Taquito Jocoque en mural sobre el cáncer de mama
Foto: Alejandra Carbajal

Taquitojocoque: los colores de la vida

La artista Taquitojocoque nos platica sobre su carrera y su participación en Graffitits

Por Perla Velázquez
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En la esquina de la calle Jalapa, en la colonia Roma, está Taquitojocoque. Viste unas botas rojas y mallas del mismo color, que combinan con su vestido estampado de Mickey. A su alrededor hay botes de pintura, el rosa predomina, pero hay otros tonos que resaltan en un muro del Huerto Roma Verde. Está ahí para dibujar a una mujer que se toca los senos, para auscultarse y prevenir el cáncer de mama, porque como ella dice: “no pierdas tiempo”. Taquitojocoque participa en la serie de murales sobre el cáncer de mama, Graffitits, que en Time Out México coordinamos para hablar acerca del cáncer de mama.

Foto: Alejandra Carbajal/Huerto Roma Verde: Jalapa 234, Roma.

Roxana Ramos, como se llama en la vida real, es de Nuevo Laredo, Tamaulipas; pero su álter ego, Taquitojocoque, nació en la Ciudad de México hace 14 años, cuando llegó a vivir a la capital. Recién pisó tierras aztecas, empezó a dedicarse a la ilustración: “era joven e inició todo como un juego. Así que pensé mientras dure, lo haré, nunca imaginé que fuera a funcionar”.

Los viajes son parte de la vida de Roxana. Vivió un tiempo en Francia y ahora, desde hace dos años, va y viene de Chile. Aunque siempre regresa a la CDMX, porque “me ha dado muchas cosas lindas. Aquí formalicé mi carrera. No sabía que me iba a dedicar a la ilustración”. Aunque al principio, asegura, fue difícil. En esos años, ella vestía turbante de colores, lentes rosas, con forma de murciélago o aretes que asimilaban ser un huevo estrellado. Dice que la gente se le acercaba por su manera extravagante de ser. “No buscaba crear a un personaje, sino dibujar”, cuenta. Este es el inicio de Taquitojocoque.

“Cuando llegué a la Ciudad de México venía con el plan de hacer unas vajillas y ya. Luego empecé a dibujar por accidente y conocí a Dr. Alderete; nunca nadie me lo presentó, fui a la tienda que tenía y le ofrecí vender mis ilustraciones. Desde que conoció mi obra me ayudó: con él hice mi primer mural en el Centro Cultural España y mi primera exposición, en Galería Vértigo en 2009”.

Foto: Cortesía de Taquitojocoque

Explorar la cultura

La mayor parte de las ilustraciones de Taquitojocoque están en línea. Cualquiera de nosotros puede entrar a su Instagram e identificarse con los dibujos. Su pincel siempre se deja llevar por la cultura. “Mi obra es nostálgica” y es que bien podemos encontrar desde una imagen de "Luisito Rey”, hasta la cara de una mujer que desapareció.

“Es muy diferente ser mexicana, cuando creces en el norte y te vienes a vivir para acá. Todo lo que hay en la Ciudad de México es diferente. Además, con el paso del tiempo hay temas a los que les das más importancia, porque tienes más empatía. A lo mejor mi obra es un trazo infantil, pero sí habla de cosas fuertes”.

Para Taquitojocoque sus redes sociales son como un diario, en donde habla de feminicidios, del narcotráfico, “porque viví en la frontera”. Para ella es una especie de “periódico, porque lo uso para hacer un registro, porque ilustro de todo de lo que me entero. Pero en realidad, siento que mi obra es para mexicanos, porque creo que nos identificamos con muchas cosas que trazo”.

La extravagancia de su ser es parte de su trabajo, cuyas ilustraciones están en una taza, en una bolsa, una playera o un cubrebocas. Ahora una de sus imágenes la podrás ver en vivo y a todo color en un muro del Huerto Roma Verde.

“Me encanta que esté en la calle”, cuenta sobre el mural. Y es que hace años, cuando Roxana vivía en Francia, siempre usaba turbante y en los aeropuertos le pedían que se lo quitara, “pensaban que tenía cáncer”, por eso disfruta la idea de que todos lo vean, sobre todo “porque nos puede pasar a todas. Es un tema que me conmueve; es algo de la vida real”, reflexiona.

Instagram: @taquito_jocoque_

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