Frente al lienzo en blanco que ha dejado de ser la piel ajena, el proceso creativo se transforma en un ejercicio de honestidad para Alan Gutiérrez. En esta entrevista, el artista visual mexicano —con más de 10 años de experiencia y reconocimiento en el tatuaje— da el salto a los trazos enérgicos y las texturas que buscan trascender su propósito creativo. Platicamos con él sobre su primera muestra individual: NaDa eN ReaLiDaD IMpoRta.
¿Cómo cambió tu relación física y emocional con el soporte físico de tu obra?
En el aspecto de que me dio más seguridad como artista. Entre más pinto y más me conozco en mi obra y en cómo va cambiando, me da más seguridad para afrontar lo que venga, cualquier crítica o cualquier cosa. Hay muchos detractores de tu trabajo que tratan de menospreciarte y comentan cualquier cantidad de tonterías, aunque no sepan apreciarlo. Pero me ha dado mucha seguridad como artista y como persona.
La muestra abre el 11 de julio el Centro Cultural de la Diversidad, Colima 267 Col. Roma, a las 6pm. Entrada libre.
¿Qué tanto del caos visual, la cultura pop y la espontaneidad de la CDMX (y específicamente de un barrio con tanta carga cultural como la Roma Norte) nutre el contraste y la paleta de las piezas que veremos en tu muestra?
Claro que influye muchísimo el ambiente donde estás, la gente con la que hablas; absolutamente todo influye. Creo que ser mexicano es muy lindo, y ser de la Ciudad de México, todavía mejor. Considero que tuvimos la fortuna de nacer y vivir en la mejor ciudad del mundo. Obviamente el caos, el metro, la gente corriendo todo el tiempo, la gente que vive al día; todo eso te influye porque lo estás viviendo y escuchando todo el tiempo, todos los días.
La gente tiene una idea del caos como algo malo, pero yo creo que el caos es bueno. Cuando estás en caos en cualquier aspecto de tu vida es cuando mejor te conoces y cuando enfrentas los mayores retos, durante el caos. Hay que aprender de todo eso. Me encanta exponerlo y me encanta que la gente le diga a mi obra "caótica", si te soy sincero. Me gusta mucho que lo reconozcan así. Voy a seguir haciendo lo mismo. ¿Va a cambiar muchísimo mi obra conforme al tiempo? Sí. Voy a hacerlo lo más honesto que pueda, también. El caos no siempre es malo; puedes sacar muchas cosas y aprender mucho de él para superarte como persona.
¿Cómo manejas la paradoja de institucionalizar y exponer al público un universo que nació justamente para no tener reglas ni rendirle cuentas a nadie?
Creo que tener la oportunidad de exponer tu obra en cualquier lugar siempre la voy a tomar, sea como sea. Quiero que toda la gente conozca mi arte, que mis pinturas sean conocidas en todo el mundo y que cuando me muera digan: "era un pintor mexicano, un artista mexicano". Eso es lo que estoy buscando. Si cualquier institución me ofrece un soporte para apoyar mi trabajo, lo voy a tomar y lo voy a agradecer eternamente. Se trata de ser agradecido con las personas que me abrieron el espacio; tanto con ustedes, que me abren este espacio para contestar las preguntas, como con la institución que me permitió exponer mi obra. Voy a tomar cada oportunidad como si fuera la última y voy a pintar y a exponer lo mejor que pueda para que la gente conozca quién soy.
¿Qué tan difícil (o liberador) fue defender un proceso guiado puramente por la intuición, el caos y el error?
Fue muy fácil, la verdad; no tuve ningún problema con enfrentarme conmigo mismo en el lienzo blanco, en el lienzo vacío. Siempre lo hice con total honestidad y, gracias a mi mentalidad, me permito trabajar y fluir en el lienzo sin pensar en absolutamente nada más que en que a mí me guste la obra. Fue muy liberador, fue muy fácil y todo fluyó; no tuve ningún problema con eso.
