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Las 12 pinturas más eróticas que debes apreciar

Si eres fan del arte y el erotismo, aquí te dejamos las 12 obras que los combinan en su máximo esplendor.

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¿Qué es el erotismo? Una pregunta muy ambigua, pues tiene un significado diferente para cada persona. A grandes rasgos, podemos decir que el erotismo es la capacidad humana de sentir, expresar y despertar deseo y placer en las personas. 

La forma en causar estas emociones es la que varía, artistas de todas las ramas han experimentado con el erotismo y lo han moldeado a sus creencias, su estilo, su vivencia. En el caso de la pintura, ha sido tema recurrente para muchos artistas. Podemos asegurar que cada artista tiene, por lo menos, una obra que gira alrededor del erotismo, y apreciarlas te permite comprender una forma diferente de su conceptualización. Aquí las 12 obras que exponen el erotismo en su máximo esplendor.

Por: Yarid Mendoza

Las pinturas más candentes en la historia del arte

1. El jardín de las delicias, Jheronimus van Aken “El Bosco”, 1550.

Del enigmático pintor flamenco, está obra nos lleva en un viaje narrativo donde ocupa el mito de la creación para proyectar su visión de este, con el edén, el jardín de las delicias (por el cual es conocida mundialmente) y el infierno. El erostismo se refleja justo en el panel central, donde nos muestra cómo la sociedad sucumbe a las vanidades y placeres carnales.  

2. La Venus del espejo, Diego Velázquez, 1651

Famosa por ser el único desnudo femenino del pintor español, Velázquez retoma un tema recurrente entre sus obras, que son los mitos, pero dejando a un lado la sátira o irónico, para centrarse en representar a la diosa del amor como una mujer común (de aquel siglo). 

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3. Los felices azares del columpio, Jean-Honoré Fragonard, 1767

Símbolo máximo del estilo rococo, “El columpio” (como también se le conoce) recurre al erotimismo de una manera menos explícita, ocupando elementos que aluden a lo erotico de forma sutil: los colores pastel, la exuberancia del ajuar de la protagonista, el zapato en el aire, el amante escondido. 

4. El sueño de la esposa del pescador, Katsushika Hokusai, 1814

El artista japonés representa en su obra a una ama, buceadoras a pulmón que, con el torso desnudo, se encargaban de recolectar perlas, algas, mariscos, entre otras cosas. Esta imagen de la mujer fuerte, sensual e independiente, la retrata en una obra cargada de erotismo y sensualidad, que más allá de la configuración, lo refleja en el rostro de la protagonista. 

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5. Dante y Virgilio en el infierno, William-Adolphe Bouguereau, 1850

Dotada de un conocimiento anatómico perfecto, el maestro francés retoma un pasaje de la “Divina Comedia” y lo ocupa como pretexto para enmarcar dos cuerpos masculinos en pelea, que más que furia o enojo, nos crea una admoosfera de virilidad y erotismo entre ellos, mientras los célebres personajes (que dan título a la obra) los observan desde el fondo contrastante.

6. El origen del mundo, Gustave Courbet, 1866

Con una increíble maestría en el realismo, Courbet realiza esta famosa y polémica obra que representa en primerísimo plano el torso desnudo y genitales de una mujer de manera realista, sin uso de alegorías o simbolismos comunes en la época. 

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7. Retrato de madame X, John Singer Sargent, 1884

No siempre se necesita un desnudo explícito para extasiar al público, a veces un tirante suelto puede causar revuelo a una sociedad entera. Y justo eso ocurrió con el artista Singer, quien repintó su obra al escandalizar a la sociedad de la época solo por tener un tirante caído (entre otros elementos como la pose o el vestido).

8. Judit I, Gustav Klimt, 1901

Obra que inaugura su célebre “periodo de oro”, Gustav Klimt retoma el relato de Judit y decide darle el aspecto de una female fatale, opuesto a como le retratan otros artistas, haciendo una mezcla de éxtasis, sensualidad y poder. 

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9. Las señoritas de Avignon, Pablo Picasso, 1907

Tenemos la obra crucial que no solo da inicio al cubismo, si no también al estilo artístico de Picasso. Las señoritas de Avignon de aleja completamente de las normas de la pintura, pintando a unas prostitutas de burdel sin profundidad real ni volumen tradicional, pero aún así dotadas de una esencia entre lo erotico y disruptivo.  

10. Casa de baño de la marina, Eugene Jansson, 1907

El artista sueco, conocido por su etapa azul plagada de paisajes urbanos y nocturnos abstractos, da un vuelco en su carrera al comenzar a retratar desnudos masculinos, principalmente de atletas y marinos. En esta obra retrata un lugar plagado de homoerotismo, donde aún se encuentra presente rastros de su antigua tendencia, pero ahora plagada de cuerpos que exudan sensualidad. 

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11. La revolución, Fabián Chairez, 2014

Llena de controversia, el artista Fabián converge uno de los personajes históricos de México más importantes con una de las teorías más famosas psobre su sexualidad, y el resultado es una obra que escuda sensualidad, plagada de detalles que resaltan el erotismo que trasmite. 

12. El extasis, Fabián Chairez, 2018

Como un antítesis de la obra anterior, Chairez ocupa el tema sacro para darle la vuelta y construir una imagen llena de sensualidad e instigación sin tener que ser explícito, ocupando elementos que juegan con el expectador y lo hacen completar la imagen en su mente. 

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