[category]
[title]
La próxima vez que vayas al Museo de Arte Moderno verás una serie de nuevas esculturas. Y es el Jardín Escultórico del MAM suma una nueva pieza a su espacio al aire libre, una intervención que mira directamente a los saberes ancestrales. Se trata de Las ancestras que tejen, hablan y caminan, obra de la artista María Sosa que honra el conocimiento y la resistencia de las tejedoras que han preservado la técnica milenaria del telar de cintura, una práctica profundamente ligada a la memoria, la comunidad y la relación entre cuerpo y territorio.
Te puede interesar: Regresa el Penacho de Moctezuma a CDMX en una reinterpretación con luz y metal
La pieza está realizada a partir de urdimbres de hilos rojos, elaboradas en colaboración con la tejedora María Hernández, maestra de Sosa y portadora de esta tradición. Para Sosa, el telar de cintura no es únicamente una técnica textil, sino un modo de entender el mundo. Cada hilo representa experiencias, conversaciones y relaciones que se sostienen colectivamente.
La instalación propone reconocer la espiritualidad y la cosmovisión que existen en esta práctica. La estructura del telar puede relacionarse con la figura del ollin, símbolo náhuatl del movimiento, y con la conexión del cuerpo de quien teje —desde el ombligo— con el árbol al que se amarra el telar. Esta imagen plantea la unión entre la persona, la tierra y los distintos planos del cosmos, un vínculo que ha sobrevivido a pesar de los procesos de colonización y homogeneización cultural.
Sosa señaló que la pieza requirió un trabajo intenso y prolongado, donde el cuerpo y la presencia son indispensables. El telar de cintura demanda atención constante y un diálogo directo con el entorno.
Esta intervención pinta el jardín de rojo y le da una nueva mirada a este espacio, lo que vemos como un gran pretexto para volver al museo y redescubrir el Jardín Escultórico. ¿Tu qué piensas de esta intervención?
No te pierdas:
Ver esta publicación en Instagram
Discover Time Out original video