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Los secretos del Bosque de Chapultepec

Conoce los lugares menos explorados de este pulmón de la ciudad

Cárcamo de Dolores (Foto: Ariette Armella)
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Foto: Ariette Armella
Cárcamo de Dolores (Foto: Ariette Armella)
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Jardín de la Tercera Edad (Foto: Alejandra Carbajal)
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Jardín de la Tercera Edad (Foto: Alejandra Carbajal)
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Foto: Alejandra Carbajal
Jardín Sensorial (Foto: Alejandra Carbajal)
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Foto: Alejandra Carbajal

Cárcamo de Dolores

Es uno de los rincones más bellos de Chapultepec y también uno de los más complejos. Esta obra hidráulica hacía posible la existencia del sistema Lerma- Cutzamala, que alimenta de agua a buena parte de la ciudad y que llega precisamente al bosque. Ahí podrás dejarte atrapar por la mística Fuente de Tláloc y el mural “El Agua: el origen de la vida en la tierra”, ambas obras de Diego Rivera. Aunque este último estaba concebido para observarse parcialmente bajo el agua, en los noventa el caudal que llegaba al cárcamo tuvo que ser redirigido para evitar que la pieza se deteriorara más.

Esto eliminó el sonido del agua dentro de la construcción, que años después fue reemplazado por la instalación sonora del artista Ariel Guzik, Cámara Lambdoma. El resultado sigue siendo impresionante: una obra que te empapa visual y sonoramente de belleza. 

Tip: Si vas con niños, no olvides visitar el Centro de Cultura del Agua, que está a unos metros del Cárcamo. Ahí les explicarán, a través de talleres, el mural de Rivera y algunos datos científicos sobre el agua. 

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Chapultepec Segunda Sección
Jardín Sensorial

Jardín Sensorial

Este es un pequeño espacio dentro del Jardín Botánico de Chapultepec en donde podrás echar mano, olfato y oído para explorar nuevas perspectivas. A través de un sendero alejado del ruido tienes que apagar tus sentidos, excepto uno, y experimentar a través de él en cuatro estaciones especializadas. Por ejemplo, afinarás el oído escuchando sonidos filtrados por un estanque; agudizarás el olfato percibiendo el olor de plantas aromáticas mientras caminas por un puente de piedra y descubrirás texturas en paneles con temperaturas diversas. 

Tip: Hay recorridos guiados dentro del programa Sábados verdes. Además, la organización Paseo a ciegas organiza visitas algunos fines de semana. 

Jardín de la Tercera Edad

Jardín de la Tercera Edad

Podría pasar desapercibido, quizá por su exclusividad: aquí sólo entras si tienes más de 65 años de edad (y una credencial del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores). El secreto de este oasis de tranquilidad –que existe desde hace casi 28 años– es que consienten a los adultos mayores con más de 30 actividades gratuitas, como clases de pintura, piano, baile y hasta computación; aunque también pueden ir simplemente a jugar ajedrez y platicar.

Además, los últimos jueves de cada mes son de danzón. Otra joya del jardín es el Pabellón Coreano, una réplica de menor tamaño del pabellón del Parque Tapgol, en Seúl, Corea. 

Tip: Si tienes suerte, de miércoles a domingo puedes pedir permiso para que te dejen pasar a ver el Pabellón Coreano. 

Jardín Botánico

Jardín Botánico

Tiene una gran variedad de vegetación de la altiplanicie mexicana dispuestas en jardineras que rodean andadores de tezontle, así como un invernadero con plantas medicinales y de ornato. Lo que hace único a este jardín es que posee un orquideario con casi 200 tipos de especies, exhibidas bajo unos vitrales que no siempre están a la vista, ya que los cubren para evitar daños solares.

No tienes que ser un experto botánico para entender los distintos ecosistemas que se representan ahí, ya que siempre hay personal que responde preguntas amablemente y explica de dónde provienen las especies. Otra de sus ventajas es que, aunque la entrada está sobre Reforma, el ruido que se cuela es casi imperceptible. 

Tip: si quieres visitar el orquideario, tienes que llegar temprano, ya que lo cierran a las 3pm.

 

Colección Nacional de Insectos

Colección Nacional de Insectos

Desde ahí se puede echar un vistazo a gran parte de los 55 mil bichos que componen la colección. Quizá no es la más vasta del país, pero sí la más grande abierta al público. Se encuentra en el Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental, y para visitarla hay que hacer cita. Los especímenes, guardados en vitrinas y cajones de madera, son en su mayoría escarabajos, mariposas multicolores y chapulines, muchos de ellos originarios del mismo bosque y otros donados por otras instituciones. Por el recorrido sólo hay que pagar 24 pesos que incluyen la entrada al museo y la visita al Cárcamo de Dolores. 

Tip: Pide tu cita en la mañana, cuando abre el museo, ya que te enseñarán la colección con más calma.

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