El actor canadiense Adam DiMarco lleva años construyéndose un camino en la industria. Después de pasar por series como The Magicians o The Order, llegó The White Lotus y con ella el personaje de Albie, un chico aparentemente amable y sensible que terminó convirtiéndose en una de las figuras más comentadas de la serie. Tras ese gran salto, Adam empezó a buscar proyectos más incómodos, oscuros y psicológicos.
Así es como aparece Undertone, una película que no intenta asustar con monstruos o sobresaltos fáciles, sino con algo mucho más raro: el sonido, el silencio y la sensación de que algo no está bien, aunque no puedas verlo.
Dirigida por Ian Tuason y protagonizada por Nina Kiri, la cinta sigue a una podcaster que empieza a recibir grabaciones perturbadoras mientras cuida a su madre enferma. Adam interpreta a Justin, la voz del podcast, un personaje que prácticamente existe solo a través del audio y que se vuelve una presencia constante dentro de la cabeza del espectador.
Adam DiMarco conversó con Time Out México sobre las distintas maneras de actuar, incluso cuando la cámara, muchas veces, ni siquiera lo está apuntando.
Undertone sugiere muchísimo desde lo que permanece oculto. Como actor, ¿cómo navegas por una historia donde lo psicológico pesa más que las palabras?
Fue un reto muy divertido. Antes de grabar, Ian, Nina y yo tuvimos muchas conversaciones sobre todo lo que no estaba dicho, la historia previa entre los personajes, lo que cargaban emocionalmente y todo el subtexto que existía detrás de cada línea. Eso terminó dándole muchísima profundidad al diálogo, porque en la superficie una frase puede significar una cosa, pero emocionalmente puede estar diciendo algo completamente distinto.
Después empezamos a explorar. Lo interesante del trabajo de voz es la libertad; no existe la misma continuidad física que en cámara. Puedes probar cosas diferentes cada día, cambiar el tono, hacerlo más amigable o inquietante. Grabamos muchísimas versiones y luego ellos podían decidir hacia dónde querían llevar al personaje. Todo el proceso fue muy experimental.
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Mientras construías la voz del personaje, ¿te inspiraste en alguien en particular?
Sí. Hay un creador llamado Corpse Husband, que tiene una voz muy grave y una cualidad casi hipnótica, muy ASMR. No podía llegar a un registro tan bajo como el suyo, pero sí me inspiró esa sensación íntima y perturbadora al mismo tiempo. Además, una amiga me contó que se dormía escuchando podcasts de horror, lo cual me parecía una locura. Pero entendí lo que quería decir: hay algo extrañamente relajante en la manera en que algunas personas hablan en ese formato. Intenté encontrar esa mezcla entre cercanía, calma y tensión.
Cuando grabábamos, usaba audífonos y podía escuchar mi voz en tiempo real. Eso me ayudaba a ajustar el tono mientras hablaba. Y aunque era un trabajo de voz, intenté involucrar todo el cuerpo. Caminaba por el cuarto, me sentaba frente a la computadora, me levantaba y actuaba físicamente escenas que nadie estaba viendo. No quería simplemente quedarme quieto leyendo líneas.
Después de The White Lotus, donde eras este chico aparentemente agradable atrapado en un mundo de privilegios, ahora estás entrando a proyectos mucho más oscuros como Undertone y Something Very Bad Is Going to Happen. ¿Qué te llevó hacia ese cambio?
Siempre he amado el terror. Soy fan del género desde hace años y llevaba tiempo queriendo entrar en ese mundo. Lo que me atrajo de estos proyectos es que se sienten muy cinematográficos y tienen premisas realmente interesantes. Al final, yo solo sigo buenas historias y buenos guiones.
Después de The White Lotus sí quise alejarme un poco de hacer exactamente el mismo tipo de personaje, pero, honestamente, si el guion es bueno, no me importa demasiado qué papel sea. Lo que realmente me emociona es sentir que estoy entrando a algo distinto, algo que tenga personalidad propia. El terror psicológico, además, es muy divertido para actuar porque todo vive debajo de la superficie.
Has hablado antes de los altibajos de tu carrera, incluso de un momento antes de The White Lotus donde pensaste en volver a la escuela. Viendo hacia atrás, ¿qué aprendizaje terminó siendo el más importante para sobrevivir en esta industria?
Creo que el aprendizaje más importante es conocerte a ti mismo. Entender cuáles son tus fortalezas, tus debilidades y mantenerte curioso sobre el mundo. Viajar, tener intereses fuera de la industria, aprender cosas nuevas y no dejar que actuar sea lo único que define tu vida. Porque gran parte de esta carrera está fuera de tus manos. Puedes hacer una audición increíble y aun así no obtener el trabajo.
Durante mucho tiempo pensé que tenía que vivir completamente obsesionado con actuar, pero ahora entiendo que necesitas otras áreas donde encuentres felicidad y estabilidad. Honestamente, mi definición de éxito siempre fue bastante simple: si podía pagar la renta actuando, entonces ya era una carrera exitosa. Ahora que llegué ahí, siento que eso era realmente lo que quería desde el principio.

