El cine mexicano no podría entenderse sin la mirada de las mujeres y la perspectiva de sus directoras. Históricamente, la industria cinematográfica en nuestro país estuvo dominada por nombres como Luis Buñuel, Ismael Rodríguez o Emilio Fernández, reflejando un club de directores casi exclusivamente masculino. Sin embargo, esta perspectiva ha cambiado para mejor en los últimos años.
Hoy en día, cuando hablamos de nuestro cine, es obligatorio pensar en sus realizadoras: Lila Avilés, Alejandra Márquez Abella o Tatiana Huezo se han convertido en las grandes embajadoras del séptimo arte nacional. Prestigiosos festivales alrededor del mundo, como Cannes, la Berlinale y Venecia, las reciben constantemente con aprecio y reconocimiento.
La irrupción de estas directoras emerge como un cambio necesario en la narrativa de nuestras historias. Sus propuestas abordan temas profundos, tales como la búsqueda de personas desaparecidas en Ruido de Natalia Beristáin; la exploración de la complejidad de las clases sociales en La camarista de Lila Avilés; una reinvención del cine de terror visto desde la maternidad en Huesera de Michelle Garza Cervera; y el impacto de la violencia a través de la resiliencia femenina en la filmografía de Tatiana Huezo.
Así de interesante se ha puesto el cine mexicano, para los que dicen que no tenemos una buena propuesta artística, te compartimos una lista de las cineastas mexicanas que debes seguir. Y claro, ver su filmografia.
Alejandra Márquez Abella
Destaca por su crítica social y su capacidad para tratar los privilegios de clase y crisis de identidad. Su cine deconstruye la masculinidad tradicional que tanto hemos visto en la pantalla grande y examina el papel de la mujer dentro de las élites y clases.
Cintas destacadas: Las niñas bien, El norte sobre el vacío y A un millón de millas.
Tatiana Huezo
Con raíces en el cine documental, Huezo retrata la violencia, la memoria y la vida rural desde un enfoque íntimo. Su propuesta visual busca retratar la dignidad humana, dándole voz a quienes habitan en los márgenes.
Cintas destacadas: Noche de fuego, Tempestad y El eco.
Ángeles Cruz
Por muchos conocida también por su trayectoria como actriz, ha emergido como una cineasta indispensable para estos últimos años por entender a las comunidades indígenas contemporáneas. Su narrativa explora la sexualidad femenina, la justicia comunitaria y la migración.
Cintas destacadas: Nudo Mixteco, Valentina o la serenidad, y los cortometrajes Arcángel y La tiricia o cómo curar la tristeza.
Lila Avilés
Avilés encierra a sus personajes en micro-universos (un hotel de lujo, una casa familiar) para explorar la intimidad, las relaciones humanas, los silencios y las barreras invisibles de la sociedad.
Cintas destacadas: Tótem y La camarista.
Michelle Garza Cervera
Revitalizando el cine de género en México, utiliza el body horror y el thriller psicológico como vehículos para explorar las ansiedades modernas, la presión social sobre las mujeres, o temas como las expectativas impuestas por la maternidad y la ruptura con la familia tradicional.
Cintas destacadas: Huesera.
Natalia Beristáin
Su cine tiene una fuerte perspectiva de denuncia. Beristáin explora las redes de apoyo, así como las complejidades de las relaciones sentimentales, y la herida abierta que representan los feminicidios y desapariciones forzadas en México.
Cintas destacadas: Ruido, Los adioses y No quiero dormir sola.
Astrid Rondero y Fernanda Valadez
Esta dupla de cineastas colabora estrechamente para construir relatos desgarradores sobre las la migración y la violencia del crimen organizado. Su estilo visual es reconocido como crudo.
Cintas destacadas: Sin señas particulares y Sujo.
Issa López
Mezcla el realismo mágico, la fantasía oscura y el terror con realidades sociales brutales. Utiliza monstruos y fantasmas como metáforas directas de los traumas sociales.
Cintas destacadas: Vuelven y su trabajo como directora en True Detective: Night Country.

