Toda una vida FICM 2026
Cortesía | Película Toda una vida FICM
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El retrato del bullying en Toda una vida

Entrevistamos a los creadores del filme sobre cómo evitar el morbo y confiar en las miradas fuera de cuadro

Stivi de Tivi
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Armín, un adolescente de Saltillo, enfrenta el acoso escolar por su peso y una relación complicada con su padre. Su madre es su único refugio emocional, hasta que su repentina desaparición obliga a la familia a confrontar sus heridas y al joven a entrar, prematuramente, a la adultez.

Toda una vida formó parte de la competencia de Largometraje Mexicano del 24.º Festival Internacional de Cine de Morelia, que se celebró del 16 al 25 de octubre de 2026.

La ópera prima de Ariel Gutiérrez encuentra su fuerza en aquello que decide no mostrar. Inspirada en experiencias personales del director, la historia evita convertir el bullying en un espectáculo de humillación; en cambio, confía en los silencios, las miradas y las heridas que permanecen fuera de cuadro. Time Out México conversó con el director y con su protagonista, Marcus Elí V. Gómez, sobre cómo representar la incertidumbre adolescente.

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¿Cuánto de tu propia herida necesitabas contar?

Ariel Gutiérrez: El germen de la historia es un acontecimiento traumático de hace muchos años: el secuestro que sufrió mi madre durante un día. Fue algo breve, pero dejó secuelas mucho mayores de las que imaginé. Al escribir, no podía evitar hablar de ello. Sentía una necesidad casi biológica de hacerlo; las cosas salían y después venía el proceso de editarlas y decidir desde qué punto de vista quería mirarlas.

Película Toda una vida
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¿Cómo construiste a Armín desde lo que no dice?

Marcus Elí V. Gómez: Durante mi adolescencia también sentí que no encajaba en ningún lugar. Armín representa algo que muchos vivimos a esa edad: sentir que nadie nos quiere y que todos nos odian. Para interpretarlo, intenté ponerme en sus zapatos y expresar físicamente lo que sentía, porque no tenía tantos diálogos. Fue un reto encontrar la manera de comunicarlo sin hablar.

¿Qué significa soltar una historia tan personal en Morelia?

Ariel Gutiérrez: Cuando la gente empieza a ver la película, deja de pertenecerte. Desde el casting, el Armín que yo imaginaba desapareció y el rostro de Marcus se convirtió en el del personaje. Después de tantos años viendo crecer este proyecto, estamos contentos de soltarlo. Lo que más nos interesa es escuchar al público, conocer sus experiencias y construir puentes a través de la película.

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