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Lugares para celebrar victorias futboleras

Que el Ángel de la Independencia no te agarre lejos si gana el Tri

Cinco Caudillos

Cinco Caudillos

La Plaza de la República es un lugar al que se me antoja salir a gritar después de un gol de Oribe Peralta. Para afinar la garganta antes, la mejor opción es este salón ubicado a unos pocos pasos. Como en las buenas cantinas, aquí no hay misterios ni recetas secretas. La especialidad varía según el día de la semana (el mole de olla y la costilla con frijoles son imperdibles). Los viernes y sábados hay dos por uno en cocteles y cervezas. Tal vez mejor que sus 25 platos a escoger como botana es la relación precio-calidad y el hecho de que abre los 365 días del año. Aunque no tiene claro los detalles, sus encargados planean agasajar a sus invitados en la Copa del Mundo. Regularmente no es necesario reservar, pero si quieres una mesa grande para un juego en específico es recomendable avisar por teléfono.

Don Asado

Don Asado

Uruguay robó cámara durante la última Copa del Mundo (2010). Como fue el equipo latinoamericano mejor ubicado, ahora se merece nuestra atención. Podemos empezar atendiendo sus asados. Don Asado garantiza bacanales de comida de proporciones mundialistas. Su cortes (ojo, parecen pero no son iguales a los argentinos) están más buenos que las carnes de Diego Forlán (según sugieren mis amigas). Supongamos que perdió tu equipo favorito. No hay depresión de aficionado que no se cure con un chivito de lomo al pan, una maravilla que me recuerda más al primer campeón del mundo que a la gastronomía uruguaya. Lo recomendable aquí es reservar, aunque sea con unas horas de anticipación. Es el lugar ideal para seguir los juegos de los equipos sudamericanos, de los cuales muy probablemente saldrá el campeón de este Mundial (¡Brasil!).

Anderson's

Anderson's

Después de un buen partido de México, puedes acabarte el barril de cerveza y terminar lleno de pintura tricolor… o puedes ponerle clase al festejo. Sobre Reforma, a tres calles de la Columna de la Independencia, este lugar está directamente expuesto a la fiesta futbolera del Ángel, pero resguardado de los vándalos festivos que arrojan espuma indiscriminadamente durante los festejos. La comida sigue siendo local, pero con un aire más íntimo. Una mexicanísima sopa de tortilla sabe distinta entre meseros atentos y con pan horneado directamente en el lugar. Anderson’s prepara una celebración temática del Mundial, con bebidas especiales y la programación de los mejores partidos. Personalmente, no me importan las innovaciones siempre y cuando pueda sentarme con amigos delante de molcajete mixto a ver la repetición de los goles. Se recomienda reservar.

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Café Ventura

Café Ventura

Calles peatonales, terraza y futbol parece un sinónimo de buen ambiente. Este café, en el corazón de la Zona Rosa y a cinco calles de la Columna de la Independencia, combina todos estos elementos. En el interior hay tres pantallas apuntando a los comensales que regularmente se entregan a su pepito con arrachera, mientras que el exterior para fumadores es igual o más agradable. El lugar tiene doble fuera de lugar: es pequeño y deja de vender cervezas a las 5pm. Pero su suculenta comida (imperdible: el salmón con verduras) y su terraza para fumadores, que hasta alguien que repudia el olor a cigarro como yo puede disfrutar, compensan cualquier situación. Aunque tiene un aire turístico, también suele llenarse de oficinistas. Pero el flujo es constante; la gente entra y sale, así que siempre hallarás una mesa. No es necesario reservar.

Tacontento Salón

Tacontento Salón

Correr alrededor del Ángel desgañotándote por un triunfo de México puede resultar extenuante. Recupera las fuerzas con una michelada de litro en este sitio, ubicado a poquísimos pasos del cruce que forman Florencia y Reforma. A diferencia de su primo (el otro Tacontento en Liverpool) este es un lugar para estar, no solo para taquear. Ya sea en la mesa de billar o en una de sus mesitas cantineras, la comida y la bebida sólo son pretextos para la fiesta. Las partidas de billar aquí son como mesas de análisis de futbol. A los parroquianos se les da naturalmente el interrumpir sus juegos y comentar las jugadas de Messi en las grandes pantallas. Ni los tragos ni la comida pertenecen a una alta propuesta culinaria, pero bastan. Además no hay celebraciones más mexicanas que unos tacos con una cerveza de barril, lo que es garantía en este lugar.

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