Léos Carax presenta Annette
Foto: Cortesía MUBI

Annette, el musical de Sparks dirigido por Léos Carax

El director francés hace su debut en los musicales de la mano de Adam Driver, Marion Corillard y Simon Helberg

Gil Camargo
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Gil Camargo
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Los hermanos Ron y Russell Mael formaron Sparks en 1971 banda estadounidense que transita entre el rock, el pop y la música electrónica con elementos visuales, como el cine, que se han vuelto indispensables en su trabajo. En 2009 presentaron su ópera rock The Seduction of Igmar Bergman, obra que los llevó a colaborar con Sveriges Radio.

A 12 años de esto, Sparks presentan Annette, su primera película musical protagonizada por Adam Driver, Marion Corillard y Simon Helberg dirigida por la leyenda francesa, Léos Carax. A propósito de su proyección inaugural en el Festival Internacional de Cine de Morelia, su llegada a cines el 4 de noviembre y su estreno en la plataforma Mubi el 26 de noviembre, platicamos con Léos sobre esta mágica película.

¿Cómo llegó este proyecto a tus manos?
Conozco la música de Sparks desde mi infancia. Tenía 13-14 años cuando descubrí dos discos: Propaganda (1974) y Indiscreet (1975). Han estado conmigo toda la vida. Usé la canción “How Are You Getting Home?” de Propaganda en mi última película, Holy Motors (2012). Sparks vió la película y me contactaron con la idea de hacer un musical. Ellos ya tenían el proyecto, pero lo declinaron y volvieron meses después con Annette.

¿Qué hizo que decidieras dirigir Annette?
Primero me mandaron de 15 a 20 canciones hechas en casa con todas las partes cantadas; el hombre, la mujer y la voz del bebé la hizo una soprano. Estaba muy emocionado por la música, pero no estaba seguro que fuera posible hacer una película. Me tomó tiempo decir que sí.

En el documental The Sparks Brothers de Edgar Wright conocemos la importancia del cine para Sparks. ¿De qué manera trasladaste su amor por el cine a Annette?
No hubo cuestionamiento. Mi trabajo fue hacerlo por mi cuenta, ellos me dieron todo el poder después de darme la música. Los hermanos Spark viven en un mundo de fantasía con mucha ironía. Me gusta este mundo, pero en mi mente tenía que quitar un poco de ironía para poder relacionarse y ser muy realista de la película que íbamos a hacer. Probablemente se volvió más oscura por ejemplo, tuvimos que crear el personaje de Henry (Adam Driven). Ellos tenían una historia, que sigue en el filme; un hombre, una mujer, un bebé y otro hombre, pero ¿quién eran estos personajes? Eso es lo que no había en las canciones.

Annette es una producción muy grande. ¿Cómo fue la logística durante la filmación?
Lo que fue emocionante fue que de cierto modo éramos amateurs porque el equipo y yo nunca habíamos hecho musicales. Filmamos en Los Ángeles y Bélgica, todo estaba como desconectado y no teníamos tanto presupuesto. Si lo hubieran hecho en Hollywood hubiera costado lo doble, así que tuve que ser creativo para hacer una película y cumplir con el presupuesto que tuve. Eso lo hizo emocionante para todos. La música en una película cambia todo, la energía, cómo te sientes, es muy poderosa y desde mi perspectiva muy liberador.

¿Cómo fue trabajar con Adam Driven y Marion Corillard?
Tuve suerte y fue muy diferente. Me sentí muy confiado; confié en ellos y ellos en mi. Ellos no habían estado en musicales, así que éramos muy humildes, pero también emocionados por hacerlo y cantar en vivo. Fue muy emocionante, no había trabajado con ellos antes, pero fue mucho trabajo y cero egos.

El personaje de Henry muestra cómo la masculinidad tóxica destruye todo lo que tiene alrededor. ¿Pensaste en esto durante la creación de los personajes?
Cuando se creó el personaje no había pasado el movimiento Me Too. Comenzamos a trabajar en la película ocho años antes, mientras encontrábamos el dinero para hacerla. No había pasado, pero ya había algo por ahí desde hace mucho tiempo. Es interesante cuando el tiempo en el que vivimos coincide con las películas. No hago películas sobre la toxicidad masculina o el movimiento Me Too, todo eso está en el aire entonces se transmite al filme.

Annette cierra con una escena muy poderosa mientras interpretan la canción “Symphaty for the abyss”. ¿Cómo fue crear y filmar esta parte?
Podría decir que me siento orgulloso de “Symphaty for the abyss” porque vino muy tarde en el proceso, no existía. Tenía esta idea, pero era imposible; necesitaba a una niña de 5 años, no un títere. Pensé que nunca la íbamos a encontrar. Este gran hombre, Adam Driven, enfrentándose a esta pequeña niña. Creo que me identifiqué por mi relación con mi hija. Siento que triunfamos en esta escena, con la pequeña niña y Adam y el score.

Presentaste Annette en Cannes. ¿Cómo fue volver a un festival de cine con la nueva normalidad?
Mi película pasada estuvo en Cannes. Sorpresivamente esta vez para mi no fue una buena experiencia. Tal vez porque fue la inauguración, lo que significa que hubo muchas ceremonias, alfombras rojas; tenía que ser más Cannes que Cannes. No me sentí como lo hice con Holy Motors.

¿Qué descubriste de ti al dirigir tu primer musical?
Siento que siempre quise trabajar en musicales; siempre quise ser músico, compositor, cantante, pero no soy bueno. El cine se acerca lo más que puede a la música. Lo había sentido con mis películas anteriores, pero en esta fue más intenso. Por la música descubrí mi momento feliz al filmar, creo que el equipo se sintió igual. Todos tenían una energía increíble.

¿Crees que esta experiencia te hará trabajar en otro musical?
Sé que la próxima película que haga será muy difícil trabajar con palabras habladas. Es muy liberador tener música. Creo que trabajaré en algo de danza. Annette es musical pero no hubo baile.

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