El payaso del maizal Eli Craig
Foto: Cortesía
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El payaso del maizal: Eli Craig reinventa el terror con humor y crítica social

El director Eli Craig regresa con un slasher sangriento y original inspirado en la novela de Adam Cesare El Payaso del maizal

Stivi de Tivi
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Eli Craig se ha ganado un lugar especial dentro del cine de terror y comedia por su forma única de jugar con los clichés del género. Tras su debut con Tucker & Dale vs. Evil, el director regresa con El payaso del maizal, una propuesta sangrienta y divertida que reinventa la figura del payaso asesino.

Basada en la novela de Adam Cesare, la película sigue a Quinn, una joven que se muda con su padre a un pequeño pueblo llamado Kettle Springs, solo para descubrir que la comunidad se encuentra al borde del colapso tras el cierre de su fábrica. En medio de las tensiones entre generaciones, surge un siniestro payaso asesino —Frendo— que comienza a “limpiar” el lugar de manera brutal, desatando un slasher que mezcla crítica social, humor negro y sustos sangrientos.

Por esto platicamos con Eli Craig, considerado uno de los directores más originales y divertidos del terror contemporáneo.

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El payaso del maizal Eli Craig
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¿Cómo fue darle un giro original a las películas de payasos asesinos?

Todo se lo debo a Adam Cesare, quien escribió el libro en el que está basada El payaso del maizal. Ya publicó tres tomos y está escribiendo el cuarto. Al principio pensé lo mismo: “No podemos hacer otra película de terror con payasos, ya se ha hecho antes”. Pero cuando leí el libro me di cuenta de que Frendo era un tipo de payaso muy particular, que de cierta manera simboliza a América.

Es la mascota de la empresa de jarabe de maíz Baypen, en este pequeño pueblo llamado Kettle Springs, Missouri. Es un lugar que vive de esa industria y respeta lo que representa, algo muy común en muchos pueblos de Estados Unidos alejados de las grandes ciudades, que ya no son tan prósperos como antes.

Ya casi no hay películas que hablen de eso, y por eso me pareció muy interesante lo que Frendo representa. Además, hay un giro de tuerca a la mitad del filme: crees que la historia va en una dirección, pero algo sucede y Frendo se convierte en algo completamente distinto. Eso me pareció muy divertido porque genera un equilibrio entre los antagonistas y las reglas clásicas del cine slasher.

Todo es imperfecto. Frendo no es un Pennywise o un Art the Clown indestructible que mata sin razón; él tiene rasgos humanos, es un payaso para la clase obrera. Esa diferencia lo hace único y fue lo que me entusiasmó explorar. Me divertí mucho haciéndolo.

De hecho, Frendo no se parece a los otros payasos que conocemos. ¿Cómo llegaste a su look?

Fue complicado lograr que se distinguiera de los demás. Queríamos que contrastara con el verde del maíz, por eso le pusimos cabello rojo. Recordemos que era la mascota de una empresa de jarabe de maíz, el consentido de los niños y una figura que inspiraba a seguir trabajando.

Necesitábamos que tuviera una sonrisa optimista, de esas que levantan el ánimo, pero que al mismo tiempo pudiera dar miedo. A partir de eso, les pedí que lo diseñaran como si su rostro se estuviera derritiendo un poco, lo cual también funciona como metáfora del sueño americano desmoronándose.

El resultado final debía verse tenebroso, pero a la vez chistoso, y creo que lo conseguimos.

El payaso del maizal Eli Craig
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¿Qué quisiste resaltar para que esta película no se viera como otro slasher del montón?

La historia está contada desde la mirada de nuestra protagonista, Quinn, interpretada por Katie Douglas. Ella estaba lista para el reto e hizo un trabajo magistral para ser tan joven, porque debía cargar con todo el filme.

Para mí era importante que el público pudiera ver sus ojos. En muchas películas de terror hay una iluminación que no permite distinguir bien las miradas, pero este filme está emocionalmente conectado con sus personajes. Mostrar los ojos era clave para que esa conexión se sintiera real.

La película tiene un estilo visual que recuerda a los grandes momentos del cine slasher. ¿Cómo trabajaste para conseguirlo?

Vi muchos clásicos del horror como Halloween, Viernes 13 y La masacre de Texas porque quería que El payaso del maizal tuviera ese look. Quería que se sintiera cinematográfica, aunque filmáramos de forma artesanal y con poco tiempo.

Colocamos globos de luz gigantes alrededor de los campos de maíz; filmamos todo en locaciones reales, en las afueras de Manitoba, Canadá. No hubo sets falsos. Todo era real, entre milpas verdaderas.

Con esas luces moldeamos la atmósfera, y después, con herramientas digitales, añadimos sombras y matices. Esa mezcla entre lo artesanal y lo moderno nos permitió lograr una estética clásica del slasher, pero con una mirada fresca.

En cines desde el jueves 9 de octubre. 

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