Entrevista Azul Guaita y Andrés Baida
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Azul Guaita y Andrés Baida revelan los secretos del final de Como agua para chocolate

Los protagonistas platican con Time Out México sobre la evolución del amor en sus personajes

Stivi de Tivi
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Como agua para chocolate es una de las historias mexicanas más influyentes a nivel mundial. Basada en la novela de Laura Esquivel y con el peso cultural de la película clásica de los 90, la serie retoma el drama de Tita, una joven atrapada en una tradición familiar que le prohíbe amar, mientras la cocina se convierte en el canal donde explotan el deseo, la represión y el dolor.

En esta segunda temporada, el romance deja de ser idealizado y se vuelve más adulto; se llena de decisiones, consecuencias y heridas emocionales. Además, el fenómeno se ha expandido internacionalmente con audiencias fuera de México, conectando con la gastronomía y el realismo mágico de la historia, replicando recetas y escenas en redes sociales.

Por el estreno de la temporada final, conversamos con Azul Guaita, actriz que se consolidó como uno de los rostros jóvenes más fuertes tras Rebelde, y con Andrés Baida, quien ha destacado por elegir personajes intensos y emocionales. Con ellos hablamos del amor cuando ya no es inocente, del peso de las tradiciones y del impacto global de contar una historia tan mexicana.

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La serie habla sobre elegir entre lo que deseas y lo que “debes”. ¿En qué momento de su carrera han tenido que elegir entre la seguridad y el deseo?

Andrés Baida: Me ha pasado varias veces. A veces simplemente tienes que tomar decisiones prácticas porque hay que pagar la renta. Pero con el tiempo he entendido que ninguna decisión es completamente mala, porque de todo aprendes. No creo tanto en errores, creo más en aprendizajes.

Azul Guaita: Para mí ha sido clave salirme de mi zona de confort. Dejar de repetir personajes o encasillarme en un estereotipo y buscar proyectos que me reten. A veces lo eliges porque sabes que le conviene a tu carrera, pero también porque necesitas experimentar y crecer.

Entrevista Como agua para chocolate Azul Guaita y Andrés Baida
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He podido entrevistarlos desde sus primeros proyectos, y algo que me ha tocado ver es cómo ha evolucionado la manera en la que interpretan el amor. En esta historia es un amor intenso, pero distinto al que han contado antes. ¿Cómo entienden el amor en esta etapa?

Azul Guaita: Lo que tiene Como agua para chocolate es que el amor se siente de otra manera dependiendo del momento que viven los personajes. En la primera temporada era un amor más inocente, más juvenil. En esta segunda temporada es un amor más maduro, más adulto. Y eso cambia todo, porque ya no solo amas: también decides, pierdes y cargas con las consecuencias.

Andrés Baida: Y también es un amor que duele más. Porque cuando creces, el amor ya no es solo emoción, también es responsabilidad. Y a veces duele precisamente porque tienes que elegir.

Cuando se anunció la serie, el nivel de producción era enorme: locaciones, diseño, ambición visual. Además, estaba el peso cultural de la historia. ¿Sentían expectativa o miedo por cómo iba a reaccionar el público? Y ahora que ya están en la segunda temporada, ¿cómo se sienten al ver todo el camino recorrido?

Andrés Baida: Yo aprendí algo muy importante en la primera temporada: no tener expectativas. Muchas decepciones vienen de esperar demasiado o de comparar. Si te pones a comparar versiones o a medirlo todo desde lo que “debería ser”, ya no disfrutas el proyecto. Yo aprendí a disfrutar el trabajo, el proceso y lo que construimos.

Azul Guaita: Y también es bonito ver cómo la gente la vive. Que opinen, que se emocionen, que discutan, que hagan ruido… porque al final significa que la historia sigue viva y sigue conectando.

La película original fue un fenómeno mundial; hubo reportajes de restaurantes en ciudades como Nueva York haciendo platillos inspirados en la historia. Hoy pasa algo parecido con la serie: tendencias en TikTok, recetas, gente de otros países cocinando. ¿Qué les provoca que lo gastronómico sea la puerta para conectar con una historia tan mexicana, pero al mismo tiempo tan universal?

Azul Guaita: Me encanta. Porque sí, es una historia profundamente mexicana, pero conecta con todo el mundo. Y está padre que la gente conozca nuestra cultura y nuestra gastronomía desde un lugar más completo. También rompe esa idea reducida de México. No somos solo tacos. Hay tradición, historia, ingredientes, identidad.

Andrés Baida: Además, la comida aquí no es decoración: es emoción. La gastronomía en esta historia es lenguaje, es memoria, es amor, es dolor. Eso hace que conecte con cualquier persona, aunque no sea mexicana.

La serie trata sobre Tita, quien debe seguir una regla impuesta: cuidar a su madre hasta que ella muera. ¿Qué regla actual creen que está mal, pero en pleno 2026 se sigue usando?

Azul Guaita: Que sentir está bien. Hay un tabú enorme con las emociones, como si algunas estuvieran “mal”, cuando en realidad cualquier sentimiento es válido. Lo importante es qué haces con eso y cómo lo transformas.

Andrés Baida: Sobre todo en los hombres, porque todavía existe esa presión de ser “el fuerte”, el rudo, el que aguanta todo. Y eso te rompe por dentro hasta que explotas. Por eso es relevante abrir espacios para hablarlo. Con tu pareja, con amigos, en terapia… con quien sea. Porque muchas veces cargamos cosas que ni siquiera son nuestras, pero se quedan ahí. Y eso lo vemos reflejado en la historia.

Para cerrar, Como agua para chocolate es amor, pero también es legado. ¿Qué creen que deja esta serie para la industria mexicana?

Azul Guaita: Que México puede hacer producciones con nivel internacional, no solo en lo técnico, sino en la fuerza de sus historias.

Andrés Baida: Que tenemos historias que importan. Historias que cruzan el idioma y conectan con cualquier persona porque son universales. Son historias muy nuestras, pero eso es justamente lo más poderoso: que desde lo mexicano puedes hablarle al mundo.

Azul Guaita: Ojalá que eso abra más puertas, que ponga el ojo en México y que motive a seguir contando historias con identidad.

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