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Lector en extinción

Un proyecto que busca cultivar el hábito de la lectura dejando libros en aparadores de la CDMX

Foto: Cortesía Lector en extinción

Todos tenemos en nuestros corazones un libro que recordamos con añoranza. Esa lectura cambió nuestra vida, así como miles de textos han cambiado la de otras personas. Imagínate ¿qué pasaría si todos esos libros comenzaran a circular y estuviesen al alcance de todos? El proyecto Lector en Extinción (L.E.E.) nos acerca a esta maravillosa realidad. Platicamos con Eric Gómez para conocer más de este proyecto.

¿Qué es L.E.E. y cómo surge el proyecto?
Es una organización sin fines de lucro que busca cultivar el hábito de la lectura en un mayor número de personas. Hace cuatro años vi en Twitter la iniciativa Libros por Libros, que se gestaba en España, y me pareció  una gran idea. Veía lo que acontecía en mi entorno y me preguntaba ¿qué hago yo para cambiarlo? Así que creamos el proyecto, queremos que más personas se acerquen a los libros de manera gratuita. A través de la lectura la gente crea conciencia, abre sus mentes y con ello se puede lograr un cambio en la sociedad.

¿Cómo funciona el proyecto?
Adaptamos libreros que se han colocado en ciertos establecimientos de la ciudad, en colaboración con cada uno de estos lugares. Estos libreros están hechos de material reciclable, tú puedes ir a cualquiera y tomar un libro con la única condición de dejar otro a cambio. De esta manera, siempre habrá libros nuevos para leer. Por otro lado, en nuestras redes sociales, tenemos la campaña #365librosen365días que consiste en compartir un libro de manera completamente legal para su descarga.

Síguelos en Facebook lectorenextinción y Twitter @LEExtincion.

Encuentra los libreros en: La Casa del Cine MX, ATEA, Garko Café y Museo Diego Rivera Anahuacalli.

Comentarios

4 comments
Ana Cecilia R

Buenas Noches, les saludo desde Ahuachapán, El Salvador, C.A.  En nuestro país no funciona este proyecto, existe la posibilidad de que lo implementen. Quedo en espera de su cordial respuesta.


Ana Cecilia Rodezno Avilés 

Ana C

Muy bueno ojalá se siga el ejemplo en Uruguay