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Literatura vs Twitter

La twitteratura gana adeptos y detractores casi en la misma medida. Platicamos con un editor y tres escritores para conocer su opinión sobre esta tendencia

Pareciera imposible de empatar estas dos realidades. Por un lado tenemos a los escritores y los libros –los mejores amigos de la lengua creados por una figura casi mítica– y por el otro, a Twitter, una plataforma en la que la que mucha gente redacta con faltas de ortografía sobre cualquier tema, sin importar lo vacuo que sea. Sin embargo, los escritores también están en las redes sociales. Algunos creando minificciones e incluso novelas. Otros más, simplemente en contacto con lectores y autores, divulgando su día a día. También hemos sido testigos de cómo estos breves mensajes han pasado de la virtualidad a la página impresa.

¿Estamos ante una tendencia que modificará la literatura como la entendemos? ¿Vale la pena conocer el detalle más fútil de la vida de nuestros escritores favoritos? Para responder a estas preguntas consultamos a dos escritores que utilizan estas herramientas, Alberto Chimal y Mauricio Montiel, y a un editor y un escritor que vislumbran en esta tendencia un desperdicio de tiempo, Ramón Córdoba y Luis Jorge Boone.

Ramón Cordoba

Ramón Cordoba

Editor de Alfaguara México. No utiliza redes sociales y jamás editará un libro con mensajes extraídos de ellas

Twitter
“Lo veo de la patada. No recuerdo cuando fue que me di cuenta de que se podían escribir ficciones cortísimas, aforismos, greguerías, o minipoemas; todo es un camino, sólo que cuando tengo en mis manos un libro de aforismo, debo dosificarlos. Si leo varios van perdiendo poder y de eso no se salva nadie, ni siquiera Franz Kafka”.

Menos es más
“El postulado general aplicable a esta clase de géneros es que deben ser de gran potencia, es una bomba atómica, devastadora. Si la gente que tuitea pretende lograr ese efecto a diario y a cada instante estamos fritos. Está bien el soporte electrónico y no soy nadie para censurar, pero soy libre de no seguirlos porque me aburren rápidamente”.

Puro amor propio
“La fama es el motor detrás de la gente que está haciendo esto: ‘Quiero tener seguidores, quiero que sea público de inmediato, quiero que se vea, quiero hacerme notar’. A lo mejor estamos en la época en que cumple la profecía de Andy Warhol, que todo mundo puede aspirar a sus minutos de fama, pero luego de esos minutos de fama lo que queda es puro aburrimiento y olvido. Espero que nadie se haya planteado una fama perdurable, porque está muy difícil conseguirla de esta manera. A lo mejor también es el cumplimiento de la utopía de Borges: todo hombre va a tener su propia moneda, escribir su literatura y generar su propio arte”.

El futuro
El fenómeno es muy reciente y ni siquiera sabemos a donde nos va a llevar, pero a mi me gusta más la corriente slow, por más hipster que sea. El tuiteo, tal como lo conozco, está lleno de paja, de basura, de aburrimiento.

Alberto Chimal

Alberto Chimal

Escritor y activo usuario de redes sociales. En 2001 publicó 83 novelas, un libro de microrrelatos originalmente publicados de la red.

Más lectores
“Los nacidos de 1996 en adelante están leyendo más pero no en papel sino en pantalla. No siempre lo que se habría llamado ‘literatura’ en el siglo pasado, pero tampoco están todos leyendo exactamente lo mismo ni reducidos de manera uniforme a consumir basura o información trivial”.

Acentúe, por favor
“Aunque me desagradan mucho las contracciones en los mensajes de celular, la ortografía como la conocemos cederá su sitio a otra. La literatura podría volver digno este modo de escribir, como sucedió con el italiano ‘vulgar’ cuando Dante lo usó para su Divina comedia”.

Breve, no efímero
“Lo muy breve se presta más para ser absorbido y para afectar a lectores con escasa atención. Lo que sí es cierto es que corre el riesgo de caer inmediatamente en el olvido, confundido entre la basura y lo trivial”.

Adictos a la fama
“Por cada escritor que trabaja duro y usa la red para buscar la difusión negada en los medios tradicionales –un uso utópico y posible de la comunicación digital–, hay diez (o cien) que buscan la satisfacción inmediata, el impulso de su propia vanidad y nada más”.

Papel, ceros y unos
“Hay quienes creen que la validación final de lo que se escribe en la red tiene que venir con la publicación impresa al modo tradicional. No estoy tan seguro de eso, pero sí creo que es necesario leer críticamente para encontrar lo que vale la pena”.

Autor mítico
“Esa imagen del escritor es absurda, el acercamiento me parece algo positivo. Puede contrarrestar esa impresión elitista del escritor que, particularmente en México, ha sido muy perjudicial. Si los escritores volteáramos más a los lectores y menos a los propios colegas, o al poder, nuestra cultura literaria mejoraría”.

Mauricio Montiel

Mauricio Montiel

Escritor. Actualmente trabaja en un libro cuyos primeros capítulos se publicaron en una red social.

e-máquina de escribir
“El grueso de quienes están experimentando con formas literarias breves en redes sociales son escritores. La mayoría es gente que está encontrando una nueva máquina de escribir”.

Nuevos lectores
“También se está dando este fenómeno de gente que ha descubierto la escritura en las redes sociales y siempre se va del lado de los escritores”.

Aprenda a escribir
“Igual se ha vuelto una especie de taller literario, al menos Twitter”.

Punto de encuentro
“Lo que me parece muy atractivo es coincidir con un montón de escritores. Hay talleres literarios en el DF, pero las redes sociales permiten el contacto directo e inmediato con mucha gente que de otra forma no podrías conocer”.

¿Sólo amor?
“Hay reticencia de muchos autores a usar redes sociales. Por ejemplo, Jonathan Franzen, escritor estadounidense. Es muy tajante en cuanto es una pérdida de tiempo y que hace más mal que bien a la literatura y los escritores”.

Los riesgos
“También tiene peligros, como volverse un agujero negro que devore toda tu vida e identidad, pero al final son herramientas y quejarse es como echarle la culpa al martillo cuando te pegas en un dedo. El grueso olvida que son herramientas y se dejan utilizar por ellas. De ahí el ‘ya perdí toda la tarde sin hacer nada, leyendo tontería y media’”.

Nuevos usos
“Tengo dos años trabajando una novela en una cuenta de Twitter. No son microrrelatos sino una novela con continuidad narrativa. Me pareció interesante experimentar con los límites y las capacidades de la plataforma”.

¿Una novela?
“No es escribir un texto y luego cortar y pegar. Eso es fácil. Lo difícil es redactar párrafos en 140 caracteres, hilados con el anterior y con el siguiente”.

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Luis Jorge Boone

Luis Jorge Boone

Poeta, narrador y ensayista. Recientemente seleccionó cuentos fantásticos para la antología Tierras insólitas.

Lectura no es literatura
“No estoy seguro de que la ultracondensación que comprenden las formas virtuales de comunicación sea un aliciente a la lectura. ¿No sería como afirmar que dar un par de pasos en direcciones varias es fomentar correr un maratón?”

Concisión por constricción
“Hay autores que utilizan estas plataformas para obligarse a la brevedad. Como lector, nunca he tenido mucha empatía con las minificciones. La brevedad necesita de una mente minimalista, educada en ese sentido, un pulimento y una contención muy trabajados, que parezcan naturales. Es difícil, en verdad, encontrarse eso en cualquier colección de microrrelatos, se geste o no en Twitter”.

Sólo un tuit más…
“Muchos autores las usan para ‘polemizar’ en vivo y en directo, para poner a circular su creación, como medio publicitario o de intercambio. Soy escéptico en cuanto a que pueda ser el escritorio o el ambiente en el que se desarrolle una obra. Me acuerdo cuando decían que el blog era el nuevo género literario, que algunos se hacían llamar bloggers, para sacarle la vuelta a la palabra ‘escritor’”.

Bajo su propio riesgo
“La SEP suele ser una amenaza para la lectura, la escritura, la comprensión y el desarrollo de habilidades. Pero hay que dar a cada cosa su justa medida: Twitter es un medio para conectarnos con otros usuarios. Quien le confíe a una plataforma el desarrollo entero de sus habilidades escriturales, actúa con cierto nivel de ingenuidad”.

Adiós, papel, adiós
“El libro electrónico complementa y potencia al libro impreso. Si la lectura está amenazada es culpa de nuestra mala puntería ante lo que importa y lo banal. Los avances tecnológicos están ahí para servirnos, no para complicarnos la existencia".

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