Lo último que me dijo se convirtió en uno de los thrillers más exitosos de Apple TV+ porque, más allá del misterio, es una historia sobre familia, identidad y supervivencia. Una mujer y su hijastra, que no se eligieron, terminan construyendo un vínculo inquebrantable mientras descubren que el pasado puede alcanzarlas en cualquier momento. Basada en la novela best seller de Laura Dave y adaptada para televisión junto a Josh Singer, la serie mezcla la tensión con un drama emocional muy íntimo.
Al frente del proyecto está Jennifer Garner (Alias), protagonista y productora ejecutiva, quien hoy se consolida gracias a Hannah Hall, una mujer que enfrenta la maternidad desde un lugar inesperado mientras busca la verdad detrás de una desaparición. A su lado se encuentra Angourie Rice (Spider-Man), actriz australiana que ha brillado interpretando a Bailey, una joven atravesada por la necesidad de entender quién es y de dónde viene.
A propósito del estreno de la segunda temporada, platicamos con ambas actrices sobre esta producción que expande el mundo de la serie y eleva el peligro a un nuevo nivel.
Jennifer, has dicho que luchaste por este papel y que eras una gran fan del libro. ¿Qué tenía Hannah que te hizo querer interpretarla tanto? ¿Y cómo sentiste su evolución en esta segunda temporada?
Jennifer Garner: Quería interpretar a Hannah porque me atrapó por completo la novela de Laura Dave y, en general, su forma de escribir. Cuando leí el libro por primera vez, otra actriz ya tenía el papel. De hecho, se lo estaba leyendo en voz alta a uno de mis hijos y ni siquiera pude decirle: “Dios mío, este sería un papel increíble”. Simplemente tuve que guardármelo. Cuando supe que la actriz había salido del proyecto por temas de agenda, pensé: “Dudo que yo esté siquiera en la lista, pero necesito que sepan lo conectada que me siento con esta historia”.
Creo que Laura escribe personajes que anhelan algo profundamente, que desean algo con fuerza. Hannah anhela conectar con su hijastra. Anhela a su esposo. Y anhela la verdad de una manera que, como actriz, se siente casi como un lujo interpretar. También me encanta que Hannah sea la adulta en cualquier habitación. Es alguien que se mantiene fiel a sí misma, que actúa con integridad. En ese sentido, es un personaje aspiracional para mí.
En cuanto a la segunda temporada, me fascinó su desarrollo. Hay un salto de cinco años en los que el público no está con los personajes, y durante ese tiempo Hannah se ha preparado para la posibilidad de que ella y Bailey estén en peligro, de que sus vidas corran riesgo. Y, efectivamente, eso sucede. Ver cómo su plan empieza a funcionar es muy satisfactorio. Es competente, ha pensado en todo. Antes de que todo se vuelva completamente caótico, hay un momento de puro placer al ver a estas dos mujeres ejecutar el plan.
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Hannah representa una forma de maternidad que no encaja en los modelos tradicionales. ¿Qué te reveló este personaje sobre otras maneras de ser madre después de dos temporadas?
Jennifer Garner: Hay muchísimas formas de ser madre. No creo que tengas que ser mujer, o alguien que se identifique como mujer, o incluso ser madre o padre biológico, para entender lo que significa maternar. Dale a un hombre mayor un gatito y vas a ver aparecer ese instinto maternal. En este caso, me encanta que exploremos la relación entre madrastra e hijastra, especialmente una que no está funcionando del todo bien, pero no por el cliché de la madrastra malvada. Hannah es una mujer que está intentando tanto que su hijastra la quiera, que termina tropezándose consigo misma y desesperando a Bailey. Hannah se convierte en madre a través del acto de maternar. Es en el proceso de hacerlo que se transforma. Y es en el acto de proteger a Bailey que aprende a entregarse, a amar de verdad y a rendirse a ese tipo de amor.
Esta historia no trata realmente sobre una persona desaparecida. Trata sobre dos mujeres que no se eligieron, pero que terminan eligiendo quedarse. ¿En qué momento Hannah y Bailey dejan de estar obligadas a compartir el mismo espacio y empiezan a convertirse en una familia?
Jennifer Garner: ¡Awww! Qué linda pregunta. Creo que lo vemos hacia el final de la primera temporada. Hannah se da cuenta de que no está protegiendo a Bailey solo porque su esposo se lo pidió, sino porque se ha enamorado completamente de ella. En ese punto, Hannah haría cualquier cosa en el mundo por Bailey, mucho más que solo protegerla.
Angourie Rice: Yo pienso en un momento muy específico de la primera temporada, creo que es el episodio seis, cuando Bailey se escapa y decide emprender su propia misión: ir por su cuenta, entrevistar a alguien, buscar respuestas. Cuando vuelven a reunirse y Bailey tiene que admitir lo asustada que estaba sin Hannah, ahí lo ves con claridad. Y creo que también se dan cuenta de que son mucho más parecidas de lo que pensaban. Son dos mujeres muy fuertes, tercas, decididas, comprometidas a cumplir lo que se proponen y a luchar por lo que piensen. En la segunda temporada se ve lo que pasa cuando unen fuerzas, y es realmente poderoso.
¿Cómo interpretan ustedes la necesidad de amar en situaciones tan complicadas como las de esta temporada y como las del mundo real?
Angourie Rice: Yo siempre vi la primera temporada como una historia de amor entre una madre y una hija. Así fue como me la presentaron en un inicio, y eso fue lo que me atrajo del proyecto. Cuando ves la trayectoria que siguen los personajes en la segunda temporada, entiendes que todos los errores que cometen son intentando proteger a quienes aman. Pero es muy difícil cuando la confianza se rompe, cuando hay equivocaciones y alguien hiere a otro. Entonces, la pregunta que plantea la serie es: ¿hasta dónde llegarías por alguien que amas? Y también, ¿cómo perdonas a alguien que amas cuando te lastima? Si lo conectamos con el mundo real, yo creo que el amor sigue siendo la respuesta: un amor compasivo, valiente, generoso… una entrega casi salvaje de amar a tu prójimo.
Amo la película 13 Going on 30, así que es emocionante ver que tú y Judy Greer vuelven a trabajar juntas. Son amigas desde hace años. ¿Cómo influye esa relación real en su dinámica dentro de la serie?
Jennifer Garner: Judy y yo hablamos mucho sobre esto porque normalmente se piensa en la química como algo exclusivo de las parejas románticas. Pero, en realidad, necesitas incluso más química cuando estás peleando con alguien en pantalla, cuando hay un conflicto real. Para eso necesitas confianza y un entendimiento profundo. Judy y yo lo tenemos porque llevamos más de veinte años de amistad y porque esta es la cuarta o quinta vez que trabajamos juntas. Además, ella se ha convertido en una actriz cada vez más poderosa y comprometida con su arte. Yo solo quería estar a su altura y darle algo con que trabajar. Pero te digo algo: Judy me miró con unos ojos tan fríos al final de esta temporada, en los episodios siete y ocho en París… fue escalofriante. No tenía idea de que mi amiga pudiera ser tan fría y aterradora.

