Andrés Revo nominado al Ariel por Hombres íntegros
Foto: Cortesía
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Andrés Revo: la nueva promesa del cine mexicano nominado al Ariel por Hombres íntegros

El joven actor, conocido por Ella camina sola y Como agua para chocolate, habla sobre el reto de interpretar a Alf.

Stivi de Tivi
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Andrés Revo, actor mexicano nacido en 2002, se ha consolidado como una de las promesas más sólidas del cine nacional con proyectos como Ella camina sola y Como agua para chocolate. Sin embargo, fue con Hombres íntegros, dirigida por Alejandro Andrade Pease, que alcanzó un punto decisivo en su carrera al obtener el premio a Mejor Actor en el Festival de Morelia y una nominación al Ariel como Revelación. La cinta cuenta la historia de Alf, un adolescente que regresa a su colegio católico y, en medio de la presión social y el descubrimiento de su atracción por un compañero, toma una decisión violenta que marcará su destino.

Platicamos con Andrés sobre este papel que lo ha puesto en el radar de la crítica y los festivales.

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La película se presentó en el Festival de Morelia el año pasado. Ha tenido un recorrido en diversos festivales donde has recolectado premios y ahora estás nominado al Ariel. ¿Cómo ha sido este camino que llevaste de la mano con la película?

Ha sido muy lindo. La película definitivamente es un antes y un después en mi carrera, desde Morelia. Ha habido otros proyectos de por medio.

El año ha sido caótico. Lo que me he llevado de la película es una reflexión muy linda, acompañada de mucho amor por parte del público que la ha visto y, también, mucha introspección.

La primera vez que te acercaron el guion y conociste a este personaje, Alf, ¿qué fue lo que te llamó la atención o lo que te hizo decir “quiero entrar”?

Alf y yo somos personas completamente distintas. Es un guion excelentemente escrito por Alex y Armando López, y eso se refleja en los premios que ha ganado y en su nominación al Ariel a mejor guion original. Yo realmente hice casting para otro personaje al principio. Luego tuvimos un taller en el que Alex nos estaba probando a todos porque no tenía claro quién sería quién. Solo se fijó en los chavos que dábamos el perfil, pero nos probaba más a fondo para ver hasta dónde podíamos llegar. Yo me entregué a ese proceso y creo que eso hizo que me quedara con el papel. El guion no lo vi hasta que ya estaba elegido, y cuando lo leí me impresionó: es fuertísimo, con una historia compleja donde resulta muy difícil empatizar con Alf.

Hay momentos en los que tu personaje está al límite, con una carga emocional muy fuerte. ¿Cómo llegaste a esos estados para que se sintieran auténticos?

Alf es un personaje que todo el tiempo está al límite. Lo platicaba mucho con Alex, el director: desde el principio el personaje vive en situaciones extremas.

Trabajamos un mes antes con ensayos y practicamos un método basado en la respiración y los chacras, cada uno con su emoción positiva y negativa. Buscamos desde adentro las emociones que todos tenemos. Fue complicado mantenerme en ese estado, y como protagonista aparezco en 98 de 100 escenas. Fueron días largos y desgastantes; algo que me dio muchísimas tablas para lo que venga después, pero en ese momento también representó un reto personal.

¿Cuándo decidiste que querías ser actor? ¿Qué te motivó a dedicarte a esto?

Desde pequeño, con mis primos jugábamos a hacer películas. Mi mamá era fotógrafa y a veces se enteraba de castings para niños, así que nos llevaba a probar. De chico nunca me encantó, pero a los 15 conocí a una amiga cuya tía era agente y me dijo: “Oye, voy a un casting en la tarde, ¿quieres venir?”. Pedí permiso, fui y al principio era más por el dinero: si me quedaba me pagaban 18 mil pesos. Me quedé y poco a poco me fue creciendo el amor por esto.

Después entré a una agencia que me mandaba a castings de comerciales, pero de repente llegó uno para una serie. Ahí descubrí que había retos más grandes y que podía meterme en otras pieles. Empecé cursos en Casa Azul, en La Cuarta Pared, tomé un curso en Madrid y luego, al terminar la prepa, me fui a estudiar a Los Ángeles. Justo cuando cumplía un año allá me llegó el casting para Hombres íntegros.

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