Restaurantes y cafés

Los mejores restaurantes y cafés en la CDMX, reseñados anónimamente por nuestros expertos

15 restaurantes con terrazas en la CDMX para salir a comer
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15 restaurantes con terrazas en la CDMX para salir a comer

No importa en qué estación estemos, siempre se podrá disfrutar el desayuno, comida o cena al aire libre; incluso si es un día caluroso que merece saborearse con mimosas, puedes acudir al los mejores brunches de la CDMX. Tomando en cuenta que la reapertura de restaurantes en la CDMX se está haciendo paulatinamente y bajo las medidas de seguridad e higiene necesarias, asistir a un restaurante con terraza es una de las modalidades preferibles para salir a comer gracias a la ventilación y a que hay más espacio entre mesas. No olvides llevar tu cubrebocas, lavarte las manos al llegar e ir en grupos de máximo cuatro personas. Recomendado: Las mejores terrazas con bar de la CDMX.

Los mejores sándwiches Reuben, de pastrami y brisket en la CDMX
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Los mejores sándwiches Reuben, de pastrami y brisket en la CDMX

¿Qué consideras que deben llevar los mejores sándwiches de la CDMX? Ya sea que le eches mostaza artesanal, jitomates, pepinillos encurtidos, cebolla o aguacate, algo es seguro: si amas la carne, este elemento debe ser de primera calidad. Dimos con los restaurantes en la Ciudad de México que tienen sándwiches carnosos increíbles: desde el tradicional sándwich reuben, el de pork belly, brisket ahumado por hasta 10 horas, de pastrami artesanal, jamón serrano, chorizo y más delicias. Puedes acompañar tu comida rápida y sustanciosa con esta cerveza a domicilio en la CDMX. Recomendado: Tortas y sándwiches a domicilio en la CDMX

Dónde comer delicioso y esponjoso cheesecake japonés en la CDMX
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Dónde comer delicioso y esponjoso cheesecake japonés en la CDMX

A los 10 cafés para tomar matcha en la CDMX le va a la perfección acompañar tu taza caliente de matcha con una rebanada de cheesecake japonés. Este postre es un tipo de bizcocho originario de Japón cuya masa no tiene harina; se elabora con queso crema, azúcar, mantequilla y yemas de huevo. Si te encantan los platillos de consistencia esponjosa, suave y dulce sin que empalague, entonces el cheesecake japonés debe estar en tu lista de los mejores postres de la CDMX. Encuentra esta delicia para comer en casa, pedir a domicilio o recoger por pick up. Recomendado: Las mejores heladerías en la CDMX. 1. Himawari Café La chef Shinobu Akita abrió este lugar pequeño y hogareño en la Roma para darle a los comensales una pincelada de los recetarios japoneses tradicionales y los postres que salen del repertorio. El cheesecake lo llama "pastel mágico" y se siente como una nube al comerlo. IG: @himawari_cafe_918 Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Himawari (@himawari_cafe_918) el 25 Abr, 2020 a las 6:35 PDT 2. Tsubomi Es una panadería artesanal con pan tradicional japonés sin conservadores. Tienen piezas saladas como pan con sésamo, pan de caja con curry y pan de queso, así como variedades dulces como melonpan japonés con chispas de chocolate, pan de caja de doble chocolate o de sabor matcha. Ahora bien, el soufflé cheesecake es nuevo en el menú y el tamaño es perfecto para compartir. IG: @pasteleria_panaderia_tsubomi Ver esta publicac

Reapertura de restaurantes en la CDMX: cuáles ya puedes visitar
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Reapertura de restaurantes en la CDMX: cuáles ya puedes visitar

Tanto los 50 mejores restaurantes en la CDMX como los puestos de las mejores garnachas de la CDMX y un sin fin de cafeterías cerraron sus puertas al público debido a la pandemia y en su gran mayoría implementaron el servicio a domicilio. Esta situación ha provocado una infortuna caída para el sector gastronómico donde, de acuerdo con el comunicado emitido a Notimex por la Cámara Nacional de la Industria de Restaurntes y Alimentos Contimentados (Canirac), los restaurantes han tocado hasta 90% de pérdidas. El 14 de mayo se manifestó en el Diario Oficial de la Federación el acuerdo para "establecer una estrategia para la reapertura de las actividades sociales, educativas y económicas", lo que podría traducirse a: cuándo abrirán tus restaurantes favoritos. En éste se señala un sistema de semáforo por medio del cual se evaluará el riesgo de reaperturas en diferentes categorías: rojo, naranja, amarillo y verde. Finalmente llegó el día, 1 de julio, en que se estableció la reapertura de restaurantes. Claro que se dispusieron lineamientos para salvaguardar a comensales y trabajadores: tomar la temperatura en la entrada, tener un aforo del 30 al 40%, mesas puestas a un metro y medio de distancia, tener gel antibacterial disponible, uso de cubrebocas y mascarillas tanto para cocineros como el resto del equipo.  ¿Quieres saber qué restaurantes ya abrieron en la CDMX? Te decimos más abajo. Bajo este mismo tenor, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados

Sabrosa birria de res y tacos de asada a domicilio en la CDMX
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Sabrosa birria de res y tacos de asada a domicilio en la CDMX

Birria: una referencia de la gastronomía mexicana a base de carne de borrego o carnero y adobado de diferentes chiles, cuyo jugo de emplea para preparar salsa o consomé con tomate. Jalisco es la cuna de este platillo y se cree que antes de la conquista española los antiguos habitantes fueron los primeros en comer trozos de carne de cabra. Así bien, del otro lado del ring tenemos a los tacos de asada estilo Tijuana, piezas que se arman con carne arrachera marinada (hay casos en que añaden naranja y cerveza), carbón de mezquite y tortilla hecha a mano. Trilogía sagrada. Además le puedes añadir guacamole, cebolla, cilantro, frijoles bayos, salsa roja y limón. ¿Se te hizo agua la boca de solo pensar en estos platillos? Entonces dale la bienvenida a Date Grasa y deja para después el riopan. Este joven negocio recién abrió pedidos para que disfrutes la auténtica birria de res y tacos de asada estilo Tijuana sin necesidad de salir de tu casa. Hay vaso de calro de birria con carne ($20), plato de birria con carne e incluye tortillas, salsita y verduras ($75), tacos suaves ($15) y dorados ($17), y el taco dorado de birria con queso para que te sientas apapachado ($20). En los de asada vienen los tradicionales con tortilla de maíz o harina, carne frijoles bayos, guacamolito y su salsita por $20, si los quieres con queso son cinco pesitos más. Además tienen paquetes especiales como el paquete date suave (un vaso de caldo de birria, tres tacos de birria y agua de sabor por $70) y paquete

Restaurantes en la CDMX recién reseñados

Valedor
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Valedor

Sudados, picositos y devorables, los tacos de canasta son una referencia de comida chilanga por excelencia. Normalmente los encontramos en la calle, pero este nuevo proyecto le dio un giro a su distribución para disfrutarlos desde casa (y próximamente en algún local). Valedor son tacos de canasta gourmet con un diferenciador en sus ingredientes; si bien la base de estos elementos son papa, chorizo y frijol, el chef de Valedor, Juan Carlos (La Docena), junto con sus socios Héctor y Carlos, adjuntó nuevas combinaciones. "Es tomar la esencia de lo que es el taco de canasta y darle nuestro toque", nos cuenta el chef. "A final de cuentas qué es un cocinero: alguien que encuentra elementos de muchos lados y se forma un criterio, de ahí sale una propuesta y para mi eso es Valedor". Foto: Alejandra Carbajal Se dividen en tres estilos: del mar, de la tierra y del huerto. El de chorizo con pulpo es tierno en cada bocado y con un toque de adobo, mientras que el de pescadito zarandeado agarra bien con ese picor que te deja atado; buenas opciones si eres amante de estos sabores. Recomendado: Esquites a domicilio en la Ciudad de México. Foto: Alejandra Carbajal El de papa con chile poblano sabe a todo lo bueno que tiene este gran mole (toques amargos, chile y cebolla), complementado con la suavidad del tubérculo y presentado en un guapo tono verde claro. Entre el de pork belly con lentejas —de muchas texturas en cada bocado— y el de chicharrón encacahuatillo —un máster con trocitos de cac

Mr. Blancos
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Mr. Blancos

Resulta natural decirle hamburguesita a una slider por los diminutivos de nuestro idioma, pero este formato de hamburguesa notablemente mini es una destacable referencia de la gastronomía estadounidense. A diferencia de sus primas, las hamburguesas al carbón que se hacen en una parrilla, las sliders se cocinan sobre una plancha bien engrasada y junto con el pan se vaporiza hasta servirse solamente con queso. Por lo tanto, le damos la bienvenida a un nuevo hogar en la Cuauhtémoc dedicado solamente a sliders, Mr. Blancos, concepto traído por Daniel Delaney, donde solamente encontrarás tater tots (bolitas de papa crujientes y fritas) y classic slider (50g de carne de res con queso americano, cebolla y pan). Daniel no es un aficionado: originario de New Jersey, fue nominado a los James Beard Awards y creador del ya cerrado restaurante Brisket Town, en el barrio neoyorquino Williamsburg, que obtuvo el Food & Drink Award de Time Out New York. De NYC para todos “Me gusta la comida igualitaria, comida para las masas que está diseñada para absolutamente todas las personas”, cuenta Daniel sobre la existencia de este lugar. “No vine a México con la intención de abrir un restaurante, sólo venía para disfrutar el tiempo, y platicando con Adriana Lerma (Belmondo y Pizza Félix) y Scarlett Lindeman (Cicatriz Café) decidí poner en marcha el proyecto”. Slider como taco “El paladar mexicano está acostumbrado a la comida salteada, grasosa y con carbohidratos, por eso pienso que un taco y una ham

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Pat Patz
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Pat Patz

Si hay algo que celebrar de las grandes ciudades, es la posibilidad de darle espacio a las cocinas del mundo; así pues, en medio de la tormenta —te estoy hablando a ti, corona— se asoma un rayo de luz apadrinado por muchas especias y hierbas. Pat Patz es un restaurante de comida del Medio Oriente, o como les gusta llamarse, “un laboratorio gastronómico” donde hay comida árabe, turca, libanesa, israelí y griega. Este currículum de estilos nace por sugerencias del fundador Mijael Seidel, quien gracias a su profesionalismo como comensal de los kebabs callejeros de Nueva York (vivió ahí 10 años) decidió traer su sabor a México. Junto con Moisés Salazar —chef ejecutivo de Smart Catering—, Pat Patz operó dos años en Jardín Trapiche, en Colima, hasta que el 30 de marzo abrieron en la CDMX. El menú va más allá del incondicional plato de arroz (aunque está presente y es una maravilla), introduciendo tu paladar a experiencias rebosantes en aroma y acidez. La primera parada es un divino hummus con muchos acentos de oliva y tahini (pasta de ajonjolí), seguido del excelente baba ganush preparado con berenjena asada con miel y fuertes tonos de la especia zumac (muy usada en cocina árabe) con zaatar (mezcla de especias). La estrella del lugar es el kebab de cordero con res marinado en especias, abrazado por el pan pita que hornean diariamente y se acompaña de tonos picositos con salsa harissa (condimento de chiles secos originario de Túnez) y cremosidad del jocoque. Aprovechando que arriba

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Bodegga Deli
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Bodegga Deli

Se hacen llamar el nuevo héroe del vecindario porque llegaron a la Condesa para revolucionar los sándwiches clásicos. Bodegga Deli es el negocio de tres socios amantes de la comida —Fabian Navas, Moisés Levy e Ilan Steiner— cuyo menú abarca de todo un poco: opciones para el carnívoro y el vegano muy bien equipadas de unas adictivas papas fritas. La idea inicial era hacerlo una dark kitchen (cocina sólo a domicilio), pero dando con el local ideal decidieron armarla en grande para darle al público de la Condesa y alrededores una dosis de comida reconfortante con ingredientes sumamente frescos. Así pues, el repertorio sandwichero usa recetas tradicionales con un twist traído por sus fundadores, como el Don Pollo: entre el esponjoso pan brioche de masa madre se sirve una gran pieza de pollo frito especiado con mantequilla macha, mayonesa de hierbas y pepinillos yuzu, sobresalen los toques ácidos pero rebosantes en cremosidad y con un gran empuje de lo crocante del pollo. El clásico reuben lo nombraron R.K.R y está armado con pan sourdough, corned beef curado y cocido en casa, sauerkraut casera, queso suizo y un aderezo ruso con espárragos encurtidos que remata los sabores fuertes. El Fucking Hippie es una grata y vigorosa sorpresa vegana que despierta al paladar con shwarma de coliflor, hummus, ensalada israelí, salsa amba tahini (un encurtido picante de mango con sésamo molido) y pan laffa, un flatbread popular en los países árabes. Aunque está en la parte de desayunos, se vale

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Las mejores opciones para comer en la Ciudad de México

Top 10 de los mejores postres a domicilio en la CDMX
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Top 10 de los mejores postres a domicilio en la CDMX

Si eres fiel comprador de las mejores pastelerías y reposterías en la Ciudad de México, te alegrará saber que varias de estas delicias están disponibles para llegar a tu casa. Es el mismo caso para algunos postres maravillosos de entre los los 50 mejores restaurantes en la CDMX. Pídeles el menú disponible, pregunta por las zonas de entrega y hazte de una sabrosa ruptura de la dieta. También son buena opción para considerarlos al terminar con estas cenas a domicilio para el Día de las Madres en la CDMX. Recomendado: El mejor pan francés en la CDMX.

Los 50 mejores restaurantes en la CDMX
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Los 50 mejores restaurantes en la CDMX

Bienvenido a La lista COMER de Time Out México, un listado con los 50 mejores restaurantes en la CDMX. Encontrarás lugares imperdibles de la gastronomía que habita en los rincones de una de las metrópolis más grandes del mundo, porque no podemos negar que comer es una de las mejores cosas para disfrutar la ciudad. Estos son los 50 lugares más deleitables para probar frescos, innovadores y memorables. Todos son reseñados de manera anónima por expertos locales para vivir la experiencia de cualquier comensal. La oferta de restaurantes es variada, desde cocina de producto con recetarios inigualables hasta las mejores garnachas de la CDMX, de la mano de restaurantes y cafés con comida reconfortante. A pesar de que es una tarea compleja, dimos con los 50 mejores restaurantes de la CDMX. Pide tu mesa, ordena lo que tus sentidos indiquen ¡y a disfrutar! La Lista COMER no es un ranking, es una selección curada y en constante actualización sobre cualquier restaurante que pueda considerarse dentro de los mejores 50 lugares para comer en la CDMX. Recomendado: Las 25 mejores cosas que hacer en la CDMX.

Dónde pedir hamburguesas a domicilio en la CDMX
Restaurantes

Dónde pedir hamburguesas a domicilio en la CDMX

¿Ya te dominas esta guía de la hamburguesa en la CDMX? Entonces es momento de llevar estos increíbles sabores a casa. Dimos con los mejores lugares para pedir hamburguesas a domicilio con todo y doble queso, papas fritas y refresco. Hay opciones veganas y vegetarianas, así como las clásicas con carne y queso, u otras más experimentales que emplean más de cuatro ingredientes entre sus panes. Asegúrate de pedir cerveza a domicilio en la CDMX para mantener el margen de deliciosidad en tu comida. Recomendado: Fonditas veganas en la CDMX con servicio a domicilio.

Aquí están las mejores pizzas a domicilio en la Ciudad de México
Restaurantes

Aquí están las mejores pizzas a domicilio en la Ciudad de México

¿Cuál es la mejor forma de acompañar tu cerveza a domicilio en la CDMX? ¡Con una pizza a domicilio! Para cenar con la pareja, amigos o tu solito, encontramos estas pizzerías en la Ciudad de México, que además de maravillarnos con sabores de pizza al horno desde su local, abrieron la opción de entrega para la época de contingencia. Ya sea que prefieras la opción más carnívora posible, o seas más purista y voltees hacia las de queso, seguramente amas este platillo que encontramos en prácticamente todos los menús de los restaurantes y cafés con comida reconfortante. Esta iniciativa pizzera se dio a raíz del Coronavirus, para contribuir al #QuédarteEnCasa y no permitir que la cuarentena te deje sin tus sabores preferidos. Recomendado: Restaurantes con servicio a domicilio en Roma, Condesa y Polanco. y Las 20 mejores pizzas de la CDMX.

Planes para comer en la Ciudad de México

Guía para comer saludable
Restaurantes

Guía para comer saludable

En los hot spots gastronómicos de la Ciudad de México hay muchas opciones de comida nutritiva que te ayudarán a mantenerte en forma o a bajar esos kilos de más, incluso a domicilio. Hay de donde escoger, también encontrarás los restaurantes de comida mexicana por tipo y la comida internacional por continente.

Comer barato
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Comer barato

Esta es una de esas guías que –lo sabemos de antemano– no importa lo bien que la hagamos, siempre va a faltar ese lugarcito que tú, querido lector, descubriste y que merecería que la gente acudiera en peregrinación a degustar su económico menú... pero que aquí no aparece. Lo sentimos, es una ciudad con decenas de miles de lugares de comida, lo menos que podemos hacer es seleccionar algunos entre los cientos que son indiscutibles. ¡Queremos conocerlos, comparte los tuyos en redes sociales usando #ComerTOM! Échale un ojo a los hot spots gastronómicos, descubre dónde puedes comer saludable en la CDMX y los restaurantes imperdibles de cocina internacional. 

Guía para la cruda
Restaurantes

Guía para la cruda

El malestar llega cuando bajan los niveles de alcohol en tu sangre y el cuerpo pide descanso. Tienes dos opciones para curar la cruda: reponerte y ayudar a tu cuerpo a que se normalice, o conectarla para que no pare la fiesta. Para cualquiera de las dos opciones necesitas herramientas, ellas se encuentran en los mejores restaurantes de mariscos, en los bares de cocteles y en los secretos culinarios de la Ciudad de México. En fin, armamos para ti esta guía para que encuentres una rápida solución. Si nada de esto te aplaca, entonces acude a la guía de 24 horas en la CDMX.

Restaurantes 24 horas
Restaurantes

Restaurantes 24 horas

Además de los lugares para comer de madrugada, tienes disponible la mejor comida en los lugares abiertos las 24 horas en la Ciudad de México. Prueba los tacos, las empanadas, las tortas, las garnachas y lo más selecto después de la medianoche. 

Restaurantes por tipo de comida en la CDMX

Vegana
Restaurantes

Vegana

Desde tacos hechos a base de soya, hasta pizzas con queso de almendra, conoce el recetario de estos lugares que apuestan por la cocina vegana. Checa los tips que Fat Gay Vegan nos contó sobre cómo ser vegano en la CDMX sin morir en el intento y acude a las mejores tiendas veganas en la ciudad.

Japonesa
Restaurantes

Japonesa

Desde restaurantes asiáticos y tiendas en la barrio coreano, hasta celebraciones (como el Año Nuevo Chino), la cultura asiática se ha establecido en la vida cotidiana del DF. Como de la comida nace el amor, te invitamos a probar lo mejor de la gastronomía japonesa en la ciudad.

Estadounidense
Restaurantes

Estadounidense

Si te gusta la comida internacional, también te recomendamos ver los mejores restaurantes de cocina de Francia, Italia y España en la Ciudad de México.

Mexicana
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Mexicana

¡Viva la reinvención! Para tradiciones con un twist, tienes que probar las propuestas que existen en el DF. Encontrarás los mejores restaurantes del país, así como las creaciones de chefs reconocidos. 

Italiana
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Italiana

La comida italiana es de las más deliciosas del mundo, aunque también de las más imitadas. Te invitamos a conocer los mejores lugares para probarla en la ciudad, desde las mejores pizzas hasta cremosos helados.

Mediterránea
Restaurantes

Mediterránea

Los restaurantes españoles, la comida griega y algunos de los mejores restaurante italianos, son quienes representan en la Ciudad de México a la cocina del Mediterráneo.

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Cafés en la Ciudad de México recién reseñados

Marne
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Marne

Menos es más, ley aplicada hasta para una taza de café, y en Marne es la filosofía que aterrizaron de pies a cabeza. Abierto recientemente y camuflado entre modernos edificios de la Cuauhtémoc, Marne se suma a la creciente ola de proyectos cafeteros que acogen al público con un breve menú que parece traído de las cocinas de autor y calidad en bebidas tradicionales muy lejos de sentirse aburridas. El interior tiene esta vibra moderna y minimalista con una barra naturalmente iluminada, estantes que llenan las paredes y sillas altas para dejar correr el tiempo. El punto de exclamación es el mensaje “hola, tenemos muy buen pan y café”. ¿Te cae? Solamente compruébalo probando: darle una mordida a ese chocolatín recién horneado es vigorizante para el paladar, entre los tonos mantequillosos de la crujiente capa de pan acompañado del chocolate derritiéndose en cada rincón. Cada cocina sus utensilios, pero aquí las personas tras la barra son armas experimentadas: un equipo traído de Grupo Olvera —Rut Salas en panadería, Paco González es el barista, y el chef es Pancho Ibañez, de los sartenes de Pujol y Eno—. Llegué diciendo que me gusta mucho el café y terminé aprendiendo sobre cafés naturales y lavados, mientras me acompañaba un drip con notas ácidas —como en cítricos— y textura amistosa a paladares nuevos en estos sabores. Por su frescura fue un buen acompañante del huevo con portobello horneado cuya salsa ranchera de toques tonos asados emparejaba con lo aromático de la hoja santa.

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220 Panadería
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220 Panadería

Una de las ventajas de vivir en una ciudad tan grande como Ciudad de México es que en cada rincón encuentras lugares por los que vale la pena el recorrido. En la colonia San Rafael, muy cerca del teatro Virginia Fábregas, está 220 Panadería. Al igual que la zona, esta panadería cuenta con algo especial que la vuelve una visita obligada para amantes del pan. Di con ella después de un largo día, me senté en la barra y sentí cómo el tiempo pasaba más tranquilo de lo normal.  Las opciones saladas están hechas con masa madre y las dulces tienen tanta dedicación que estoy segura pedirás unas piezas para llevar. Primero me fui por un té chai que acompañé con un rol de canela, las especias en la bebida no abrumaban, se sentían muy sutiles, ¡y se agradece que el rollo no traía pasas!  Después ordené un lomito grill sándwich servido en pan campesino con mezcla de quesos, lomo, cebolla caramelizada y mostaza dijón; como plus le agregan una salsa de chiles tatemados que da un gran toque ahumado (está tan buena que deberían venderla). El pan es suave y al tostarse tiene corteza crujiente y se siente más el sabor ácido gracias de la masa madre. No pude resistirme a pedir una gloria, un pan en forma de muffin (redondo y alto) pero con masa laminada, dándole mucho sabor a mantequilla y un dorado que cruje en tu boca con solo verlo. Está rellena de dulce de leche, y si lo comes como yo, deshaciéndolo por capas, al final te encontrarás con esa sorpresa. Solo que me desepcionó un poco al casi t

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Tirasavia Café
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Tirasavia Café

En botánica, la tira-savia es la parte fundamental para que un árbol crezca tras la poda de elementos dañinos, revitalizándolo. En Bucareli, Tirasavia es un café en donde te sucederá lo mismo: en los tres meses que tiene abierto, se ha logrado afianzar como una grandísima opción para los que buscan desconectarse (aunque sea por un momento) del agitado mundo citadino, propio del Centro Histórico. Antes de pasar a la oficina o la escuela, recarga energía aquí con un desayuno, o aprovecha el brunch sabatino para relajarte con tus amigos. Desde que entras, las enredaderas, macetas colgantes y sonidos selváticos te transportan a un ecosistema muy diferente al urbano. Aquí todo es verde, hasta el agua tan fresca que te sirven con una ramita de menta. La carta mantiene esta sensación de “sanación”, y aunque es sencilla (huevos, chilaquiles, sándwiches) es sumamente antojable. Los huevos turcos son una delicia y su salsa de yogurt, nuez y ajo es perfecta para chopear el pan. El sándwich de verduras rostizadas es una manera divertida de introducir aún más elementos verdes a tu dieta. Para la hidratación hay opciones de todos los gustos, como la soda de jengibre, canela y limón, que además de saludable es muy rica. Si se te antoja un café, el tirasavia endulzado con miel y un toque de chocolate tiene el balance adecuado de sabores. Tienen un cold brew que infusionan durante 72 horas (cuando normalmente es de 18 horas). La filosofía que reina aquí

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Icetronauta
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Icetronauta

Les cuento que mi primera vez tomando vodka de tamarindo fue en una heladería que promete ser un hit: Icetronauta, un pequeño local de helados con alcohol en la Roma. ¿No se te antoja saber a qué saben Andrómeda, Neptuno, el Big Bang o Rick y Morty? Así de curiosos van los nombres de estos galácticos helados, cuya presentación es en rollo. Sigue la luz de un astronauta neón de casi dos metros y darás con ellos, tienen mesas para dos y paredes de color negro. Viajé por la creación de la galaxia con el big bang de vodka a base de tamarindo, le echan trozos de mango y piña y topping de skwinkles y tamborcitos: cada ingrediente se siente en la boca dejando toques ácidos y picositos. El captain beboop te lleva a través de las nebulosas entre cucharadas de helado de yogurt griego, frutos rojos, bombón flameado y chocolate de avellana. El viaje estelar es para todos, por ello tienen un helado vegano y tú mismo puedes hacer las creaciones que quieras. Y para ya no generar basura especial (metafóricamente) las cucharas son de hueso de aguacate y todos los vasos son biodegradables. Aprovecha los martes de 2x1 para despegar en pareja y descubre nuevos sabores Midorys Canales

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Restaurantes y cafés en la CDMX por zona

Roma
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Roma

Alekzander Consideremos que hasta hace apenas unas semanas en este mismo lugar había una franquicia de esos lugares de tortas que se llaman Subway, y ahora ofrece sus mesitas sobre la banqueta este asombrosamente bien decorado local que armoniza con el estilo art-noveau del edificio que lo aloja: esa casona porfiriana que se conoce como El Parián. Muebles de anticuario y un segundo nivel con una bien surtida barra que por las noches sirve de lounge. Ese cambio radical de concepto habla muy bien del impulso que la Roma está tomando en los últimos meses. Queremos más restaurantes así y menos franquicias. El menú, en donde se indica claramente “cocina del mundo”, se divide en cuatro capítulos, que no tiempos: 1) Al horno de leña (con una oferta que abarca pizzas, paninis, empanadas y queso fundido, 2) De la cocina fría (en donde hay ensaladas, brusquettas, cebiches, tártara de atún, jocoque, 3) De la barra (con ingredientes para armar tu ensalada) y 4) De la cocina caliente (que sugiere tacos, hamburguesas, solomillo y pad thai). Después del nombre de cada platillo se indica, entre paréntesis y abreviado, su lugar de origen, así que tenemos platillos argentinos, mexicanos, tailandeses, italianos, peruanos, españoles, libaneses, franceses, etcétera. La idea es que se elige del menú sin importar el orden: una pizza puede ser una entrada, o la entrada es la hamburguesa y cerrar con la ensalada de la barra. Nosotros pedimos el cebiche peruano y la pizza de alcachofa con aceitunas. Del primero podemos decir que no es el mejor del mundo, y que para ser peruano parecía más mexicano, pero tampoco decepcionaba: a nuestro gusto le faltó esa acidez picosita que da la felicidad en quien lo come. Sin embargo es lo que era pues: un cebiche. La pizza tuvo mejor fortuna: con un adecuado tiempo de horneado de la masa, de forma que era crujiente por fuera y suave por dentro, bien sazonada, de gusto equilibrado, viene en porción individual y tiene forma oblonga, no redonda, lo que es siempre mejor a la hora de acomodar las cosas en la mesita. De postres había poca variedad, pero bien seleccionada. Lo mejor es el helado de queso de cabra con higos y hojitas de hierbabuena: tan rico que es como para tomarlo de pretexto, llegar a media tarde y solamente sentarse a ver pasar gente mientras se le paladea. Muto Suponemos que por ahí del año 2025, los restaurantes serán todos así y para entonces esto no será novedad: sobre tu mesa se proyecta el menú desde un cañón de video que pende verticalmente, y tú vas seleccionando platillos y bebidas señalándolos con el dedo. Estos se cargan a la cuenta y luego te los llevan a tu mesa. Para entonces será un robot el que te lo traiga. Por ahora sigue siendo un mesero humano, más preocupado por saber si supiste usar esa interfase que por otra cosa. Si este dispositivo estuviera en un restaurante de Polanco o Santa Fe, sería una curiosidad para los oficinistas. Pero en la Roma esto hubiera sido impensable hasta hace unos meses. El Muto es un símbolo más de que la Roma está mutando. La colonia, que hasta entonces se había caracterizado por propuestas gastronómicas “auténticas” (léase: esfuerzos culinarios casi domésticos), cada vez más atrae otro tipo de inversiones. Y de clientela. Los comensales de Muto son los mismos que puede uno ver en Polanco o Las Lomas, si bien un poco excitados por estar en otra zona a la que nunca acuden (quien esto escribe, escuchó ese mismo tema de conversación en dos mesas distintas). El restaurante está pensado para ellos: su decoración es al mismo tiempo exótica y lujosa; ese cutre-chic perfectamente calculado, con atisbos high tech (curiosamente, los aparatosos proyectores colgantes son lo menos high tech del mundo: son toscos y oficinescos). Aquí la inspiración decorativa y gastronómica es asiática: una especie de Tailandia cubista, tapizada en maderas, donde se ofrece sushi y udon. La música es lounge reglamentario. La comida, después de toda la parafernalia tecnológica, no resulta en grandes sorpresas: son combinaciones si acaso un poco más vanguardistas en su presentación, pero ya la has probado anteriormente. Los edamames para la entrada tienen un toque de canela que los vuelve más interesantes. Pedimos también los Ravioles muto, pero no nos emocionaron. Recomendamos, eso sí, el Pescado laqueado, jugoso por dentro, de corteza dulzona y suave. La bebida obligatoria es el sake. Pide el de la casa: es suavecito e invita a que se alargue la conversación, la sobremesa. La Perla de la Roma En las soleadas playas de la avenida, esta marisquería por un momento te hace dudar de que estás en realidad en la Ciudad de México y no a orillas del mar, mirando pasar a los pelícanos. Claro, vuelves a dar una probada a tu Vuelve a la vida y la duda queda disipada: eso que oyes afuera no es el Metrobús, son barcos que pasan… La Perla de la Roma es un clásico de la comida del mar en la ciudad… sin ninguna pretensión de gran restaurante. Lleno todas sus mesas de comensales casi a todas horas –es común esperar tres cuartos de hora a que te dejen entrar– su interior no es más que un jacalón de paredes amarillas y sillas de metal, sin ningún sentido decorativo. Eso sí, una vez dentro el servicio es super veloz y eficiente. En un dos por tres ya tienes tu cerveza fría en la mesa y un coctel enorme delante de ti. Los mariscos y pescados son en verdad frescos y siguen las recetas de las costas mexicanas: al ajillo, al vapor, al mojo de ajo, fritos, empanizados, rebosados, a la mantequilla… Pero lo que rifa aquí es el empapelado: servido en papel aluminio, es una especie de bomba afrodisíaca que mezcla camarones, pescado, pulpo, calamar, ostión, caracol y no sé cuánta cosa más, flotando en su propio caldo. Visto por fuera parece poco, pero en realidad es un platillo más grande de lo que aparenta, y si antes pediste empanaditas o un coctel grande, es muy posible que no puedas terminar éste, muy a tu pesar, pues es delicioso. Un lugar que lleva ahí décadas y por décadas seguirá no importa que la Roma deje de estar de moda: sus comensales son capaces de cruzar media ciudad para comer ahí. La Miscelánea Es difícil imaginarlo pero la Roma aún tiene sus pequeños tesoros escondidos. Uno de ellos es La Miscelánea, galería de arte que tiene un restaurante con una interesante oferta gourmet. Su menú de precio fijo ($70) cambia diariamente. Entre sus platillos regulares con más éxito está el gazpacho rojo, las croquetas de jamón serrano y atún, el hummus de garbanzo, la tortilla de patatas clásica, mar y tierra o del huerto. Lo sirven de lunes a viernes de 2pm a 4:30pm e incluye una copa de vino o una cerveza. Sirven también desayunos de 9:30 a 12 del día. Si sólo quieres algo para picar están las tapas y antojitos mediterráneos que sirven todo el día. Tip: Un imperdible es el hummus de elote o chícharo y el gazpacho de tomate verde. Para compartir lo ideal es el carrousel de tapas (champiñón, calabacín, queso y jamón serrano). La Piazza Ristorante/ Café della Piazza La Piazza es el común denominador para decir que vas a cualquiera de estos dos establecimientos, prácticamente homogéneos en espacio y menú. Como el idioma de su nombre lo indica, hay variedad de platillos italianos —y en italiano, para los conocedores de la gastronomía y las lenguas romances—, entre otras opciones. Entre éstas destacan los desayunos, que no distan mucho de las alternativas más socorridas en la vida de un mexicano (chilaquiles, molletes, huevos, etcétera). Entre las dos cartas (la del restaurante y la del café) podrás encontrar platillos que se ajusten a tu bolsillo o a apetito, así que desde que llegues pide ambas, para que tengas de dónde elegir. La versión chica de una Insalata della Piazza (jitomate, espinacas, jamón, champiñones, aderezo francés y mozarella) por ejemplo, sólo cuesta $40. El Salmone e peperonatta se sirve en un grueso filete, con espinacas, nuez y salsa de pimiento que da un toque especial; y la ensalada con queso de cabra es una excelente alternativa si pretendes comer algo saludable pero no dejas de ser “de buen diente”. El pan, tanto dulce como salado, es hecho en casa y tantas opciones —garibaldi y pan de elote, o multigrano y pan de aceitunas— te harán romper la dieta. Si tu prioridad es echar el chisme puedes acompañar tu charla con un café de la casa (con licor de cereza) o una Báltika, tradicional cerveza rusa que no hay precisamente en cualquier establecimiento. Los jueves hay saxofonista en vivo, así que si pensabas ir solo y no querías sentirte raro observando minuciosamente a los que por ahí pasan, ya tienes pretexto: escuchar un poco de jazz, pop y una que otra sorpresa. Las mejores mesas son las que dan a la Plaza Luis Cabrera (en la terraza), en donde un compositor, una vecina cougar y otros personajes asiduos a La Piazza prefieren sentarse. Sobra decir que hay pizza, pasta y vino. Volver La esquina que solía ser una fondita de barrio le ha cedido el local a un "diner mexicanizado, donde casi todo es artesanal y hecho al momento", según describe uno de sus socios, Jimmy Marcus. Y si algo delata el espíritu de ese concepto son sus amplios horarios, sobre todo en contraste con el promedio de otros restaurantes de la zona. Para desayunar, uno puede decidirse por un tazón con fruta, alguna variedad de waffles o hasta unos chilaquiles, acompañados por un 'lechero'. A la hora de comer, puede que las hamburguesas en versiones totalmente 'de la casa' concentren la atención (por ejemplo una de res con fondue de queso de cabra con chile morita, berros y cebolla caramelizada). Pero ahí no queda todo: hay entradas (¡mozarella con frutos rojos!), sopas, ensaladas, macarrones con queso cheddar, sándwiches y panninis (su delgado pan baguette, hecho con masa madre alemana, es una deliciosa sorpresa). Pa acabar pronto: lo de aquí son bocados que combinan sabores inesperados, para devorarse a la hora que se presente el hambre. Lo que no hay que hacer es irse sin probar sus papas gajo, servidas con un trío de salsas: curry, chipotle y wasabe. Ambientado con sencillas mesas, cada una con una maceta al centro que puedes comprar, Volver tiene cierto toque casero gracias a la distribución de su cocina y utensilios, uno que otro libro de recetas y diversos ingredientes contenidos en grandes frascos de plástico; además de un staff, más que amable y cálido. Vamos, que hay muchas razones para volver. Belmondo Intentaré hacer una reseña objetiva de este lugarcito recién abierto, pero advierto que hay un elemento que me lo impide: el día que fui a comer ahí, tan sólo a tres mesas de distancia estaba comiendo Thom Yorke… ajá, el mismísimo cantante de Radiohead, junto a su guitarrista, Colin Greenwood y algunos más. Así. Casual. Masticando su comida. Bebiendo de sus vasos. Y eso no es lo peor: me dicen que ya era la segunda vez que iban. Y como casi no soy fan, entonces sólo tuve un leve acceso de temblorina, y casi no se me atragantó la exquisita crema de alcachofa que estaba comiendo cuando los vi. Hay lugares que inexplicablemente tienen un éxito instantáneo. Este que ahora nos ocupa al momento en el que cuento esto, tenía solamente dos semanas de abierto. ¡Dos se-ma-nas! Y en ese tiempo ya, que me conste, había ido Annie Clark, la de Saint Vincent, a cenar, y ahora los de Radiohead. Y no, no estamos hablando de un restaurante fancy de Londres o Nueva York. Esta es la esquina de Mérida con Tabasco, el mismo sitio donde antes había una lavandería abandonada, enfrente de un restaurante que vende tortas poblanas. Lo normal es que un restaurancito abra y se paren primero las moscas y luego unos cuantos clientes. Y si es bueno, el boca en boca va llenándolo y llega un momento, luego de varias semanas e incluso meses, en que pueda volverse el lugar de moda. O no. Aquí algo raro pasó. En cuanto abrieron tuvo todas las mesas llenas y así se ha mantenido, y ahora tiene celebridades internacionales. Quizá la historia de sus dueños nos dé una pista: son los mismos que llevan El Félix, el simpático y agradable barecito que está a solo una cuadra de distancia. Y que sí, está de moda. Los dueños son de Monterrey y están muy pendientes de su negocio. Eso explica, de entrada, que del menú de sólo cuatro páginas, dos se ocupen únicamente de la carta de bebidas (una de vinos y la otra de mezcales, cervezas, whiskeys, cafés y refrescos). Quizá también explique la exitosa fórmula de RP que los anima y que, al mismo tiempo, no los hace ser ostentosos. Porque a pesar de sus llenos diarios, de las celebridades, y de que las mesas están ocupadas por personas que por más antisocial que seas, ya conoces, el lugar es excesivamente discreto: nada de letrero luminoso, nada de música a volumen por encima de las conversaciones, nada de una decoración que impresione. Ni siquiera hay mesas en la calle. En la noche la luz es tenue y lo iluminan velitas en cada mesa. Y aún así ya todo el mundo sabe de ese sitio. ¿Y el menú? Emparedados, ensaladas y sopa del día. Y ya. Nada de cocina de autor ni platillos complejos. Ese día, además de mi sopa, pedí un London broil, sandwich relleno de carne, en su punto, con alioli de aguacate y germinado de cebolla; ¿volvería para pedirlo? Sin duda. De postre, pay de limón (he probado mejores) y café expreso (aquí sí, un gran café) todo, a un precio bastante accesible. En verdad que lugares como este deberían abrirse en cada esquina de la ciudad.

Polanco
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Varios de los lugares para comer en Polanco forman parte de nuestro top 10 de restaurantes en el DF. Te invitamos a probar sus platillos y disfrutar más de la colonia en sus antros y bares, teatros, tiendas e, incluso, actividades para niños.

Centro
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Casino Español Más que un restaurante, el Casino es una institución en lo que se refiere a cocina española en la ciudad. Es famoso por su ambiente fastuoso, por sus platos típicos, sencillos y abundantes -como la paella, la fabada y la tortilla de patatas- que invitan a la ingesta ilimitada de buen vino; pero eso ya todo mundo lo sabe… Si se le quiere dar un nuevo giro a este espacio, vale la pena visitarlo por las mañanas, cuando el sol apenas toca las calles del Centro Histórico. Desayunos con aire de lujo viejo: mesas súper puestas, meseros que siguen al pie de la letra el protocolo de un servicio exacerbado y un menú que ofrece tanto picantito mexicano como grasita a la española. La opción son los huevos rotos, estrellados sobre una cama de finas patatas fritas en su máximo punto crujiente, coronado todo con trocitos de jamón serrano. Para acompañar bastaría un jugo de naranja recién hecho, pero si lo conviertes en mimosa,  la experiencia será incomparable. Hostería de Santo Domingo Aquí he probado el mejor caldo de res de toda mi vida. Que algo tan doméstico como un consomé de res servido en un restaurante logre múltiples dimensiones en el paladar, y te revele lo que siempre pensaste que debía de ser ese potaje, pero nunca lo había alcanzado, habla en verdad mal de tus abuelitas, con perdón. Lo bueno es que tus abuelitas seguramente comieron aquí, cuando eran unas niñas y acompañaban a sus abuelos. Y también es muy posible que ya desde entonces trabajaran aquí los mismos meseros que ahora te atienden. Este establecimiento ofrece comida mexicana desde 1860. Para darnos una idea: en ese año era presidente Benito Juárez. Se trata del restaurante más antiguo de la ciudad de México, la muy tradicional y añeja Hostería de Santo Domingo, con su piano que tocó Agustín Lara (y que sigue tocando las de Agustín Lara), con sus murales de la vida antigua de la ciudad de México, su talavera, su papel picado colgando del techo, su vitral, sus autógrafos de celebridades de hace décadas, y sus chiles en nogada monumentales en tamaño y sabor, de los que recomendamos pedir únicamente media porción, porque la porción completa es inacabable. Chiles que, a diferencia de muchos otros lugares que sólo los sirven en septiembre, se pueden pedir en cualquier época del año, y han trascendido su fama hasta autodenominar a este viejo edificio colonial, ex convento de Santo Domingo, la Catedral del Chile en Nogada. La espera afuera por una mesa por más de una hora es también parte de la tradición, así como el servicio un tanto caótico, y también traer a comer aquí a tus amigos del extranjero, para decirles: esto es comida mexicana y no eso que ustedes comen que creen que es comida mexicana. Y para como van las cosas, a este lugar traerás a tus nietos y ellos a los suyos. La casa de las sirenas En un lunes festivo (uno de esos días contradictorios en los que siendo lunes todo está cerrado) me encontraba caminando, desesperada por encontrar un lugar abierto donde mi amigo (de visita desde Londres) y yo, nos pudiéramos tomar una cerveza, tranquilos, lejos de los tumultos. A punto de desistir, recordé este pequeño lugar justo detrás de Catedral. Un edificio del año 1750 que desde hace siglos –literalmente: cientos de años– es conocido por las figuras de sirenas que rematan su fachada, y que desde mediados de la década antepasada sirve como restaurante y bar para días festivos. El hallazgo fue grato: los interiores tienen ese gusto atemporal de los muebles viejos, de las maderas centenarias. En la terraza hay una muy bonita vista de la parte posterior de Catedral y del Templo Mayor. (Una advertencia para aquellos que tienen paranoia a los sismos: en la terraza, cada que pasan los meseros, el piso tiembla como si pasara un trailer muy pesado. Quizá para ellos, lo mejor sea pedir la orden en las mesitas que están sobre la acera peatonal.) El menú es mexicano, mexicanísimo. De entrada una cazuelita de tuétano o de jaiba. Luego, una sopa de ostiones… que hay que decirlo, está picosa. De plato fuerte recomendamos más los pescados que, finalmente, esta casa es de sirenas… Nuestra elección: el Robalo al Ajonjolí. Definitivamente es un lugar que visitar si se está por los rumbos: es muy tranquilo, se come rico, y resulta perfecto para zafarse por unas horas de ese caos milenario que es el Centro Histórico La Jersey De su sucursal matriz –ubicada en el corazón del mercado de San Juan– conserva la venta de productos a granel, las dos copas de vino tinto de la casa y el postre de cortesía por persona, así como los platos, vasos y cubiertos de plástico (este detalle le da a los platillos una presentación simple y poco agraciada). La decoración del local es rústica: mesas y sillas de madera, pero no desentona con el ambiente del edificio recién remodelado y repleto de pequeñas boutiques de diseño (está en el Hotel Downtown). Si quieres enfrascarte en una charla extensa, busca las mesas en los salones interiores; pero si deseas comer y mirar, busca sentarte en la terraza. La oferta de la carta es sencilla, principalmente hay tapas, baguettes y ensaladas. Sin embargo, de estos tres platillos surgen combinaciones fabulosas y sofisticadas, gracias a que utilizan quesos y embutidos nacionales e importados, todos frescos y deliciosos. Las porciones de las tapas son modestas, pero cada bocado vale la pena. No hay pierde, todas son recomendables; aunque las de queso manchego de cabra, sobreasada y jabugo lo son aún más. Las ensalada caprese es el complemento perfecto para evitar cualquier culpa, es fresca y viene con un aliño de aceite de oliva. Por último, pide el bocado de los dioses, tapa de queso mascarpone con miel y nuez. No lo dudes, te dejará un muy buen sabor de boca. Café de Tacuba La cocina mexicana está en boga quizá porque ahora forma parte del patrimonio inmaterial de la humanidad. Basta una lectura rápida de cualquier guía turística sobre el DF para saber que uno de los lugares que más recomiendan visitar para descubrir los sabores del país es el Café de Tacuba, que acaba de cumplir cien años de vida. La casona es del siglo XVII con techos altos sostenidos por vigas de madera, decorado con candelabros y mosaicos tipo talavera, cuadros de arcángeles y ambientación musical que corre a cargo de una estudiantina ambulante. El menú bilingüe proporciona diversión garantizada especialmente al llegar a los Machitos fritos que son traducidos por fried machitos. Lo realmente divertido es que la Guajolota no tiene traducción ni vergüenza. Después de servirme un agua de sandía, la mesera con uniforme blanco e inmenso moño en la cabeza, me sugiere probar un poco de todo y ese platillo se llama Cuatro cositas o Four little things, baby. Frijoles refritos, guacamole, arroz con menudencias, un tamal en salsa verde o chile relleno (a escoger), un taquito dorado y una probadita de la estrella del menú, una enchilada Tacuba. Tortilla rellena de pollo tierno bañada con salsa poblana cremosa y queso derretido que causa adicción instantánea. Ovación de pie se lleva el guacamole pensado para paladares que no comen picante. En los postres aparecen los dulces típicos además del pastel de limón glaseado color verde radioactivo que se encuentra en el refrigerador de la entrada, aunque el de tres leches con cubierta de cajeta le dice quítate que ahí te voy. Ahora sé que la cocina mexicana está bien representada y que cuando extrañe la sazón de mi abuelita, tengo un lugar a dónde llegar. Mumedi Todos hemos sido testigos de los cambios que ha tenido el Centro Histórico de la ciudad desde hace un par de años. Desde las modificaciones urbanas hasta la apertura de espacios como galerías, restaurantes, tiendas y cafeterías, el primer cuadro del centro disfruta de un segundo aire perfectamente disfrutable. En una de las calles principales de ese primer cuadro, en medio del caos, la gente y el ruido se encuentra el Museo Mexicano de Diseño, una tienda, galería y cafetería dedicada desde hace casi 10 años a promover el buen comer y las creaciones artísticas. MUMEDI fue ideado por el diseñador Alvaro Rego García de Alba como resultado de la necesidad de un museo de diseño en México, y ha tenido dos etapas importantes. Hace casi dos años hubo una remodelación completa donde se aprovechó todo el espacio de la propiedad, y así lograr un espacio casi independiente para cada área de lugar. Mumedi se ha convertido en un proyecto polifacético, ya que además de ser un museo, es una fundación que se dedica a alentar y apoyar el diseño gráfico e industrial en nuestro país y cuenta con una tienda donde el 80% de los productos son diseños mexicanos fomentando su consumo y producción. Así, la tienda se ha convertido en un laboratorio de experimentación constante, donde jóvenes diseñadores pueden comercializar sus productos, siempre pensando en apoyar a las pequeñas y medianas empresas de diseño. Entre fotografías, pinturas, una curiosa tienda y librería especializada donde puedes comprar diferentes accesorios hechos con diseños vanguardistas, revistas y una selección de carteles de sus exposiciones más recientes, es posible deleitar tu paladar con delicias culinarias que acompañan perfecto el escenario. La carta fue diseñada por el Chef Aaron Gómez Figueroa, cuenta con platillos internacionales como quiches, baguetts y croissants, algunos de ellos con un toque mexicano, lo que los hace totalmente irresistibles. Los sabores son ricos y especiales debido a que se prepara todo al momento, lo que povoca que los pedidos tarden un poco en llegar a la mesa, pero siempre vale la pena. El restaurante/cafetería de MUMEDI cuenta con una carta de platillos que se sirve en su totalidad a lo largo del horario de servicio con una gran variedad de tés, cafés, smothies y probablemente la mejor bebida del lugar: el te chai. El menú de comida es muy amplio, y la presentación y sabores lo valen. Visiten Mumedi y sean testigos de uno de los esfuerzos independientes con más propuesta en el Centro Histórico de la ciudad. Azul Histórico A cargo del chef Ricardo Muñoz Zurita, conocido también como el antropólogo de la cocina mexicana por su trabajo de investigación y rescate a las tradiciones culinarias, este proyecto gastronómico no podría estar en mejores manos. Se trata de una variante de la serie Azul, que inició con el ya clásico Azul y Oro, en Ciudad Universitaria. Alojado en una casona que perteneció a Francisco Sergio Iturbe, mecenas del arte mexicano del siglo XX, Azul Histórico ocupa su patio central, a la sombra de un techo de laureles. En sus paredes se encuentran dos piezas de grandes artistas mexicanos, “Las comadres”, del escultor Mardonio Magaña, y “El holocausto”, mural del pintor Manuel Rodríguez Lozano. El Azul no es un restaurante de mantel largo. Es más, no hay manteles. Las mesas de madera desnuda portan sólo grabados de los nombres de las calles aledañas a la zona. Sobre ellas se sirve cocina mexicana de autor. Entre los platillos más populares están los buñuelos rellenos de pato bañados en mole, los panuchos de cochinita pibil, el chichilo negro de chile chilhuacle servido con venado y el pastel de chocolate acompañado por helado de queso gorgonzola. Además del menú tradicional, cada mes se presenta un festival gastronómico distinto, dedicado a un ingrediente o cocina regional. Churrería el Moro La sabrosa tradición de ir a comer churros a El Moro es toda una experiencia.Este lugar ofrece una carta exquisita, aunque reducida: hay malteadas, leche, café, refrescos y churros. Debes poner mucha atención con los paquetes que eliges, pues hay uno en especial -el español- que es muy espeso y dulce, te recomendamos leer las letras chiquitas del menú antes de que ordenes. En esta época de lluvia, es un buen venue para disfrutar del tiempo y gozar de un armonioso ambiente a la mexicana las 24 horas del día. Tip: Las tortas y tacos que está junto al establecimiento son buenísimas y las puedes comer mientras tu pedido en El Moro está listo. Hostería La Bota Platica, bebe y come junto al Hombre Araña, un toro y la Mona Lisa La monotonía no entra a este “cultubar”. Frases de personajes como Octavio Paz, José Martí y John Cage, dan motivo para andar mirando para todos lados. Concurrido principalmente por estudiantes e intelectuales, transmite una vibra de originalidad con un ambiente confortable que te hará sentir como si estuvieras en casa de un amigo. En sus paredes los objetos parecen cobrar vida, presentando detalles como un muñeco del Hombre Araña conviviendo con cajas de cerrillos de los ochenta, mientras la Gioconda de Da Vinci observa fijamente a un esqueleto sentado como rey sobre un televisor. La música es variada, pasando de sones cubanos a los Gipsy Kings así como jazz y rock de todas las épocas. Ya instalado, llega el momento perfecto para pedirle al mesero la especialidad de la casa: “La Gran Chinampa”, torta de bistec y chistorra ahogada en salsa verde, acompañada con las bebidas recomendadas por Adrián (dueño, mesero, barman y un gran conversador): el Limón Dux y el Cáliz de Portugal, este último con ingredientes de los colores de la bandera del país que le da nombre. Desde 2005, este recinto considerado el lugar de los artistas del centro, es un espacio para conversar por horas, sin que uno se percate de cómo se consumen las pequeñas veladoras, testigos mudas de las mesas. La Bota genera empatía y un lenguaje aparte, haciendo de esta hostería de estilo español algo propio, permitiendo a sus visitantes dejar un mensaje, dibujo o foto en sus paredes, para así adueñarte de un pequeño espacio dentro de su baúl de recuerdos. Los Cocuyos No tiene sillas, uno come parado –debiéramos decir: arrimado– en la banqueta. El maestro taquero orquesta un micro circo de dos pistas: en la primera hierven, en aceite, el suadero, la tripa, la longaniza. En la otra se cocinan, al vapor, la cabeza y sus derivados: el cachete, la lengua, la trompa, el ojo. Este lugar es una leyenda secreta de los tacos callejeros. Sólo para cerciorarnos de su poderío, volvimos a probarlos para esta ocasión: son indiscutibles. El suadero es jugoso, suave, perfectamente sazonado. El cachete está en su punto. La longaniza es un poema. Las salsas pican pero no ofenden, realzan el sabor de la carne, no lo sepultan. Quizá el mejor suadero del DF. Tip: Entra a la cantina de junto, Los Portales de Tlaquepaque, bebe a placer y, como botana, pídete unos tacos de suadero con todo. Te los traen de aquí.

Condesa
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Condesa

Antiguamente, esta zona era una gran hacienda que pertenecía a María Magdalena Dávalos y Orozco, una mujer reconocida por su capacidad para administrar brillantemente sus negocios y tener una posición acomodada al tener el título de condesa. 

San Ángel
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San Ángel

Bellas calles empedradas y casas de estilo colonial hacen de San Ángel uno de los barrios más icónicos de la ciudad. Uno de los lugares más visitados es la Casa Estudio de Diego Rivera y Frida Kahlo, la primera parada de los 15 lugares imprescindibles de San Ángel. Si tienes ganas de fiestear y pasar un rato inolviddable, visita los mejores antros y bares en San Ángel

Coyoacán
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Coyoacán

Una de las colonias más queridas en la ciudad es Coyoacán. Su oferta cultural alcanza varios de los más famosos museos y centros culturales en Coyoacán. Ya sea que la visites para comer un delicioso churro, dar una vuelta por el Jardín Hidalgo o sentarte frente a las fuentes de los coyotes, es seguro que pasarás un momento agradable. 

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