La ciudad por áreas

Las mejores opciones por zona de la Ciudad de México: Roma, Condesa, Polanco, Coyoacán, Pedregal, Narvarte, Nápoles, Del Valle, San Ángel, Satélite, Tlalpan, Santa Fe y más

Los mejores lugares para comer en Iztapalapa
Restaurantes

Los mejores lugares para comer en Iztapalapa

En Polanco encuentras restaurantes sofisticados y en la Roma las tendencias más novedosas de gastronomía; en Iztapalapa encontrarás lo mejor de cocina mexicana tradicional. No olvides conocer los mejores lugares para comer en la Central de Abasto.

Las mejores tiendas en Zona Rosa
Shopping

Las mejores tiendas en Zona Rosa

Ubicada en la Juárez, esta famosa área de la Ciudad de México se caracteriza por su vida nocturna (antros y bares) y su enorme propuesta comercial. Aquí encuentras tiendas de ropa para hombres y mujeres, accesorios, estudios de tatuaje y hasta tiendas coreanas de belleza.

Bares gay de República de Cuba
Gay y lésbico

Bares gay de República de Cuba

Hay calles que nunca duermen. República de Cuba, en el Centro, es una de ellas. Te retamos a que visites en la misma noche estos cuatro hot spots arrabaleros. Si te quedaste con ganas de más visita otros bares gay del Centro.

Taquerías en la Narvarte
Restaurantes

Taquerías en la Narvarte

Restaurantes y cafés en Coyoacán
Restaurantes

Restaurantes y cafés en Coyoacán

Al igual que San Ángel y Del Valle, esta colonia ofrece excelentes opciones para comer en el DF. Si andas tarde por la zona, puedes ir también a algunos de los antros y bares en Coyoacán. 

Recomendaciones de la Ciudad de México por zonas

Tiendas en Toreo
Shopping

Tiendas en Toreo

La revitalización de la ciudad está sucediendo por partes. Primero la Roma, luego la Juárez. Le siguieron Cuauhtémoc, Escandón y Nápoles. A ese mismo patrón se han sumado otras zonas de la ciudad que poco a poco han construido su nueva cara y una nueva oferta de tiendas, restaurantes, bares y demás. A esa ola se suma la zona del Toreo de Cuatro Caminos, en los límites de la ciudad y el Estado de México.Después de la remodelación de la icónica construcción, nació el centro comercial que ahora alberga tres de las cadenas de ropa que más nos gustan (no te hagas). Moda barata y con propuesta. Ya no hay pretexto para andar por ahí mal vestidos. Así que date una vuelta por este mall para vistar estos imperdibles.

Cafés en la San Miguel Chapultepec
Restaurantes

Cafés en la San Miguel Chapultepec

Si ya sabes dónde comer y salir cualquier día de la semana, ahora puedes conocer estos lugares recomendados por nuestros expertos en esta zona de la ciudad. 

Actividades gratis para niños al sur de la CDMX

Actividades gratis para niños al sur de la CDMX

¿El regreso a clases te dejó estresado y con poco dinero? No tienes que sacrificar la diversión de la familia. Te contamos de las opciones de actividades gratuitas que te esperan al sur de la Ciudad de México.

Restaurantes en la Narvarte
Restaurantes

Restaurantes en la Narvarte

Conoce los mejores lugares para comer en esta colonia de la Benito Juárez Más en la colonia Taquerías en la Narvarte Come los mejores tacos en esta zona de la Benito Juárez El Naranjito La Narvarte es una colonia taquera por experiencia. Sus calles están llenas de garnachas, antojos y salsas. Sin embargo, entre tanta oferta es difícil dar con el brillo de una buena tortilla acompañada de una gloriosa carne al pastor. Afortunadamente, la búsqueda se vuelve obvia al probar los tacos de este templo. El Naranjito es la descripción a la regla de la triple b (bueno, bonito y barato). La atención del personal es eficaz, los platillos son abundantes y las salsas picosas, pero sabrosas. Los tacos de pastor cuestan sólo cuatro pesos y están deliciosamente sazonados. Si los acompañas de una alta dosis de salsa roja, estarás cerca del paraíso garnachero. El mejor lugar para sentarte es en la tercera mesa de afuera hacia dentro. Está justo en un punto cercano al trompo y lejos del baño. No hay olores desagradables ni aires mata pasiones. El único defecto del lugar es que es muy pequeño y se llena rápido, pero la espera siempre vale la pena. Todo garnachero que se respete debe ir ahí, pedir una sopa de tortilla, seguida de un yanqui (taco hecho de pan árabe) y beber un agua de horchata. Si todavía te queda un hueco, los tacos al pastor con salsa roja harán que olvides tu existencia terrenal y sientas que flotas en el paraíso. El Vilsito Todo aquel que quiera probar buenos tacos debe darse

Lugares por zona en la CDMX

Cafés en la Ciudad de México por zona
Restaurantes

Cafés en la Ciudad de México por zona

La Ciudad de México te ofrece en todas sus colonias las opciones más versátiles para comer y beber. Te presentamos las mejores recomendaciones de cafés para que recorras desde el Centro hasta San Ángel. 

Restaurantes y cafés en el DF por zona
Restaurantes

Restaurantes y cafés en el DF por zona

Conciertos por zona en la CDMX
Música

Conciertos por zona en la CDMX

¡La Ciudad de México tiene música por todos lados! Aquí encontrarás los mejores eventos musicales en la zona Oriente, Polanco, Roma, Condesa y más.

Bares y antros gay en el DF
Gay y lésbico

Bares y antros gay en el DF

Guías de la CDMX por área

Narvarte
Restaurantes

Narvarte

Si Rodolfo Valembrando -el adolescente protagonista de la novela De perfil- recorriera las actuales calles de la Narvarte, donde vivía en los sesenta cuando José Agustín escribió ese libro, se sorprendería de cómo ha cambiado. Seguramente, su jovial energía encontraría refugio en las costillitas barbecue del Pinche Gringo o en las noches de juerga de la cantina La Valenciana. La Narvarte está mutando. Conserva sus parques, como el de las Américas, llenos de familias que pasean los fines de semana, pero ahora montadas sobre bicicletas tándem y con helados artesanales de cardamomo en mano. El barrio se resiste, pero tampoco pone freno de mano. La colonia (cuyo nombre, según una teoría, proviene del presidente venezolano de 1835 llamado Andrés Narvarte), se cimbró en lo que fuera la Hacienda Narvarte, a la orilla del Río Piedad (Viaducto). Hoy es justo esta avenida la que no sólo la separa de la Doctores y de la Roma, sino que la permea con su identidad y la encuadra en un perímetro que poco a poco va cobrando una nueva personalidad, una más moderna y atractiva, pero adornada con sus estéticos edificios de mosaicos color pastel, avejentados y clásicos. Este especial enlista y te cuenta los lugares que le han dado un nuevo aire, como los cafés de especialidad, los restaurantes que le apostaron a un concepto diferente (como Fruta Editorial, una juguería librería), sin dejar de lado el cuadrante obligado de tacos, que le dieron fama, sabrosura y gordura. Te invitamos a recorrerla.

Condesa
Qué hacer

Condesa

Lo mejor de la colonia: restaurantes, cafés, antros, bares, conciertos y tiendas Es uno de los barrios más bellos de la ciudad. Está repleto de casas art déco y palacios art nouveau que conviven armoniosamente con los edificios estilo californiano u otros más modernos. Alrededor de sus dos parques -Parque España y Parque México- se concentra buena parte de su oferta de restaurantes, bares y foros de conciertos, como El Plaza Condesa. Entre los imprescindibles de la zona está pasear por la antigua pista del hipódromo, ahora convertida en avenida Ámsterdam, visitar alguna de sus tiendas o galerías y, por supuesto, disfrutar de sus cientos de opciones para irse de fiesta.  Leer más Los mejores antros y bares de la Condesa Cosas por hacer cerca del Metro Patriotismo Tomar un café, pasear por el Jardín Morelos o admirar las casonas del siglo pasado son sólo algunas opciones cerca de la estación Jardín Morelos Chiquito, pero cumplidor. Este espacio perfectamente arbolado, con juegos infantiles y un centro cultural no tiene nada que envidiarle a los glamorosos parques México o España. Hasta cierto punto tiene aun más riqueza, porque refleja en cada espacio la personalidad de una colonia diversa, un barrio de verdad y no pretensiones. Es mi parque favorito de la ciudad, metro por metro, sauce por sauce y persona por persona. En su plataforma para skaters nunca falta un grupo de adolescentes azotando la tabla, mientras a unos metros señoras jubiladas hacen aerobics (sí, como en los n

Ciudad Universitaria
Qué hacer

Ciudad Universitaria

Durante los años cuarenta la modernidad y el desarrollo del país era incontrolable, además de una industrialización que reclamaba materializar un centro arquitectónico que concentrara las principales actividades del proyecto académico y cultural más importante del país: la Universidad Nacional Autónoma de México.En 1952, Ciudad Universitaria fue inaugurada por el entonces presidente Miguel Alemán y fue hasta 2007 que fue declarada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Te invitamos a disfrutar de este referente arquitectónico del siglo XX en México, visita sus museos, disfruta de la vista de sus áreas verdes y aprecia las diferentes expresiones artísticas que se realizan en sus recintos culturales.

Centro
Qué hacer

Centro

Lo mejor de una zona que no pasa de moda Comida y postre en la zona El Centro en imágenes Regina, mi amor De Bolívar a 5 de Febrero, la calle de Regina se ha convertido en un referente cultural del centro de la Ciudad de México.Desde que se inauguró como un corredor peatonal en 2008, esta calle cambió la forma de interactuar de los vecinos y los visitantes que antes ni siquiera la pisaban. Los negocios locales se han fusionado con los restaurantes, bares y mezcalerías que llegaron a instalarse. Ahora, quien pase más de tres horas ahí, de pronto siente cómo una atmósfera provinciana invade la calle.Se trata de una calle que forma parte del testimonio cultural del DF. Modelo: Rodrigo Vieiria @Paragon Model ManagementAsistente: Lucero MéndezProducción: Time Out México  No te pierdas nuestras recomendaciones semanales con lo mejor de moda y estilo de Time Out México. La cultura popular de esta calle, una de las más visitadas del Centro, nos invita a recorrer cada uno de sus rincones para retratar su estilo y plasmarlo en una historia de moda La vieja Tacuba Una de las cualidades más aplaudidas del Centro Histórico de la ciudad es su capacidad para transportar a otro tiempo y contar, a partir de cada edificio, historias que parecen increíbles. Pocas son las calles que pueden transformar su apariencia según el estado del tiempo, la hora e incluso el día. Una de ellas es Tacuba. Arte, cultura y tradición descansan en las dos aceras de esta calle que, sin duda, bien podría con

San Ángel
Qué hacer

San Ángel

Originalmente era una comunidad rural llamada Tenanitla. Su nombre actual se deriva de la escuela del monasterio de El Carmen, San Ángel Mártir. Hasta principios del siglo XX mantenía su tradición rural y la vida cotidiana giraba en torno al monasterio. Entre sus atractivos destacan la Plaza del Carmen -con edificios históricos y el Centro Cultural San Ángel-, la Plaza de San Jacinto -donde todos los sábados de instala un mercado ambulante de arte-, la Casa del Risco -que en la actualidad alberga el Centro Cultural Isidro Fabela-, y el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo -construido por Juan O'Gorman y con una colección notable de judas de papel y cartón y quemados el Sábado de Gloria- el Museo de Arte Carrillo Gil -que tiene una de las mejores colecciones de arte contemporáneo del país- y el Pedregal de San Ángel Reserva Ecológica, situado cerca de Ciudad Universitaria. La calle Altavista y Avenida de la Paz están repletas de boutiques, restaurantes, antros y bares, para todos los gustos.      Restaurantes y cafés en San Ángel Eloise Conocí este restaurante un miércoles. Quedé a las 8.30 con una colega que tenía meses sin ver. La ocasión era perfecta para una buena cena con buena plática. Había escuchado mucho alrededor del matrimonio compuesto por la chef Nasheli Martínez y Abel Hernández, socios en la vida y en el concepto detrás del Eloise, quienes lanzaban a las mesas del DF una carta europeona pero cargada hacia la frontera francesa. Siempre es bueno estar en Google maps cuando eres relativamente nuevo en el barrio y, ellos, están. Calado en un ceremonioso arco de piedra y vidrio, un chic y acaramelado exterior se reafirma adentro con una decoración moderna pero inspirada en la casita de muñecas de la princesa de Mónaco. Morados, verdes, texturas de pieles, metal y muebles vintage conforman una atmósfera que cuando me tocó ir, estaba llena de adultos mayores. Mi colega y yo, le bajamos unos años al promedio; pero les diré que no somos unos chamacos. A cargo de la cocina está el chef mexicano Eduardo Morali, quien cuenta en su currículum con un trabajo en el afamado Café Boulud de NY y estudios en el Culinary de la misma ciudad, pero supervisado por el matrimonio. Los meseros visten de modo formal y el servicio es bueno. La carta de vinos es amplia y puedes ver buena una selección de vinos mexicanos y franceses. Mi colega y yo empezamos la cena dejando respirar una botella de Jardín Secreto, que es una excelente mezcla de uvas del Valle de Guadalupe, a un buen precio. Lo primero que pedimos, en honor a lo afrancesado del asunto fue una aromática y casera quiche du jour, preparada con jamón, hongos y cebolla. Su sabor fue reconfortante. Seguimos con una sopa de mejillones al Pernod con pepino e hinojo y una crema de jitomate rostizado cuya textura tersa y sabor envolvente, fue gloriosa. Sin embargo, ambas llegaron tibias. En el tercer tiempo compartimos un colorido risotto con escargots bourgignon que fue el mejor platillo de la noche, si el increíble magret de pato sobre una cama de puré de papas y lentejas, no hubiese estado rotundamente frío. Tuvimos que pedir al mesero que los regresaran a la cocina. Unos minutos después, volvió para explicarnos que el magret de pato cuando se cocinaba a punto se servía un poco tibio, pero el problema no era el pato, sino todo lo demás que estaba helado. De postre, unos dulces y cremosos blintzes, que es un postre tradicionalmente judío, preparado con harina de trigo, relleno de queso crema y nueces, y bañado con una deliciosa salsa de frutos rojos. Tal vez me tocó un mal día y tuve la mala fortuna de que dos platillos llegaran con una temperatura igual a la de la copa de vino blanco que tomaba la Señora emperifollada de junto. No es un mal lugar y estoy seguro que con proyectos comos ese, la avenida Revolución se puede poner más próspera, pero no lo descuiden. La Mar Cebichería Peruana, Loreto Dos pisos de mesas al interior y una pequeña terraza para fumadores. En las paredes azules y blancas cuelgan redes y pescados de plástico, además de bambúes y palmeras que crean un ambiente costero y relajado al que se suman canciones como “El carnavalito” y “La bamba”. Una vez en la mesa, en lugar de una canasta de pan, este restaurante te recibe con una tradicional botana peruana, conocida como cancha (granos de maíz primero fritos y después tostados, con sabor a palomitas) y una canasta con plátanos y papas fritas que puedes dipear en la selección de salsas. Una buena opción para picar mientras consultas el menú. En la carta de alimentos resaltan los cebiches que se ofrecen como entrada. Todos se marinan con leche de tigre, que a pesar de sonar medio raro, es sólo el líquido que resulta de la preparación del cebiche, al cual se le puede agregar ají, limón, vodka o vino blanco dependiendo del platillo. La sugerencia del chef es el cebiche clásico, preparado con el pescado blanco más fresco del día en leche de tigre clásica, elaborada con jugo de limón. Como guarnición se ofrece camote y granos de elote hervidos. Además de los cebiches, este restaurante también sirve clásicos de la cocina peruana como tiraditos (pescado crudo fileteado) con diferentes reducciones de leche de tigre, causas (platillo frito preparado con papa cocida y prensada) y brochetas, que aquí se conocen como anticuchos. En cuanto a platos fuertes, las sugerencias del chef se distinguen en el menú, entre estas, las más populares son el atún a la plancha y el platillo wok con salmón y camarones. Ambas opciones se condimentan ligeramente y se acompañan con puré de papa o vegetales cocidos y arroz blanco con granos de elote: una buena elección para no terminar desabrochándote el botón del pantalón después de comer. Kuh Fondue / raclette haus De esas veces que no sabes si mejor irte a cenar a otro lado. Era miércoles a las 9pm y el lugar estaba vacío, sólo había una mesa ocupada por un grupo de gente nice de la zona, que gritaba mucho. Esto era adentro de la placita y lo único abierto era este restaurante, entonces se sentía todavía más solo. La decoración es difícil de explicar: un poco de azulejos azules y blancos, sillas de estilo mexicanas y mesas de mármol. En pocas palabras: lo último que te imaginas que será un restaurante suizo. Al final tenía que hacer esta reseña entonces irme a otro lugar no era una opción, y qué bueno que me quedé. Aunque hubo otros momentos incómodos como el servicio medio lento –considerando que éramos la única otra mesa–, cuando llegó la comida todo lo anterior se nos olvidó. Éramos tres y pedimos al centro: una ensalada de corazones buenísima (lechuga, alcahofa, elotito y palmito con aderezo de cilantro) y un fondue suizo clásico que definitivamente es de los mejores que he comido. Disfrutamos tanto la comida que se nos olvidaron los gritones y ni cuenta nos dimos de la mesa de 12 que se sentó detrás de nosotros. Cerramos con un fondue de chocolate con leche, acompañado de frutas del bosque, pedacitos de pera, manzana y malvaviscos (también delicioso) y un té de Teavana (tienen un pequeña selección de tés de esta tienda tan de moda). El lugar tiene aire de ser nuevecito pero en realidad lleva seis meses, lo que le falta es que vaya más gente para que el ambiente sea más agradable y puedas disfrutar mejor la deliciosa comida. Puntarena Federico Rigoletti, chef propietario de Puntarena, abrió su restaurante en 2001. El cocinero y emprendedor se ha ganado una buena reputación en el ambiente restaurantero gracias a su participación en el Contramar y el Entremar, así como por haberse aliado con Roberto Craig y Arturo Argüelles para crear el concepto de cocina de barrio y llevarlo a las calles bajo el nombre de Grupo Primos. El Puntarena tiene una decoración que mezcla elementos rústicos y contemporáneos. El ambiente es familiar durante los fines de semana y de negocios de lunes a viernes. La carta de vinos ofrece una gran variedad de etiquetas de vino blanco y de tintos jóvenes, los cuales acompañan muy bien a los platillos de su menú, conformado principalmente por pescados y mariscos. Cuando llegas te ofrecen pequeños platillos al centro, con sabores complejos que sirven muy bien para abrir apetito: sashimi mixto especial, que lleva salmón, atún, hamachi, albacore, pulpo y camarón, preparado con un tiradito de huachinango en el centro o, si prefieres, con unos cubos de atún marinados en salsa de soya con cebollín y aceite de oliva. Todos los pescados se sirven crudos excepto el albacore y una parte del atún, los cuales vienen sellados. El albacore es un tipo de atún blanco que por lo general no es muy común en México y es delicioso. Para el plato fuerte, el chef tiene una serie de recomendaciones, entre ellas los tacos de camarón rosarito:  camarones empanizados servidos en una tortilla de harina, una hoja de lechuga y salsa de chile japonés. Entre las opciones de pescado que te recomendamos pedir a las brasas está el atún, robalo, dorado, langostinos y camarón gigante. Los Arbolitos A todo chilango le ha llegado esa cadena de correo –antes de la existencia del blog- con imágenes de un matadero de perros encontrado a un costado de esta taquería. Mucho escándalo, pero ni los artistas que se presumen en las paredes han sabido desmentir el rumor. Ni se necesita. Si vives en las montañas y no sabes ni distinguir el ron que te sirvieron en la civilización, éntrale sin miedo al suadero y al pastor. Tip: Si ya estás por ahí y no se te antoja el taco, el local de la esquina, “El Faro”, vende tortas gigantes a $50 pesos. Lo mejor de San Ángel Happening Store Si nos movemos un poco de esa zona Industrial en la que se convirtió la Roma, Condesa, Polanco o el Centro Histórico, podemos encontrar muchos otros rincones de nuestra ciudad con opciones encantadoras. Uno de estos lugares, ubicado en la zona sur del Distrito Federal, es la colonia de San Ángel, donde las calles tienen ese toque rústico y pintoresco de lo que fueron las antiguas colonias de la ciudad. Las diseñadoras Cynthia Yee y Bárbara Betanzos son las responsables de este nuevo concepto al sur de la ciudad, quienes buscan dar apoyo al talento nacional con una selección de diseñadores de lo más representativo de la escena mexicana emergente. Las propuestas van desde diseñadores de ropa, calzado, accesorios y muebles, así como un segundo piso destinado a fungir como galería, donde podremos ver exposiciones colectivas de fotografías, ilustraciones o cuadros. Museo de Arte Carrillo Gill Todo buen mexicano conoce, o por lo menos debería conocer, la obra de los llamados “tres grandes” de la pintura y el muralismo del Siglo XX. Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros son piedra angular del desarrollo del arte pictórico en nuestro país y sus famosos murales han sido por décadas recordatorios de nuestra historia y símbolo de nuestro patriotismo. Pero no todo en la historia de estos maestros son pinturas monumentales ni famosas piezas invaluables. Entre su vasta obra se encuentran pequeñas joyas que muy poca gente ha tenido el gusto de observar. Litografías, dibujos a lápiz, grabados en metal y acuarelas pequeñas son también una gran parte de la historia cultural mexicana del siglo pasado. Esto lo sabían don Álvar Carrillo Gil y su esposa doña Carmen al iniciar una colección de arte mexicano poco conocido. Es impresionante entrar a un pequeño edificio de tres pisos, de una arquitectura moderna excelente y toparse con firmas mexicanas que se codean con las de maestros colosales en los mejores museos del mundo. La colección del MACG consta de mil 775 piezas, de las cuáles mil 417 pertenecieron a la familia Carrillo Gil hasta su donación al gobierno federal en 1974. Muchos otros autores se suman a los antes ya mencionados y contribuyen con otras obras que describen el día con día de la sociedad mexicana durante los últimos 200 años. Para rematar, el museo ofrece diversas exposiciones temporales de artistas emergentes con el propósito de divulgar nuevas formas de ver el México contemporáneo. Sin duda el MACG es una pequeña joya invaluable, bien guardada en el corazón del sur de la Ciudad de México. Bazaar Sábado San Ángel es esa anomalía citadina en la que uno se siente en uno de esos “Pueblos Mágicos” de provincia, cuando en realidad uno está a unos metros de Avenida Revolución. Ahora bien, la mezcla ciudad pueblecito no deja de ser extraña: sí hay casas coloniales o porfirianas, callejuelas empedradas, restorancitos mexicanos y las mismas artesanías que te encuentras en Tepoztlán; pero la mentalidad y la velocidad de las cosas, digamos su neurosis intrínseca, son netamente capitalinas. Y en el núcleo de ese universo de encanto turístico pueblerino, se encuentra el tradicional Bazaar del Sábado que, como su nombre indica… sólo abre los sábados. Se trata de un tianguis de artesanías / chácharas / objetos exóticos / arte / diseño / decoración / adornitos / y objetos inclasificables pero con ese toque altermundista-fino, de México-marca-registrada, que te hace pensar tanto en Frida Kahlo como en José Guadalupe Posada. En mujeres de clase alta con huipil indígena y en las postales de la época en la que aún se mandaban postales. La casona en la que este Bazaar se instala tiene un espacio para la gastronomía en la forma de fonda sofisticada: el Bazaar Sábado, manejado por los de la vecina Fonda San Ángel. La oferta culinaria es mimética con ese entorno: un menú que ofrece las delicias mexicanas que cabe esperar. Como sea, la estrella del lugar son las famosas quesadillas: tinga de pollo, champiñones con queso y huitlacoche. Cualquier comensal con una cultura media en cuestión de quecas, podrá percibir que en efecto se trata de muy bien logrados ejemplares de ese platillo mexicano. Se ofrece, además del menú, un suculento buffet. Para beber, la selección también debe de ir acorde a ese México que se nos fue o que nunca ha sido, o que existe plena y solamente en las postales: un Margarita de mezcal con mango, limón, fresa o tamarindo. Cinemanía Pensemos cómo surgieron estas salas: estamos en los años 90, se respiran en la ciudad aires de apertura luego de una década de los años 80 cuyo trauma aún no superamos del todo. Cada vez más personas comienzan a tener interés en el buen cine, mezclen esto con la tecnología del video y los proyectores de video, agreguémosle un ameno baresito afuera, música a volumen platicable y ya está. Puede que sus salas no sean las mejores (los asientos no son tan cómodos y la proyección es únicamente por DVD), pero el concepto sigue siendo estupendo: una gran selección de películas que han sido reconocidas en festivales alrededor del mundo o han recibido excelentes críticas, además de tener una librería especializada y un bar, ideal para echarse un trago en lo que empieza la película, o para tomar durante la proyección. Y sobre todo, pensemos en esto: la gente que acude a estos sitios no es la misma que ves en cualquier bar de la ciudad. Aquí por lo menos todos tienen un tema de conversación en común… y todos están planeando filmar su próxima película. Centro Libanés No se necesita ser socio del club para deleitarse con los manjares de oriente. Desde la entrada uno puede saber que Líbano está presente con su gente y ambiente ya que está repleto de detalles como el cedro, árbol de líbano. Una modesta decoración compuesta por mesas de manteles blancos y sillas de madera puede dar la impresión de ser cualquier restaurante de comida internacional con una tentadora barra de postres a la entrada que hace salivar hasta el más inapetente. La música corre a cargo de un pianista que deleita con temas como Killing me softly with this song. Los grandes ventanales del restaurante dan una imponente vista panorámica al club con alberca, camastros, terraza y juegos infantiles que dan ganas de abortar la misión y meterse a nadar. La canasta de pan árabe no se hace esperar incluso antes de que traigan el menú. Los comensales tienen toda la pinta de que podrían ser parientes por lo que encontrarles el parecido puede ser un buen ejercicio antes de que sirvan la comida. Es fácil adivinar que las aceitunas son el aperitivo favorito. El tabule es clasificación C de lo obscenamente bueno, un balance perfecto entre perejil picado, trozos de jitomate y trigo para que resbale directo al estómago. El jocoque con trozos grandes de pepino acompañado con un keppe crudo (carne cruda) saca el lado carnívoro que llevamos dentro. El shawarma de pollo a la parrilla con un toque de salsa cremosa que podría definirse como un taco libanés convierte toda la experiencia en una viaje a oriente. Cuidadito y no guardes lugar para el mejor postre que existe que es el pay de dátil con una cobertura crocante de nueces sobre una mezcla mitad flan y dátil que haces que pongas ojito de huevo. Santa Pop Si bien el nombre no es tan afortunado, su extenso catálogo de coctelería puede dibujar una sonrisa en tu cara. ¿Ya te hartaste de las palomas y cubitas? Estas son las instrucciones: te acercas a la barra, preguntas por Esteban y pides un “Escorpión”, una mezcla entre Midori, Baileys y Absolut. Por sólo $90 ya estás listo para empezar la noche. También puedes darle una oportunidad al “Santa”: Absolut, jugo de uva y Red Bull (id="mce_marker"10). Ahora que si vas con un mood más exigente, inténtalo con los martinis de chocolate o la gran variedad de mezcaladas. En cuanto a la decoración, si te dijéramos que el lugar tiene un diseño tipo Timburtonesco-dark-popero, además de no creernos, pensarías que somos unos forevers… pero lo es. El Santa llega como una nueva propuesta del Grupo Classico para el sur de la ciudad, con un estilo europeo. Su mobiliario asemeja un pub inglés pero fresón, con una gran tarima para la banda en vivo que alrededor de las doce comienza a tocar covers pop onda Black Eyed Peas y The Killers. ¿Te acuerdas de las ladies night? Pues el lugar ha rescatado el concepto para su mejor día, el jueves, cuando por cada seis chicas te regalan una botella nacional. La gente que atiborra el lugar va desde 25 a 30 años con uno que otro cuarentón colado. ¿El precio? Ni caro ni barato, el cover de hombres es de id="mce_marker"00, razón por la cual no debes de preocuparte por haber olvidado cambiarte los tennis por “zapatos para el antro”, aquí no hay problema si quieres fresear con agujetas. Centro Cultural Helénico En honor a las artes escénicas, el Centro Cultural Helénico arropa las más destacadas expresiones culturales de la ciudad para el deleite del público. El espacio es un referente artístico, como en su momento lo fue Grecia en lo que a teatro, danza y música se refiere. El lugar fue iniciativa del obispo llamado Pablo Ballester, quien fue un gran promotor de la corriente helénica en el país, y desde 1990 es administrado por Conaculta. El conjunto tiene tres salas y una capilla. El Teatro Helénico, creado por Eduardo Luna Traill, que tiene capacidad para 436 personas, desde 1973 se ha vuelto una plataforma histriónica de grupos independientes. El foro La Gruta es un espacio experimental que ha catapultado a decenas de dramaturgos, directores y actores de trascendencia nacional. Además de obras, también presenta espectáculos multimedia que inundan de energía a los espectadores. Por último, la Capilla Gótica, es un  complejo gótico que resguarda pinturas de Tintoretto y Murillo, así como vitrales muy bien conservados. Como se ve, hay un abanico de posibilidades y un día no bastará para recorrer cada rincón, así que tendrás que volver con tus domingos ahorrados para devorar la cartelera.

Polanco
Qué hacer

Polanco

Lo mejor de Polanco, Nuevo Polanco, Anzures y Chapultepec 1ª sección Comer y beber Lugares para procurar tu look París Merínne Martín lleva varios meses buscando la mejor barbería, así que me pareció correcto llevar a este “experto” a la París Merínne para probar sus navajas –hasta ese momento no había ido a una que lo convenciera–. Este lugar es un espacio para caballeros, José Antonio el encargado del lugar, me platicó que así como las mujeres tienen su salón donde se consienten, este es uno para hombres “donde pueden ver la Playboy, decir groserías y hablar de chicas”. Además de todo eso, los clientes pueden escoger de un carrito, una bebida de cortesía (cualquier licor que se te ocurra o una michelada deliciosa), un puro, un cigarro o para entretenerte una laptop, un iPad, un PSP o un Xbox. Y se pone mejor, mientras disfrutas de tu bebida, una señorita te hace manicure mientras uno de sus excelentes barberos te hace la afeitada de tu sueños después de un masaje relajante.  Estos maestros de la navaja se hacen en casa, París Merínne tiene 40 años de existir, y todos los barberos que ahí trabajan aprendieron ahí, es un lugar que permite que el que empieza barriendo termine cortando el pelo después de entrenarse, y los entrenan muy bien. Fue tan buena que Martín recomendó “niñas, déjense la barba, no saben de lo que se están perdiendo”.   Jaime Chávez Salón A unas cuadras de Masaryk, donde están las tiendas más finas de la ciudad, está este salón de belleza que encaja perfec