesta trabajo mantenerse quieto en esta metáfora del presente. Lo suyo es entrar en escena, en movimiento.

La investigación sobre el narcotráfico en México, que ha hecho desde 2011, es vertida en este ensayo escénico de la compañía teatral Lagartijas Tiradas al Sol.

Está escrita en sus campos
es un monólogo muy al estilo de su obra previa Derretiré con un cerillo la nieve de un volcán, en la que cuentan la historia del siglo XX mexicano a través de la trayectoria del PRI. En este nuevo montaje, estos teatreros miran con extrañeza nuestro país desde la historia de su criminalidad, desde su interior más oscuramente organizado.

Egresaste de CasAzul, has montado 15 puestas en escena y llevas varias películas en tu haber,  pero es la primera vez que diriges. ¿Cómo te fue en esta experiencia?

Dirigir es muy complicado, más por la naturaleza del tema. Siempre está la pregunta de cómo ser honesto y, al mismo tiempo, potente en la investigación. En Lagartijas ponemos especial interés a la investigación, buscamos que siempre se refleje en el teatro, porque esto es lo que sabemos hacer. El gran reto es cómo hacer escénico algo que es documental y además político.

¿De dónde salió la idea de hacer esta obra?

Siempre nos ha importado más el proceso que los resultados. Cuando el expresidente Felipe Calderón le declaró la guerra al narco y el país pasó de tener hechos violentos "aislados" a cientos y miles de muertos, decidimos hacer una obra sobre la historia detrás del conflicto. Comenzamos a investigar en colectivo y surgió la idea de hacer la obra Escondidos en el llano, que trabajamos en una residencia en Matadero, el centro cultural de Madrid. Pero en 2011 ya parecía inminente el regreso del PRI a la presidencia y cambiamos de ruta. Entonces decidimos montar nuestra obra pasada Derretiré con un cerillo la nieve de un volcán (2014).

Entonces, ¿cómo llegaron a este montaje?

Apliqué a la convocatoria para el apoyo de Creadores Escénicos del Fonca y resulté seleccionado. Retomé el trabajo previo de investigación histórica, escénica y actoral. Así surgió el monólogo Está escrita en sus campos. Entrevisté a especialistas en crimen organizado, por ejemplo, el periodista Diego Enrique Osorno (La guerra del los Z), e investigué sobre el trabajo de autores como John Gibler (Morir en México) o Ioan Grillo (El Narco). De Grillo saqué el título de la obra.

En las últimas obras de Lagartijas hay dos características: se exponen temas de forma más o menos cronológica y un personaje principal es quien ayuda a la parte testimonial. ¿Ahora es el personaje "el Tigre" quien juega ese papel?
Sí. En la Ciudad de México estamos alejados de toda la brutalidad que se vive en el resto del país. Yo conocí a "el Tigre" en el proceso de investigación. Es un cantante de hip hop que también trabajaba como narcomenudista. Él juega un papel fundamental en la obra para darle otra dimensión a la problemática.

Su presencia evita ser amarillista, porque no se trata de contar muertos, sino la historia de muchas personas. Ayudó tanto a delinear el proceso narrativo que se convirtió en el personaje principal. Fue asesinado o se suicidó, no se sabe. Él era de la comunidad Paraíso, en Guerrero.

¿Escucharemos hip hop en vez de corridos?

La obra mantiene el estilo de Lagartijas, es decir, música y un despliegue de archivo visual, animaciones hechas especialmente para el montaje. Suenan las canciones de "el Tigre" -editadas por Editorial Cascajo- que forman parte de este mismo proyecto, junto con un blog que se publicará próximamente con toda la investigación.

Con Derretiré con un cerillo la nieve de un volcán decían que para contar la historia de México en el siglo XX era necesario contar la del PRI, ¿esta lógica se repite, crees que para conocernos es necesario contar la historia del crimen organizado?

A través de los 100 años que recorre la obra hay pequeñas historias y decisiones que no parecían afectarnos y ahora, en perspectiva, se han vuelto muy importantes. Por ejemplo, el hecho de que todo inició con la expulsión de comunidades chinas de Estados Unidos que se exiliaron en Sinaloa y comenzaron a sembrar amapola. Y ahora, pasamos de grupos de gánsters a tener mercados negros internacionales, grandes industrias de la droga, del petróleo, tráfico de personas y otras actividades ilegales.

Lo que vemos con el narcotráfico es que hay una larga cultura de prohibicionismo, cómo lo explica Froylan Enciso. Del prohibicionismo religioso con los españoles, hemos pasado a una política similar a la de los Estados Unidos. Fue el Estado quien enfocó el tema de las drogas como un problema de seguridad y no como uno de salud.

Harry Anslynger, comisionado antidrogas en los años treinta en EU, "racializó" el problema de la droga para poder crear un imaginario del enemigo. Primero el problema se le achacó a los chinos, luego a los negros y ahora a los mexicanos. Incluso podemos recordar cómo el acto de fumar marihuana era sinónimo de pobreza y se relacionaba a ser moreno, mientras que la cocaína era relacionada a los blancos de clase alta.

¿Cuáles son tus siguientes proyectos?

Aunque el proceso de investigar sobre la violencia en México desde el teatro y el arte es muy desgastante, siento que hay una responsabilidad de seguir con el tema. Lo que sigue será dentro del triángulo del Estado, la violencia y el crimen organizado.

Por lo pronto la obra ya se estrenó en La Comuna (Encuentro de Teatro y sus autores) y tuvo una breve temporada en el Cine Tonalá. Ahora estaremos en el Chopo hasta el 15 de febrero, luego la montaremos en el marco de Ambulante, gira de documentales 2015 y es probable que podamos cerrar una temporada en el Centro Cultural del Bosque hacia la segunda mitad del año.

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